"Antes de salir a la cancha, cuando íbamos para el túnel, utilicé mi experiencia y le dije a los otros muchachos: 'Salgan tranquilos. No miren para arriba. Nunca miren a la tribuna; el partido se juega abajo'. Era un infierno. Cuando salimos a la cancha eran más de cien mil personas silbando. Pero después cuando tocaron los himnos nos aplaudieron. Un estadio imponente. Si no queríamos perder de forma escandalosa, teníamos que manejar el escenario. Como un torero, dominar el ruedo y al público. Nosotros lo hicimos, y ganamos aquel día.
Obdulio Varela, futbolista uruguayo en la final de 1950

"Para todos prácticamente mi vida empezó en este estadio. Aquí marqué mi primer gol con la selección cuando tenía quince o dieciséis años, ante Argentina, y también anoté el tanto número mil. En aquella época venía más gente a los partidos, entre 150,000 y 170,000. Ese lo anoté de penal, y el estadio estaba abarrotado gritando "¡Pelé, Pelé!". Creo que hasta estuve a punto de fallarlo y por primera vez me temblaron las piernas".
Pelé, marcó su gol mil en el Maracaná en 1969

"A lo largo de la historia, al Maracaná lo silenciaron tres personas: el Papa, Frank Sinatra y yo".
Alcides Ghiggia, futbolista uruguayo autor de un gol en la final de la Copa Mundial de la FIFA 1950

"Siempre que jugaba en el Maracaná, me sentía como en mi propia casa. Ahora han pasado varios años sin visitarlo, pero creo que ya no luce como aquel entonces. Su ambiente era una cosa inexplicable".
Zico, máximo artillero histórico del Maracaná

"He vivido de todo en el Maracaná. Me han robado un reloj que me había regalado el rey de Suecia en el mundial del 58, y llegué a jugar un amistoso al lado de mi ídolo Zizinho. Esa fue una de mis mayores satisfacciones".
Garrincha, octavo goleador histórico del Maracaná

"Un homenaje en el Maracaná no es para cualquiera. Pasé momentos inolvidables e incluso trabajé allí en 1950. Por todo eso, estoy muy satisfecho y orgulloso".
Mario Lobo Zagallo, integrante de los "40 notables del Maracaná

"Por más que se tratara de un partido amistoso, marcarle un gol a Brasil en el mismísimo Maracaná fue una cosa hermosa dentro de mi carrera. ¿Cuántas personas en el mundo pueden decir que han conseguido algo así? Recuerdo que hasta la gente brasileña nos aplaudió al final de aquel partido. Una sensación increíble".
Claudio López, delantero de la selección argentina en 1998