El Majestuoso, un clásico que reúne a más seguidores que ningún otro en São Paulo, hace claramente justicia al nombre que le puso el periodista Thomazz Mazzoni: inspira veneración, es suntuoso, sublime. Una rivalidad que se inició en 1930, fecha del primer partido entre el Corinthians y el entonces recién creado São Paulo, y fue creciendo poco a poco a lo largo de los años, hasta alcanzar el puesto de segundo derbi más tradicional del fútbol de la ciudad, superado tan solo por el encuentro entre el propio Timão y su acérrimo adversario, el Palmeiras.

Corinthians y São Paulo ocupan actualmente el segundo y el tercer puesto, respectivamente, en la clasificación de aficiones más numerosas de Brasil, y reúnen a más de 41 millones de corazones entregados cada vez que se enfrentan. El balance histórico del choque, que registra una ligera ventaja del Corinthians, se caracteriza por la alternancia de rachas: los dos equipos han pasado grandes periodos sin conocer la victoria en los más de 300 encuentros disputados, lo que añade más emoción si cabe al clásico.

Los orígenes
El Parque São Jorge fue el escenario de la primera contienda entre el Corinthians, dos veces campeón, y el recién nacido São Paulo da Floresta, el 25 de mayo de 1930, en un partido correspondiente al Campeonato Paulista. El Corinthians empezó a escribir la historia del derbi al imponerse a su rival por 2-1. Tan solo unos meses después, el Tricolor vería cómo su joven historia se cruzaba definitivamente con la del Timão: alzó ante el conjunto albinegro su primer título, el Campeonato Paulista de 1931.

El nombre del Corinthians quedó así grabado en las páginas iniciales de la historia del São Paulo. Mucho más tarde, un capítulo especial de la trayectoria del primero acabaría suponiendo el enlace definitivo entre el destino de los dos clubes. En 1990, el equipo entrenado por Nelsinho y comandado dentro de la cancha por Neto conquistaría por primera vez el Campeonato Brasileiro al derrotar, precisamente, al São Paulo mediante un simple 1-0, con gol de Tupãzinho. Pero ese logro no quedaría mucho tiempo sin respuesta: al año siguiente, la formación del Morumbi se adjudicó un nuevo título estatal en una final memorable contra el Corinthians, que sirvió para consagrar a una estrella, Raí, autor de los tres goles de la victoria tricolor.

Leyendas, anécdotas y frases del pasado
La historia del clásico está repleta de grandes finales. Hasta la fecha, los dos clubes han disputado 14 copas, y el Corinthians también lleva ventaja en este apartado, con ocho títulos ganados ante su rival, por seis del Tricolor. La mayor parte se produjeron en el Campeonato Paulista, donde el Timão venció en cinco de seis contiendas.

La rica historia de estos encuentros ha asistido a la consolidación de largas rachas para ambos bandos. La mayor serie positiva pertenece al São Paulo, que pasó cuatro años y seis meses sin perder ante su oponente entre 2003 y 2007: 14 partidos, con nueve victorias y cinco empates para los tricolores. En 2012, el Corinthians se quedó a un partido de igualar su mejor secuencia: la de ocho triunfos y cuatro empates encadenados entre 1976 y 1980.

Las 71.281 personas que abarrotaron el Pacaembu el 24 de mayo de 1942 para presenciar el Majestuoso (una cifra no tan expresiva ante las marcas establecidas después, como el récord de más de 117.000 de diciembre de 1982, en el Campeonato Paulista) asistieron al estreno de uno de los primeros ídolos tricolores. Leônidas da Silva se enfundó por primera vez la elástica del São Paulo en un partido que terminó en empate a 3-3, y por caprichos del destino sin ningún gol de la gran atracción de aquel día.

Desde entonces, grandes nombres del fútbol brasileño han brillado en el clásico, cuyo máximo artillero es a día de hoy Teleco, con 24 goles, del São Paulo, y en el Corinthians Baltazar, con 17. Pero entre Rivelino y Raí, ídolos de sus respectivos clubes, hubo una generación que destacó: en los años 80, los embates entre la Democracia Corintiana de Sócrates, Wladimir y Casagrande y los tricolores Serginho Chulapa, Müller y compañía convirtieron al Majestuoso en el clásico que es actualmente. Fueron duelos memorables en enfrentamientos decisivos de aquel decenio, que transformaron la chispa de rivalidad que existía entonces en el segundo mayor derbi del estado.

En la década de 1990, un encuentro especial dejó su impronta en la historia del clásico: el único Majestuoso celebrado en un torneo internacional, la Copa CONMEBOL, dio paso a una nueva generación de talentos del São Paulo. Nombres como Rogério Ceni, Denílson y Juninho Paulista se midieron con el Corinthians de Casagrande, Wilson Mano y Marcelinho Carioca, y dieron al Tricolor el título de campeón.

En la actualidad
En un clásico que no para de crecer, y cuyos mejores capítulos parecen estar siempre por venir, no sorprende que en todo momento se esté a punto de igualar o superar algún récord. En la temporada de 2011, por ejemplo, la historia se repitió cuando el Corinthians reeditó su mayor goleada, un 5-0 en el Campeonato Paulista de 1996, aunque el São Paulo había conseguido ganar por la misma diferencia, cinco tantos, en la victoria más abultada sobre su rival, un 6-1 en 1933.