"Siempre disfruté jugar en cualquier lugar de Estados Unidos, pero los recuerdos que me trae haber conseguido un título mundial para Brasil luego de 24 años en el Rose Bowl son demasiado especiales como para describirlos. Ocupa un lugar especial en nuestros corazones".
Romario, campeón mundial con Brasil en 1994

"No puedo olvidar lo que fue jugar allí. Parecía que había 100,000 colombianos y luego 100, 000 estadounidenses en las gradas. Y derrotamos a ambos equipos. Recuerdo que el calor era insoportable, ya que jugamos con 40 grados y a mediodía".
Ioan Lupescu, jugador rumano

"El Rose Bowl no era el típico estadio de fútbol. Era bastanet abierto, no como los europeos, y era el más grande de los Estados Unidos. Al ser el más grande y al haber tantos aficionados suecos allí, obviamente el ambiente era excepcional. Se creó una atmósfera muy positiva y los que estaban más entusiasmados eran los suecos".
Martin Dahlin, Sweden international