El partido
Qué duda cabe, para la mayoría de la prensa deportiva y de la
opinión pública, que el candidato a quedarse con la edición 2000 de
la Copa Toyota era el Real Madrid de Vicente del Bosque. Salvo,
claro está, para Carlos Bianchi, los jugadores de Boca Juniors y
aquellos 2,000 simpatizantes xeneizes que viajaron hasta Japón para
alentar a los suyos... Boca saltó al campo de juego sin complejos,
mostrando la concentración digna de un equipo maduro, y sorprendió
a los Merengues al anotar en sus dos primeras llegadas por
intermedio de Martín Palermo (2' y 5'). Si bien el Real
descontó rápido gracias un impresionante zurdazo de Roberto Carlos
(11') y dominó a su rival de allí en adelante, la falta de
claridad y mala puntería fueron apagando su ímpetu. El golpe de
final lo asestó Juan Román Riquelme, quien gracias a su exquisita
habilidad con el balón hizo correr los últimos minutos ante la
desesperación de los jugadores madrilistas, quienes terminaron
tirando pelotazos frontales, facilitando así la tarea a la defensa
rival. Boca volteaba al gigante y volvía a abrazarse a la gloria.
La figura del partido
Si bien gracias a sus dos goles Martín Palermo fue premiado
como el Jugador Más Valioso de la final, no puede soslayarse la
consagratoria actuación de Juan Román Riquelme. Estos dos
jugadores, hoy ídolos xeneizes, fueron las mejores individualidades
de un equipo con hambre de triunfos cuyo mérito fue ser una precisa
suma de engranajes. El mismo Riquelme se encargó de aclararlo tras
el partido: "Todos han hecho un gran partido, yo sólo he
aportado mi parte".
El entrenador
Tras haber llevado en 1994 a Vélez Sarsfield, un modesto club
argentino, a lo más alto del fútbol mundial, la contratación de
Carlos Bianchi por parte de Boca Juniors ilusionó a su parcialidad.
Sin embargo, pocos deben haber imaginado que su llegada marcaría un
antes y un después en la historia de la institución. Apenas asumió
Bianchi, en julio de 1998, Boca cortó una sequía de seis años si
vueltas olímpicas, hilvanando en el proceso una racha de 40
partidos sin conocer la derrota. Bajo su mando, que se dividió en
dos ciclos con un interregno de un año, el club logró nueve
títulos, cuatro locales y cinco internacionales, entre ellos, dos
veces la Copa Toyota en tres intentos. La primera de ellas tuvo
tintes de hazaña, ya que su rival fue un Real Madrid con estrellas
de la talla de Raúl, Luis Figo y Fernando Hierro, entre otros.
Líder indiscutible y gran formador de grupos, Bianchi armó un Boca
con su estilo: un equipo sólido, en el que el conjunto se antepone
a las individualidades. "Nosotros sabíamos muy bien a quién
teníamos por delante, pero también que no éramos menos que nadie.
Sin creernos los mejores, conseguimos merecidamente el
título", aseguró tras la consagración.
Boca Juniors 2-1 Real Madrid
Lugar: Tokyo
Estadio: National Stadium
28 de Noviembre
Espectadores: 60,000
Árbitro: Oscar Ruiz Acosta (COL)
Goles: Martín Palermo (2' y 5'), Roberto
Carlos (11').
Real Madrid:
Iker Casillas, Geremi, Hierro, Karanka, Roberto Carlos,
Helguera, Makelele, McManaman, Guti, Figo y Raúl.
DT: Vicente del Bosque
Boca Juniors:
Córdoba, Ibarra, Bermúdez, Traverso, Matellán, Basualdo,
Serna, Riquelme, Battaglia, Delgado y Martín Palermo.
DT: Carlos Bianchi