"Es la consagración de Aimé Jacquet, contra viento y marea.
60 millones de franceses están felices. Lo que ha conseguido esta
selección es extraordinario".
Michel Hidalgo, seleccionador de Francia en 1982, tras la
victoria de los
Bleus en 1998
"Entre nosotros siempre hubo una relación privilegiada, una
gran complicidad. Aprendí mucho en contacto con él. Antes de tomar
una decisión de peso, le gustaba recabar la opinión de sus hombres
importantes. En general, siempre estuvo a la escucha de sus
jugadores; pero, una vez que tomaba una decisión, siempre se hacía
cargo de sus resoluciones. Siempre estuvo muy ligado al concepto de
solidaridad. Incluso en los momentos más difíciles, cuando era
atacado por los medios de comunicación, nunca varió ni un ápice y
siempre rehuyó la polémica a fin de proteger mejor a su
grupo".
Didier Deschamps,capitán de la selección de Francia
campeona del mundo en 1998 y actual entrenador del Juventus de
Turín
"Incluso cuando era jugador, se notaba que estaba hecho
para ser entrenador. 'Mémé' era un gran apasionado. Nos
hizo conocer y amar el oficio de entrenador. Muy humano, era
también un gran técnico. Fue el primer entrenador de Francia en
alinear a dos delanteros centros. Inspiraba respeto por naturaleza,
como persona y como técnico".
Bernard Lacombe, compañero de Jacquet en el Olympique de
Lyon; dirigido más tarde por él en el Girondins de
Burdeos
"Ama este deporte del mismo modo que ama la vida. Siempre
se ha mantenido fiel a los mismos principios: rigor, seriedad y
respeto. Es tan exigente consigo mismo como pueda serlo con los
demás. Para él, el entrenador es ante todo un espíritu curioso. Por
ello, sin duda, su puerta siempre se ha mantenido abierta y siempre
ha estado a la escucha. Ante todo, es alguien muy humano en un
mundo complicado".
René Girard, jugó durante seis años a las órdenes de Aimé
Jacquet en el Girondins de Burdeos; luego seleccionador sub-21 de
Francia
"Hay que darle al César lo que es del César. Si yo estoy
aquí, es gracias a él. Si metí el primer gol, fue gracias a él. Se
lo debo todo a Aimé Jacquet".
Christophe Dugarry, autor del primer gol de los
Bleus en Francia 98