"El fútbol necesitaba recuperar su credibilidad. Enzo Bearzot era el hombre idóneo para esa situación".
Franco Carraro (ex Presidente de la Asociación Italiana de Fútbol, que volvió a llamar a Enzo Bearzot en enero de 2002 para ofrecerle el puesto de presidente del Sector Técnico)

"Me seleccionó por primera vez con la sub-23. Cuando perdí mi primer partido como seleccionador de Italia, enseguida me tranquilicé al recordar que él también perdió en su debut. Además, me acuerdo de sus análisis, en los que apuntaba que es importante perder los partidos amistosos. Me decía que la derrota es uno de los secretos que permiten construir un bloque, analizar bien sus límites. Después, naturalmente, hay que ganar para recuperar la moral, sobre todo, cuando el equipo está en periodo de formación".
Marcello Lippi

"En 1982, todos estábamos convencidos por dentro de que podíamos llegar hasta el final, y eso es lo que ocurrió. Pero el verdadero artífice de la victoria fue Enzo Bearzot, un hombre extraordinario y un entrenador de gran talento. Le considero como un hermano mayor, como un padre. En él recae todo el mérito de esa victoria. Si una persona persigue una meta que le parece justa, da igual las presiones que sufra; lo esencial es tener la voluntad de seguir su propio camino".
Dino Zoff

"Bearzot ha sido uno de los grandes; el mejor técnico del fútbol italiano después de Vittorio Pozzo. A menudo me he inspirado en sus métodos. Tengo muchísimos recuerdos magníficos de él, como el maravilloso grupo que consiguió montar en 1982, o como el fútbol que hicimos en 1978".
Claudio Gentile