Un poco de historia
El Football Club Internazionale Milano, familiarmente
conocido por su abreviatura, "Inter", nació el 9 de marzo
de 1908 en el salón interior del restaurante milanés
"L'orologiaio" (el relojero), a iniciativa de
miembros disidentes del "Milan Cricket and Football
Club", el antecesor del actual AC Milan.
Esos miembros estaban en desacuerdo con la directiva del Milan Cricket, y deseaban abrir las puertas del club a jugadores extranjeros, algo que entonces estaba estrictamente reservado a los futbolistas italianos. De ahí procede el nombre de "Internazionale" para el nuevo equipo de Milán. Los estatutos del Inter se establecieron en el transcurso de esa reunión, así como sus famosos colores azul y negro.
Los comienzos fueron difíciles: debido a la falta de medios económicos, los jugadores se veían obligados incluso a comprar las camisetas y las botas. Con todo, dos años más tarde el Inter ganó su primer título, si bien la denominación Scudetto aún no existía por aquel entonces.
Con la llegada al poder del fascismo en Italia, los nuevos gobernantes consideraron que el término "Internazionale" hacía claramente referencia a la Internacional Comunista, y se obligó al Inter a asociarse con el Milanese Unione Sportiva para convertirse en 1932 en el Ambrosiana-Inter, hasta la caída del régimen.
El Inter aportó cuatro jugadores (Allemandi, Castellazzi, Demaria y Meazza) a la Squadra Azzurra campeona de la Copa Mundial de la FIFA Italia 1934, y posteriormente otros cuatro (Ferrari, Ferrari II, Locatelli y Meazza) en la Copa Mundial de la FIFA Francia 1938.
Dos personajes han marcado la historia del Inter. Uno fue el genial Giuseppe Meazza, autor de 283 goles en 408 partidos oficiales con la camiseta del club. Un año después de su muerte, en 1979, el estadio de San Siro pasó a llamarse como él, con el consentimiento del AC Milan, pese a la rivalidad que enfrenta a ambos equipos.
Más adelante, durante la presidencia de Angelo Moratti - padre del actual presidente, Massimo Moratti - , el Inter vivió su época dorada, bajo la dirección del "mago" Helenio Herrera, inventor del catenaccio. En el espacio de cuatro años, entre 1963 y 1966, el Inter lo ganaría todo (tres Scudetti, dos Copas de Europa, dos Copas Intercontinentales) practicando un fútbol ultradefensivo y poco espectacular.
En 1998, Ronaldo se convirtió en el primer futbolista del Inter en conquistar el título de Jugador Mundial de la FIFA, pero el club aún no ha recuperado la gloria de antaño. No obstante, Massimo Moratti-que cedió la presidencia a Giacinto Facchetti en 2004, aunque continúa siendo propietario del club-sigue soñando con repetir lo conseguido por su padre.



