De todos los "Al Ittihad" que proliferan en el panorama futbolístico del norte de África y el oeste de Asia, el más popular es sin duda alguna el de Yeda, ciudad portuaria del Mar Rojo.
El Al Ittihad saudí, siete veces campeón de la liga nacional, es indiscutiblemente uno de los mejores conjuntos del reino. Además, el poderoso club de Yeda, único que ha ganado dos Ligas de Campeones de la AFC, también sobresale en la escena continental, haciendo honor a su apodo de "Tigres de Asia". FIFA.com se fija en el presente y el pasado de la entidad.
Un club de unión ("Ittihad")
Algo más de tres decenios antes de que se organizase la Asociación Saudí de Fútbol, un grupo de jóvenes aficionados al deporte rey se reunieron en Yeda en 1927 para intentar crear un club, una idea que cuajó tan sólo un año más tarde.
El término árabe "Ittihad", o "Unido", fue el elegido como nombre. Parecía el más adecuado para representar al equipo, ya que Abdul Aziz Jameel, uno de los fundadores y su segundo presidente, dijo: "Llamémosle Unido (Ittihad), porque hemos venido aquí como un solo hombre".
En sus primeros días, los equipos de fútbol surgían y desaparecían en Arabia Saudí como el agua del golfo Pérsico, pero el Al Ittihad se mantuvo, y fue el único en sobrevivir a esa etapa inicial. En cuanto se constituyó la Asociación Saudí de Fútbol, en 1957, se puso en marcha el primer torneo nacional organizado oficialmente, la Copa del Rey. El Al Ittihad no tuvo éxito en su primera edición, pero al año siguiente se rehizo y alzó el trofeo, que conquistaría otras cinco temporadas.
Cuando se creó la liga nacional, en 1975, el club de Yeda se incorporó a ella. Siete años más tarde ganó su primer título de liga, algo que volvería a hacer en numerosas ocasiones.
En la década de los setenta el sector del petróleo experimentó una gran prosperidad, y el deporte se hizo más popular en todo el país. El Al Ittihad, apoyado por el gobierno, se amplió hasta convertirse en el titán de múltiples disciplinas que es hoy en día.
Dominio en Asia
Después de consolidarse como una de las grandes potencias tradicionales de su país, se propuso alcanzar la fama internacional. Los jugadores justificaron por primera vez su condición de "Tigres de Asia" al ganar la Copa Asiática en 1999, tras imponerse por 3-2 al temible Chunnam Dragons coreano en la final.
Luego vino la sorprendente conquista de la Liga de Campeones de la AFC en 2004. Los saudíes eliminaron a rivales como el Dalian Shide, campeón de China, y el Chonbuk Hyundai coreano camino de la final. Allí protagonizaron la que posiblemente haya sido la mayor sorpresa en los torneos de clubes del continente, al remontar una derrota por 1-3 en casa frente al Seongnam Chunma, imponiéndose 0-5 a domicilio y proclamándose campeones de Asia.
Los Tigres revalidaron su título continental al año siguiente, eliminando en la fase de cuartos al Shandong Luneng, ganador del doblete en su país, para luego superar al Busan I'Park coreano, con lo que accedieron a la final por segundo año consecutivo. Tras empatar a ceros en la ida ante el Al Ain emiratounidense, campeón de la edición inaugural del certamen, resolvieron en el segundo encuentro. Un triunfo por 2-0 les permitió conservar el trofeo.
Sin embargo, el sueño del triplete continental del Al Ittihad terminó bruscamente, con la inexplicable derrota a manos del Al Karama sirio, revelación del torneo, en 2006. En 2007 defraudó en la competición nacional, y ni siquiera logró clasificarse para la Liga de Campeones.
Este año regresó a la gran prueba asiática, pero no avanzó más allá de la fase de grupos. A pesar de la decepción que esto supuso, su nuevo entrenador, el argentino Gabriel Calderón, ha prometido reconstruir el equipo para la temporada que nos aguarda.




