El Etoile du Sahel atraviesa actualmente una época triunfal, especialmente en la competiciones de clubes continentales, como demuestra el hecho de que en los últimos cinco años haya disputado ininterrumpidamente la final de un gran campeonato.
Su momento estelar se produjo en 2007 con el triunfo en la Liga de Campeones de la CAF. El título de la máxima competición de clubes introdujo al Etoile en la élite futbolística africana y lo convirtió en la única entidad que ha conquistado todos los trofeos importantes de su confederación. No obstante, el equipo tunecino parece tener reservado el papel de eterno segundón de una liga nacional muy competitiva, por detrás de su acérrimo rival, el Esperance. Los clásicos entre el club de Susa y el equipo de la capital se cuentan entre los duelos más intensos y reñidos del mundo.
El nacimiento de una institución
El Etoile Sportive du Sahel nació como asociación deportiva el 11 de mayo de 1925 en la ciudad costera de Susa (Túnez). Lo fundó un grupo de antiguos alumnos de la Escuela Franco-Árabe como complemento a una organización cultural ya existente, compuesta por los intelectuales musulmanes de la ciudad, en una época en la que el país era todavía colonia francesa.
Chedly Boujemia fue elegido primer presidente de la entidad, que adoptó el nombre "Etoile" como símbolo nacionalista, lo que inmediatamente revistió a la asociación de un enorme atractivo. Al principio, el nuevo club compitió contra equipos de distintos grupos nacionales: franceses (Patriote de Susa), judíos (Maccabi), italianos (La Savola) y malteses (Red Star). Los primeros años de vida fueron difíciles para el Etoile por sus problemas para conseguir material con el que jugar y terrenos para sus partidos, pues los franceses le negaron el uso del principal estadio de la ciudad.
No obstante, el club no cejó en su empeño por consolidarse y, en 1931, conquistó el ascenso a la primera división de la liga nacional. Al año siguiente llegó a la final de la Copa de Túnez. El Etoile de Sahel era ya un equipo competitivo y poderoso en los escenarios nacionales.
Años de progresión
A partir de 1950 empezó a amasar trofeos. Ese año, el club se adjudicó el primero de sus nueve títulos de liga. Un hombre de importancia decisiva en aquella era triunfal fue el legendario delantero Habib Mougou, apodado Tete d'Or (cabeza de oro).
Después de la independencia de Túnez, Mougou continuó propulsando al equipo a más conquistas. Al segundo título de liga en 1958 siguió el primer triunfo en la copa nacional un año más tarde. El delantero anotó dos goles en la final contra el Esperance, que permitieron al Etoile remontar dos tantos en contra y alzar el trofeo.
El club de Susa se convirtió a partir de entonces en el eterno aspirante al título en las competiciones de Túnez y en cantera de talentos para la selección nacional. Posiblemente, el más destacado de todos ellos haya sido Abdelmajid Chetali, quien jugó en el combinado tunecino durante la década de 1960 y fue seleccionador de Túnez en el debut del país en la fase final de la Copa Mundial de la FIFA, en 1978.
La llegada de la fama
Pero ha sido en la competición africana donde el Etoile du Sahel se ha hecho un nombre en el fútbol. Sus actuaciones en los escenarios internacionales comenzaron a principios de los años setenta con su participación en la Copa del Magreb. En 1984 disputó por primera vez una competición continental, en concreto la Copa Africana de Ganadores de Copa, aunque quedó eliminado en la primera ronda a manos del Al Ahli de Trípoli.
A partir de tan humildes comienzos, el Etoile ha crecido hasta convertirse en la única entidad africana que posee en sus vitrinas una representación de todos y cada uno de los trofeos de las distintas competiciones continentales de clubes. Primero conquistó la Copa de la CAF en 1995, a la que siguió el triunfo en la Copa Africana de Ganadores de Copa de 1997. A continuación, en 1998, el Etoile ganó el partido de la Supercopa contra el Raja de Casablanca marroquí y amplió su increíble serie a cinco finales consecutivas al año siguiente, con otra Copa de la CAF.
En 2003, volvió a triunfar en la Copa de Ganadores de Copa en la que fue última edición de la competición y, en 2006, se impuso de nuevo a un rival marroquí para adjudicarse la nueva Copa Confederación de la CAF. El premio más codiciado de todos, la Liga de Campeones, se le resistió durante un tiempo. El equipo tunecino perdió en varia finales seguidas hasta conquistar un histórico triunfo en 2007, con una sorprendente victoria sobre el laureado Al Ahly incluida.
Aquella victoria se produjo menos de seis meses después de que el Etoile se hiciera con el título del campeonato nacional y de esta manera pusiera punto y final a una increíble racha de nueve temporadas consecutivas como subcampeón.
Actualmente
El Etoile ha vivido un año turbulento. Los de Susa perdieron en una última y agónica jornada de liga ante el Club Africain, después de haber cedido un liderato en el que parecía invulnerable. Como resultado se produjo la marcha de su entrenador, el francés Bertrand Marchand, con quien el club había ganado la Liga de Campeones seis meses antes, y la llegada del suizo Michel Decastel.
Decastel no duró mucho en el cargo, del que saltó incluso después de que el Etoile superara la fase de grupos de la Copa Confederación, con imbatibilidad incluida, y reservara el pase a la final de noviembre contra su compatriota, el CS Sfaxien. Los de Susa, grandes favoritos del encuentro, perdieron por la regla de los goles en campo contrario. La derrota puso punto y final a la breve gerencia del técnico Herve Gauthier, a quien ha sustituido en el puesto el cuarto entrenador que toma las riendas del Etoile en un año, el francoalemán Gernot Rohr.
El estadio
El Estadio Olímpico de Susa, con un aforo de 25.000 localidades, ha albergado dos finales de la Copa Africana de Naciones y ha sido el escenario del torneo de fútbol de los Juegos del Mediterráneo de 2001. El estadio se construyó en 1973 con capacidad para 10.000 espectadores, pero se amplió para acoger la Copa Africana de Naciones de 1994, y de nuevo con motivo de la celebración de los mencionados Juegos del Mediterráneo.



