El partido
En 2004, frente al equipo colombiano Once Caldas y jugando al contraataque, el Oporto ofreció un gran espectáculo en todo el encuentro, aunque sin lograr perforar la sólida defensa sudamericana. Los portugueses golpearon hasta cuatro veces los postes de la meta rival: Luís Fabiano (17' y 40') y Mc Carthy (40' y 66'), a quien el árbitro anuló dos goles por fuera de juego.

La final se decidió en una interminable tanda de penales y se saldó con la victoria del Oporto por 8-7. El suspenso se mantuvo hasta el último momento. Los portugueses pueden estar orgullosos de haberse proclamado campeones de la última edición de la Copa Toyota.

La figura del partido
Elegido mejor jugador de la última edición de la Copa Toyota, el portugués Nuno Maniche es un jugador atípico. Dotado de una técnica fuera de serie y de un gran temple, Maniche posee además una destacada visión de juego. Nacido de Lisboa, dio sus primeros pasos, como es natural, en los juveniles del Benfica. Sin embargo, no logró destacar enseguida. Entonces, comenzó su periplo por clubes más modestos, incluso en segunda división, con el segundo equipo del Benfica.

Pero fue José Mourinho el que supo sacar el máximo provecho del potencial de Maniche. El dinámico entrenador lo fichó para el Oporto en 2002 y lo convirtió en su organizador de juego, en el jefe en el centro del campo. Con 27 años y una altura de 173 cm., Maniche se convirtió en la figura del fútbol europeo. El jugador confirmó su condición de estrella en el último Campeonato Europeo de la UEFA, en el que a Portugal se le escapó el triunfo por muy poco. Tras la partida de Mourinho a Londres, Maniche parecía haberse quedado huérfano. Finalmente, fichó por el Dínamo de Moscú el 13 de mayo de 2005.

El entrenador
El entonces entrenador del Oporto, el español Víctor Fernández, sólo permaneció seis meses en el cargo, el tiempo necesario para ganar la Copa Toyota y ser cesado dos meses más tarde. Sus comienzos en el Oporto fueron difíciles. Llegó en un momento catastrófico para cubrir el puesto del italiano Luigi del Neri, que en su día también fue contratado para sustituir a José Mourinho, vencedor de la Liga de Campeones. Del Neri renunció al puesto "por razones personales" tras solamente seis semanas

Víctor Fernández es un entrenador de gran prestigio en España donde ha dirigido a equipos como el Zaragoza, el Celta de Vigo y el Betis. A su llegada al Oporto debió reconstruir con urgencia un equipo que había transferido a sus mejores jugadores a precio de oro después de su triunfo en la Liga de Campeones.

Tras la victoria en tanda de penales ante el Once Caldas, el Oporto continuó su camino con la clasificación en el bolsillo para los octavos de final de la Liga de Campeones. Pero una tarde de febrero, tras una derrota en el campeonato de liga nacional a manos del Braga (1-3), Fernández fue cesado sin ninguna explicación. "Me sorprendió mucho la decisión. Era injusta. Era un líder al comienzo del partido y acabé despedido", comentaba un Fernández que lamentaba sobre todo no haber podido poner en práctica su filosofía del juego ofensivo.

Copa Toyota 2004
FC Oporto 0 - Once Caldas 0 (tanda de penales 8-7)
Ciudad:
Yohokama
60,000 espectadores
el 12 de diciembre 2004
Árbitro: Jorge Larrionda (URU)
Penales transformados:
Oporto: Diego, Carlos Alberto, Quaresma, McCarthy, Costinha, Jorge Costa, Ricardo Costa y Pedro Emanuel.
Once Caldas: Vanegas, Alcázar, Viafara, De Nigris, Velásquez, Díaz y Catano.
FC Oporto: Vítor Baía, Giourkas Seitaridis, Jorge Costa, Pedro Emanuel, Ricardo Costa, Costinha, Diego, Maniche, Derlei, Benni McCarthy, Luís Fabiano.
Ent: Víctor Fernández.
Once Caldas: Juan Carlos Henao, Miguel Rojas, Roller Cambindo, Samuel Vanegas, Edwin García; Rubén Velásquez, Jonathan Fabbro, John Viafara, Elkin Soto, Diego Arango, Antonio De Nigris. .
Ent: Luís Montoya.