Apenas 35 años de existencia le han alcanzado a un humilde club de Calama para convertirse en una de las instituciones más importantes del fútbol de Chile, peleándole mano a mano en hegemonía y popularidad a Colo Colo, Universidad de Chile y Universidad Católica, los poderosos equipos capitalinos. A continuación, FIFA.com repasa la corta pero rica historia del Club de Deportes Cobreloa.

Nacimiento del club
Ubicada a unos 1700 kilómetros al norte de Santiago de Chile, Calama siempre ha sido una ciudad minera por excelencia. Allí yace desde 1915 Chuquicamata, la mina a cielo abierto más grande del mundo y la mayor productora de cobre del país.

Los intentos por tener un club fútbol profesional comenzaron en los años ’50 del siglo pasado. Sin embargo, recién empezaron a tomar forma definitiva en 1976, cuando un amplio grupo de políticos, empresarios y personalidades del deporte se aunaron bajo el lema “ahora o nunca”.

El proyecto vio la luz el 7 de enero de 1977 con al nacimiento del Club Cobreloa, institución que tomó el lugar del Deportes Loa, equipo que se desmanteló tras 28 años en el amateurismo. El nombre surgió de la unión de dos palabras que describían la zona: cobre, por un lado, y Loa, por el otro, como el río que cruza Calama y también da el nombre a la provincia.

Mitos y realidades de una pasión
Si bien su primer uniforme constó de camiseta roja y pantalones blancos, Cobreloa rápidamente pasó a vestir el naranja cobrizo que todavía lo distingue. De hecho, la rapidez ha sido una de las características distintivas del club, que el mismo año de su fundación logró el ascenso a Primera y jamás volvió a descender.

Ese éxito, de la mano del entrenador Andrés Prieto, fue apenas un aviso de lo que el Zorro del Desierto estaba a punto de producir en la máxima categoría, de la cual se consagró subcampeón en 1978 y 1979. La ansiada estrella llegó en 1980 con el argentino Vicente Cantatore en el banquillo, el primero de los cuatro títulos que conquistó en esa brillante década del 80, que adornó con dos subcampeonatos (1981 y 1983).

Pero la fama del novel equipo trascendió fronteras en 1981, cuando alcanzó por primera vez la final de la Copa Libertadores. Para ello debió enfrentarse en uno de los triangulares semifinales a Peñarol y al campeón defensor Nacional, con quién abrió esa fase en Montevideo. “Pase lo que pase, hagamos nuestro juego… ¡Somos los Campeones de Chile y nos tienen que respetar!”, gritó Cantatore antes del partido.

Cobreloa no sólo venció al Bolso 2-0, transformándose en el primer conjunto chileno en ganar en Uruguay, sino que además derrotó dos veces a Peñarol y obtuvo su llave invicta. En la final lo esperaba el famoso Flamengo de Júnior y Zico, autor de los goles tanto en el duelo de ida (1-2) como en el desempate (0-2), que los mineros forzaron al triunfar en Calama (1-0).

A históricos como Mario Soto, Hugo Tabilo, Armando Alarcón, Víctor Merello, Rubén Gómez y Héctor Puebla se sumaron nuevos valores como Juan Carlos Letelier y Washington Olivera, y Cobreloa volvió a ser finalista de la Libertadores en 1982. Su verdugo, de una manera muy dolorosa, esta vez fue Peñarol: tras empatar en Montevideo (0-0), el Naranja cayó por la mínima en Chile con un gol en el minuto 89’ (0-1).

El título de 1988, con el exquisito volante argentino Marcelo Trobbiani como abanderado, abrió paso a una década del 90 tan árida como el desierto de Atacama, del cual Calama es su punto medio. Apenas sobresalieron las campañas de 1992, que produjo la quinta estrella, y de 1993, cuando fue subcampeón.

Cobreloa debió esperar 11 años para volver coronarse, pero vaya si valió la pena: con una goleada por 4-0 en la segunda final del Apertura 2003, le dio por segunda vez la vuelta olímpica en la cara a Colo Colo, su rival más enconado a pesar distancias geográficas que los separan. De hecho, sus aficionados exhiben con orgullos su condición de único equipo que tiene las estadísticas a favor con el Cacique, institución que ha ganado títulos en todas las plazas del interior menos en Calama.

En la actualidad
Tras las conquistas de los Torneos Clausura 2003 y 2004, en marzo de 2006 el club pasó a ser gestionado en forma de sociedad anónima deportiva. Desde entonces, de su cantera han salido talentos de la talla de Alexis Sánchez (Barcelona FC), Eduardo Vargas (Nápoles SC) y Junior Fernandes (Bayer Leverkusen), aunque recién volvió a pelear el título en 2011, cuando fue subcampeón del Clausura. Esa ha sido su mejor ubicación en la presente década.

El estadio
El Estadio Municipal de Calama fue fundado en 1952 para albergar partidos de fútbol amateur, por lo que ha sufrido distintas modificaciones desde que lo utiliza Cobreloa. El recinto, que hoy alberga unos 20.000 espectadores, ha sido testigo de seis de sus ochos títulos. El estadio también es usado por la selección chilena, sobre todo cuando se prepara para jugar en la altura, ya que está a casi 2.400 metros sobre el nivel del mar.