Hay una canción muy popular en España que afirma que ‘Sevilla tiene un color especial’. ¿Pero cuál es el color? Pues depende a quién pregunte: unos le dirán que verdiblanco. Otros proclamarán que blanquirrojo.

La ciudad, conocida por su Semana Santa y su Feria de Abril, revive un espíritu festivo similar en las semanas precedentes al choque de sus dos equipos insignia, Real Betis Balompié y Sevilla CF, y durante las semanas posteriores, también, se sufre, o se disfruta, con el ingenio y los chascarrillos que tan solo el auténtico carácter andaluz puede inventar.

Orígenes

El Real Betis Balompié fue fundado en 1907 y ahí apareció el poderoso antagonista para el otro club fuerte de la ciudad, el Sevilla Foot-Ball Club, que se había inscrito en los registros en 1905. Hay informaciones contradictorias respecto a su primer enfrentamiento directo que unos sitúan en octubre de 1914 y que se saldó con victoria de los rojiblancos por 3-0, y otros apuntan a enero de 1915 con victoria por 1-0 del Betis. A partir de ahí, continuarán los tira y afloja.

Algunas cifras
Hasta la fecha se cuentan 84 enfrentamientos directos en la Liga con 38 victorias para los sevillistas y 27 para los béticos, que a su vez han encajado más goles en los derbis, 116, frente a los 100 que le han marcado a su gran rival.

El Betis se enorgullece de haber sido el primer equipo andaluz que jugó en Primera División (1932/33) y que ganó la Liga Española (34/35). Pero el Sevilla contragolpea con los mejores números de la región: es quien más años ha competido en el máximo nivel (68 por 47) y supera el palmarés bético en tres copas, a las que hay que añadir dos Supercopas (de España y de Europa) y dos Copas de la UEFA.

La mayor goleada hasta la fecha en estos enfrentamientos se dio en la fase local de la Copa de Andalucía en 1918. El Sevilla se impuso por un apabullante 22-0 a un Betis que jugó con juveniles para protestar porque sus dos mejores jugadores, Artola y Canda, tenían que estar de guardia en el cuartel a la hora del partido (estaban haciendo el servicio militar).

En Liga, no se han dado marcadores tan escandalosos y para ver diferencias abultadas hay que remontarse a 1943, cuando el Sevilla se impuso por 5-0 en su feudo. Para ver la balanza vencida hacia el lado verdiblanco hay que esperar hasta el 4-0 de 1980.

Leyendas y anécdotas
Haciendo gala del ingenio más puramente sevillano, la cita suele representarse en las gradas con una competición de rimas y cánticos. Y mirando la hemeroteca llama la atención la afición a amargarse estrenos mutuamente. Así, el primer partido oficial en Nervión se saldó con victoria del Betis, y el Sevilla se vengó al imponerse en una cita de similar nivel en el campo del Patronato bético. El Betis volvió a amargarle al Sevilla el primer encuentro de competición en el actual Ramón Sánchez Pizjuán.

Si bien verderones y palanganas (parece ser que el apelativo nace del color de esos recipientes hace años, blancos con el filo rojo, como la camiseta del Sevilla) siempre han visto a sus jugadores frente a frente con sus tradicionales camisetas verdiblancas y blanquirrojas, en la temporada 2004/2005 el árbitro consideró que podrían confundirse y obligó al Betis, entonces visitante, a vestir su segunda equipación. Fue la primera vez en 75 años de tradición.

Y una rivalidad de tanta solera no estaría completa sin contar los casos de ‘transfuguismo’. Sin entrar en minuciosas listas, cabe mencionar que grandes entrenadores como Luis Aragonés y Juande Ramos se sentaron en ambos banquillos. Aunque llama más la atención la historia de Antonio Barrios. Fichó por el Sevilla en la temporada 67/68 tras haber guiado hasta el ascenso a primera a los béticos. Pero no le fue bien en el club de Nervión. Fue destituido antes del final de una campaña, en la que los blanquirrojos no lograron evitar el descenso. En la siguiente temporada Barrios volvió a sentarse en el banquillo verdiblanco, de nuevo en segunda. Conseguiría en poco tiempo un nuevo ascenso.

La nómina de jugadores tachados de traidores es larga también pero sólo nos detendremos en un caso insólito. En 1945, acuciado por una grave crisis económica y deportiva, el Betis vende a su mejor jugador Francisco Antúnez a su eterno rival. Cuando se hace pública la operación, la afición bética monta en cólera y ante el escándalo social, el Presidente se retracta e impugna la venta. Los tribunales fallaron a favor del Betis pero no se le retiró al Sevilla el título de liga (el único de su historia) logrado con Antúnez en sus filas. Paradójicamente, el regreso del centrocampista exigía el reembolso del dinero de su fichaje, que ya no estaba en las arcas del club bético. Así, para evitar una quiebra que podría llevar a su desaparición, Antúnez volvió al Sevilla. Fue traspasado dos veces.


Actualmente

A pesar de que hoy en día son cuatro los equipos de la comunidad autónoma de Andalucía que compiten en la Primera División española, el Betis-Sevilla siempre será el derbi andaluz por antonomasia. La cita llega con casi cinco meses de retraso ya que el sorteo del calendario lo situó en la jornada inaugural de la temporada 2011/2012 pero una huelga de futbolistas lo postergó al penúltimo fin de semana de enero.

La caída del Betis a la segunda división privó a la ciudad de esa rivalidad durante casi tres años. Pero el sábado Sevilla recupera su fiesta futbolística que vio su última edición en febrero de 2009. Hubo entonces victoria en Nervión de los locales. Ahora los anfitriones serán los béticos, que en su regreso a la división de honor, y tras un inicio de temporada a trompicones, respiran ahora en mitad de la tabla (11º) a tres puntos de sus vecinos (7º, 25 puntos) que aun no han recuperado el tono tras la prematura eliminación de la Liga de Campeones en la fase preliminar.