El partido
El Hamburgo alemán, entonces vigente campeón de Europa,
partía como favorito, aun con la ausencia de varios titulares,
lesionados. Y es que se consideraba que el Grêmio carecía de
experiencia a este nivel. Sin embargo, los brasileños saltaron al
campo liderados por el ímpetu de su estrella, Renato. El delantero
realizó una extraordinaria jugada por la banda izquierda, dejando
clavado a Hieronymus antes de abrir el marcador con un disparo al
primer palo desde un ángulo muy cerrado (37'). A pesar de las
múltiples ofensivas alemanas, los brasileños controlaban el juego,
principalmente gracias al enorme trabajo realizado por los dos
recuperadores, Mário Sérgio, de 33 años, y Paulo César Lima, de 34.
Pero los alemanes no se rindieron: reorganizaron su equipo y situaron al atlético defensor Jakobs en ataque para llevar peligro en el juego aéreo. La táctica dio sus frutos: a cinco minutos del final del tiempo reglamentado, Schröder empataba tras una buena asistencia de Jakobs (85'). Pero cuando todos los espectadores esperaban ya la prórroga, Renato atrapó un centro bien medido de Caio, avanzó y colocó un derechazo imparable. Corría entonces el minuto tres del tiempo añadido (90' + 3').
La figura del partido
La principal gesta del delantero Renato Portaluppi, más
conocido por el nombre de Renato Gaúcho, son los dos goles que
marcó en la final de la Copa Toyota en 1983. Entre 1983 y 1993,
este dinámico atacante fue convocado en 23 ocasiones por la
Seleção, aunque nunca llegó a hacerse realmente con un
puesto de titular. Al principio de su carrera permaneció fiel al
Grêmio (desde 1981 hasta 1987), con el que conquistó un título de
campeón de Brasil y una Copa Libertadores, a los que debe añadirse
el título de mejor jugador de la Copa Toyota 1983. Luego militó en
diversos clubes, desde el Flamengo hasta el Fluminense, pasando por
el Roma, sin llegar a estar más de una temporada en ninguno de
ellos.
El entrenador
Valdir Atahualpa Ramírez Espinosa, un auténtico trotamundos,
vivió su mayor momento de gloria con el Grêmio, cuatro años después
de su debut en la profesión. Este técnico, excelente gestor,
centraba sus esfuerzos en conducir de la mejor manera posible las
relaciones en el seno del grupo, para extraer el máximo rendimiento
de sus hombres. Después de dos temporadas con el Grêmio, con el que
conquistó en 1983 el doblete Copa Libertadores-Copa Toyota, alternó
los viajes al extranjero (Riad en Arabia Saudí, Tokyo Verdi en
Japón y varios clubes paraguayos) con regresos a la liga brasileña
(Botafogo, Palmeiras, Corinthians, Fluminense).
Pero en Paraguay fue donde se reencontró con los títulos. Se proclamó en dos ocasiones campeón de ese país, en 1987 y 1992, con el Cerro Porteño.
Grêmio 2-1 Hamburgo
Ciudad: Tokio
Estadio: Estadio Nacional
Espectadores: 62,000
11 de diciembre 1983
Árbitro: Michel Vautrot (FRA)
Goles: Grêmio: Renato (37' y 90'+3')
Hamburgo: Schröder (85')
Grêmio: Mazaropi, Paulo Roberto, Baidek, De León,
Paulo César Magalhães, China, Osvaldo, Paulo César Lima, Mário
Sérgio, Renato, Tarcísio.
Hamburgo: Stein, Schröder, Hieronymus, Wehmeyer,
Jakobs, Hartwig, Groh, Magath, Wuttke, Hansen, Rolff.
Mejor jugador del partido: Renato
(Gremio)