BRASIL 4-1 ITALIA
Pele (BRA) 18', Boninsegna Roberto (ITA) 37', Gerson
(BRA) 66', Jairzinho (BRA) 71', Carlos Alberto (BRA)
86'
Este partido supuso la culminación perfecta de una edición
del torneo que, a decir de muchos, se reveló como la Copa Mundial
de la FIFA por antonomasia. El encuentro reunió todos los
ingredientes de una gran final: goles, puro fútbol de principio a
fin y rutilantes estrellas. Al final, Pelé, Jairzinho y Carlos
Alberto superaron a Facchetti, Rivera y Riva en un partido que,
durante más de una hora, estuvo mucho más igualado de lo que
refleja el marcador final.
En el estadio Azteca de Ciudad de México, construido
especialmente para la ocasión, no "sólo" estaba en juego
el honor de hacerse con el título de campeón de la Copa Mundial de
la FIFA. Antes de la competición, la FIFA había establecido que el
primer país que consiguiera alzarse con el triunfo en tres
ocasiones se quedaría para siempre con el trofeo. Esta vez, y por
primera vez en la historia de la Copa Mundial de la FIFA, los dos
equipos que disputaban la final contaban ya con dos Copas en su
haber: ITALIA se había proclamado vencedora en 1934 y en 1938, y
BRASIL en 1958 y en 1962. Las dos selecciones llegaron al partido
con la intención de llevarse el trofeo a casa, y esta vez para
siempre...
Diferencia de forma
A ITALIA, el camino hacia la final le había resultado muy
cuesta arriba. En la fase de grupos había logrado solamente una
victoria y dos empates, y había marcado un único gol. El encuentro
de semifinales contra Alemania se convirtió en toda una epopeya
para los italianos, quienes al final se hicieron con la victoria en
un partido que concluyó 4-3, y en el que cinco de eso goles se
marcaron en la prórroga.
A BRASIL, en cambio, las cosas se le habían dado mucho mejor.
Porque no sólo se había impuesto en sus tres partidos de la fase de
grupos, incluyendo una gran victoria sobre la defensora del título
Inglaterra por 1-0, sino porque además, se había paseado
cómodamente por cuartos de final y semifinales.
Obviamente, con todo lo que estaba en juego, en los primeros
minutos se vieron pases muy tímidos, y la mayoría del juego se
desarrolló con casi todos los jugadores apiñados en su zona. Luigi
Riva fue el primero en aventurar un precioso disparo al arco. Tras
hacerse con un hueco en un giro rápido, lanzó un impresionante tiro
desde 25 metros de la portería, que Félix consiguió despejar por
encima del travesaño. Al cumplirse el primer cuarto de hora, el
ataque italiano estuvo a punto de inaugurar el marcador con un
remate de cabeza a tiro libre de Alessandro Mazzola.
Pelé consigue el gol número 100 de BRASIL en la Copa
Mundial de la FIFA
Pelé , sometido a un férreo marcaje desde el saque
inicial, fue incapaz de crear peligro alguno, por eso las primeras
oportunidades de BRASIL surgieron en jugadas de pizarra. No
obstante, esos intentos de Rivelinho, tanto de tiro libre como de
saque de esquina, no llegaron a materializarse. De manera que no
pareció muy justo que fueran precisamente los brasileños quienes
inauguraran el marcador en el minuto 18. Rivelinho recibió el saque
que, sin peligro aparente, Tostao había lanzado al borde del área,
y lo envió hacia Pelé quien, a pesar de su baja estatura, superó de
un salto a Tarcisio Burgnich y colocó el balón de un cabezazo en la
escuadra izquierda de la portería de Enrico Albertosi. Fue así como
O'Rey consiguió su gol número 100 en la Copa Mundial
de la FIFA.
La conquista animó a una selección brasileña que se había
mostrado bastante apática hasta el momento. A partir de entonces,
los italianos se dedicaron desesperadamente a contener los ataques
del adversario. Sus esfuerzos se cobraron en el minuto 25 la
primera víctima: el nombre de Burgnich recibió tarjeta amarilla por
parte del alemán oriental Rudolf Glöckner. Sin embargo, los
italianos pudieron respirar tranquilos al comprobar que la
selección sudamericana seguía desaprovechando todas sus
oportunidades en jugadas ensayadas, en las que destacaron los
problemas de Rivelino por controlar un balón que la lluvia caída
hasta el momento del saque inicial había convertido en un cuero
resbaladizo.
La ineficaz defensa permite el empate
A la media hora de partido, el equilibrio de fuerzas se
decantó hacia los italianos, en el preciso momento en que Mazzola
se desmarcó a la izquierda del área y provocó una entrada de
Gerson, que consiguió despejar el peligro de un gol seguro. Sin
embargo, los Azzurri, sedientos de venganza, igualaron el partido
antes del descanso. Clodoaldo intentó un arriesgado remate en su
propio campo, que interceptó el atento Roberto Boninsegna. Este
delantero suplente, que formaba parte de la alineación debido a la
ausencia por lesión del delantero del Juventus Pietro Anastasi,
superó a Carlos Alberto y aprovechó que Brito había resbalado
delante de su propio arquero, para hacerse con la pelota perdida e
introducirla desde fuera del área en la portería desierta.
BRASIL intentó forzar la marcha en los últimos minutos de la
primera parte, aunque lo único que consiguió fue que Rivelino
recibiera una tarjeta amarilla por una entrada desde atrás a Mario
Bertini, y que Pelé marcara su segundo "gol" después del
silbato del árbitro, cuando ya la defensa italiana se había quedado
quieta por el pitido que marcó el final de la etapa. El 1-1 era
negocio para los europeos.
BRASIL, con más apremio
Los brasileños aparecieron en la segunda parte mucho más
emprendedores y, en pocos minutos, Carlos Alberto llegó a la línea
de meta y lanzó un tiro cruzado que superó al arquero, a los
defensores y también la pierna de Pelé, que lo esperaba en el
segundo palo. ITALIA parecía contentarse con ceder la iniciativa,
una táctica muy peligrosa como quedó demostrado en el minuto 51,
cuando Rivelino consiguió por fin centrar en una jugada a balón
parado, que obligó a Albertosi a lucirse. No obstante, Angelo
Domenghini estuvo a punto de sacar partido de aquel planteo cuando
se unió a la delantera en un veloz contraataque. Sin embargo el
disparo, desviado por Everaldo acabó en el lateral de la red, a
pesar de que ya tenía a Félix prácticamente batido.
Los brasileños siguieron ejerciendo una presión continua en
pos de su segundo gol y les faltó muy poco para conseguirlo cuando
Pelé, desde 20 metros, remató por encima del travesaño. Empezaron a
acumularse los disparos a puerta en el campo italiano, aunque fue
una jugada abierta la que dio lugar al gol decisivo. Jairzinho se
abrió camino en el borde del área, a pesar del marcaje que le
imponía Fachetti, y consiguió pasar el balón a Gerson, quien, sin
ninguna concesión para Albertosi, lo colocó en la portería italiana
con un lanzamiento perfecto de pierna izquierda desde los 20
metros.
El 2-1 del minuto 66 se convirtió en 3-1 en el minuto 71. Una
falta que recibió Pelé propició un tiro libre brasileño desde la
línea de medio campo, y la defensa italiana se mostró muy lenta a
la hora de volver a su demarcación. Gerson envió a Pelé un perfecto
balón cruzado al segundo poste; Pelé lo cabeceó a su vez a través
de la portería para Jairzinho, quien sólo tuvo que empujarlo al
fondo de la red para conservar su marca única de un gol por
partido.
El capitán Carlos redondea el marcador
En un intento por inyectar algo de ritmo al contraataque
italiano, Antonio Juliano ingresó al terreno de juego en
sustitución de Bertini, aunque, a pesar de sus valientes esfuerzos,
los Azzurri en ningún momento dieron muestras de ser capaces de
remontar los dos goles de ventaja de los brasileños. BRASIL dominó
durante el último cuarto de hora. Rivelino desperdició un tiro
desde el borde del área, mientras Albertosi bloqueó varios intentos
de Pelé y Everaldo. Sin embargo, a cuatro minutos del final del
encuentro, y como era de esperar, el capitán brasileño Carlos
Alberto recibió un balón de Pelé (de quién sino) y anotó un
increíble disparo con el pie derecho, que despejó cualquier duda
sobre el marcador final.
La selección brasileña se proclamó dueña y señora del trofeo
Jules Rimet. El conductor Mario Zagallo recibió la máxima
satisfacción posible al convertirse en el primer hombre que se
proclamaba campeón de la Copa Mundial de la FIFA como jugador y
como entrenador. Pero, por encima de todo, los aficionados al
fútbol de todo el mundo podían darse por satisfechos: el fútbol de
equipo, fluido, innovador, audaz y, sobre todo, el fútbol de
ataque, recibía de nuevo su recompensa. La afición se unió para
festejar a Pelé: lo sacaron a hombros del campo, descamisado y
emocionado.

La brillante coronación de O Rei
Datos del partido
¿Sabías que...?
- Con el fabuloso gol de la final, Carlos Alberto se convirtió en el séptimo brasileño que marcaba en la Copa Mundial de la FIFA 1970.
- Se creyó que la final de 1994 podría ser una reedición del clásico de 1970, aunque terminó 0-0, y Brasil se impuso en los penales.
- Con su gol en la final, Jairzinho alcanzó un record inédito en la competencia: marcó tantos en todos los partidos.
- Los italianos tuvieron que conformarse con el tercer puesto. Sólo Dino Zoff, suplente ese año, sería campeón del mundo en 1982.
- La camiseta que vistió Pelé en la final de 1970 se vendió en una subasta en Londres por más de 300,000 dólares en 2002.
Alineaciones
Brasil
1 FELIX
(GK)2 BRITO
3 WILSON PIAZZA
4 CARLOS ALBERTO
(C)
5 CLODOALDO
7 JAIRZINHO

8 GERSON

9 TOSTAO
10 PELÉ (Edson Arantes do Nascimento)

11 RIVELINO

16 EVERALDO
Alineado
6 MARCO ANTONIO
12 ADO
13 ROBERTO
14 BALDOCHI
15 FONTANA
17 JOEL CAMARGO
18 PAULO CESAR
19 EDU
20 DARIO
21 ZE MARIA
22 LEAO
En el banquillo
Entrenador
ZAGALLO (BRA)
Italia
- 1
Enrico ALBERTOSI
(GK) - 2
Tarcisio BURGNICH

- 3
Giacinto FACCHETTI
(C) - 5
Pierluigi CERA
- 8
Roberto ROSATO
- 10
Mario BERTINI
(74')
(74')
- 11
Gigi RIVA
- 13
Angelo DOMENGHINI
- 15
Sandro MAZZOLA
- 16
Giancarlo DE SISTI
- 20
Roberto BONINSEGNA
(84')
(84')
Alineado
- 4
Fabrizio POLETTI
- 6
Ugo FERRANTE
- 7
Comunardo NICCOLAI
- 9
Giorgio PUIA
- 12
Dino ZOFF
- 14
Gianni RIVERA
- 17
Lido VIERI
- 18
Antonio JULIANO
- 19
Sergio GORI
- 21
Giuseppe FURINO
- 22
Pierino PRATI
En el banquillo
Entrenador
VALCAREGGI Ferruccio (ITA)

