El SSC Napoli (Società Sportiva Calcio Napoli), portaestandarte del fútbol de la Italia meridional, es -al igual que el FC Barcelona en España- el orgullo de toda una ciudad, cuyos hinchas se reúnen los domingos en el estadio de San Paolo para asistir a la gran comunión del deporte rey.
La sombra de Diego Armando Maradona planeó durante mucho tiempo sobre este club atípico de Campania, de palmarés modesto. Y a pesar de las dificultades, el Nápoles ha sobrevivido siempre. Actualmente, intenta reconciliarse con el éxito y la fastuosidad de finales del decenio de 1980.
Nacimiento del club
El SSC Napoli se creó oficialmente el 1 de agosto de 1926, y Giorgio Ascarelli fue su primer presidente, si bien sus orígenes se remontan a principios del siglo XX, al final de 1904, para ser exactos. Bajo el impulso de William Poths, un inglés que trabajaba en una empresa marítima comercial del puerto, nació el Naples Football Club.
En el panorama internacional, MacPherson, Scafoglio y Chaudoir fueron los primeros goleadores del equipo, durante un partido amistoso contra la tripulación del buque Arabik (3-2). Este resultado es especialmente notable si tenemos en cuenta que los visitantes habían vencido antes por 3-0 al Génova, uno de los conjuntos más destacados de aquella época en el país transalpino.
El campeonato estaba reservado a los clubes del norte, de modo que el Nápoles tuvo que contentarse durante mucho tiempo con participar en copas secundarias. En 1913 se adjudicó su primer Torneo de Campania, y después de la I Guerra Mundial desató pasiones, logrando una prestigiosa victoria en Roma contra el Juventus (3-1).
En 1921, el club se fusionó con la Unione Sportiva Internazionale Napoli, pasando a denominarse Internaples. Cinco años más tarde pasaría a llamarse AC Napoli, pero un nuevo cambio llegaría en 1964: el club adoptó su definitivo nombre oficial, SSC Napoli.
Durante cuarenta años, el Nápoles alternó los buenos resultados con periodos de crisis. Y quedó agotado en la lucha con los potentes equipos del norte, que disponían de medios económicos que no se podían comparar con los suyos. Sin embargo, los Partenopei se adjudicaron dos Copas de Italia, en 1962 y 1976, y terminaron dos veces en la segunda posición de la liga, en 1968 y 1975.
La ciudad, acostumbrada a desempeñar un papel secundario, saltó al primer plano con la llegada de quien se convertiría en ídolo de los tifosi, Diego Armando Maradona, el 5 de julio de 1984, procedente del Barcelona.
Comienza la leyenda
Muy pocas veces en la historia del fútbol se produjo una fusión tan completa entre un jugador y una ciudad. En el plazo de unos meses, Maradona pasó a ser una especie de semidiós. En la cima de su arte, el argentino se ganó a la urbe mediante su entrega antes de recibir el refuerzo de varios grandes nombres como Alemão o Ciro Ferrara.
En la campaña 1987/88 se coronaron cumbres con el trío compuesto por Diego Armando Maradona, Bruno Giordano y Antonio Careca, la famosa línea MA-GI-CA, que encandiló a todo el sur de Italia. Durante siete años, el Nápoles fue el club de referencia en el país, al conquistar dos scudetti, uno de ellos en doblete con la Copa de la UEFA, y ser dos veces segundo.
En unas cuantas temporadas, el Nápoles hizo olvidar años de humillación corriendo tras los grandes del norte. Pero el positivo de Maradona por consumo de cocaína en 1991 puso fin a este estado de gracia. Tras la marcha del argentino, la entidad emprendió un lento pero irreversible declive, y tocó fondo con el descenso a la Serie C1 en septiembre de 2004.
En la actualidad
El Nápoles supo reponerse de su decadencia. El regreso a la elite fue posible merced al presidente Aurelio De Laurentiis, de 59 años, exitoso productor cinematográfico. Se hizo cargo de la entidad en el momento de su quiebra y, en lugar de dejarse llevar por delirios de grandeza, optó por progresar paso a paso bajo la batuta del director deportivo Pierpaolo Marino y del ex entrenador Edy Reja, sustituido actualmente por Roberto Donadoni.
El primero destacó por el acierto de sus fichajes, mientras que el segundo, de 63 años, después de 25 temporadas al frente de equipos de escaso renombre, se convirtió en uno de los técnicos italianos más en boga.
Por consiguiente, el Nápoles ha regresado a la zona alta de la tabla de la Serie A, y según el seleccionador Marcello Lippi es en estos momentos el equipo que "ha practicado un fútbol más chispeante e interesante".
El estadio
El Nápoles disputa todos sus partidos en el San Paolo, situado en el barrio de Fuorigrotta, que se inauguró el 6 de diciembre de 1959, durante un Nápoles-Juventus (2-1). Empezó con un aforo de 85.012 localidades, reducidas a 60.240 al cabo de los años.
Este recinto de forma ovalada fue remodelado en dos ocasiones, primero en 1980, con motivo de la Eurocopa, y luego para la Copa Mundial de la FIFA 1990. San Paolo fue escenario de cinco encuentros mundialistas en 1990, entre ellos la famosa semifinal Italia-Argentina.






