Un poco de historia
El Grêmio Football Porto-Alegrense fue fundado el 15 de septiembre de 1903 en un restaurante de Porto Alegre. Estaban presentes veinte personas, entre ellas Cândido Dias, Guilherme Kaelfels y el primer presidente, Carlos Luiz Bohrer. Todos eran descendientes de inmigrantes portugueses y alemanes instalados en Porto Alegre, la capital de Rio Grande do Sul, situada a unos 150 kilómetros de la frontera con Uruguay.

Este Estado, el más meridional de Brasil, presenta un clima más riguroso que el resto del país. Algunos afirman que esta realidad geográfica ejercería una influencia sobre la forma de jugar al fútbol en la región: allí el deporte rey sería, de forma natural, mucho más físico y directo que el tradicional fútbol samba tan apreciado en la nación sudamericana.

En un principio, el Grêmio debía lucir los colores azul y habano del Exeter City inglés, pero la falta de tela de esta última tonalidad en Porto Alegre hizo que la camiseta fuese evolucionando, hasta la adopción del modelo definitivo en 1929. Azul, negro y blanco son ahora los colores del club.

El 6 de marzo de 1904, el Grêmio disputa su primer partido oficial en el Estádio da Baixada, recién construido en el barrio de Moinhos de Vento. Cincuenta años más tarde se erige el Estádio Olímpico Monumental, con un aforo de 60,000 localidades. A pesar de estas sólidas bases, una treintena de títulos gaúchos (liga estatal) y una espectacular rivalidad con el Internacional de Porto Alegre, el Grêmio no conquistaría su primer título de Brasil hasta 1981, es decir, 78 años después de su creación. Entonces dio comienzo su época dorada: en el decenio de 1980, el Grêmio gana una Copa Toyota y una Copa Libertadores, pasando a ocupar desde entonces un lugar destacado en el panteón de los clubes brasileños y rivalizando con los poderosos equipos de Rio de Janeiro y São Paulo.