"En aquel Mundial tuvimos la suerte de disputar cinco partidos consecutivos en Milán. En el estadio milanés de San Siro disputamos los tres partidos de la fase de grupos, el de octavos y el de cuartos. Era casi como jugar en casa. Milán no les quedaba lejos a los aficionados alemanes, que podían llegar tras un corto trayecto a través del paso del Brenner. Fue fantástico tener la oportunidad de jugar en un estadio así. El recorrido hasta San Siro en los días de partido era siempre estupendo, y a la vuelta nos encontrábamos grandes celebraciones en las calles, con miles de banderas saludándonos y cláxones sonando a nuestro paso. ¡Era extraordinario!"
Rudi Völler, campeón mundial en 1990

"Para mí, como es natural, era como jugar en casa. Por aquel entonces yo jugaba en Italia, concretamente en el Inter. Y gracias al sorteo de la FIFA, disputamos los cinco primeros partidos en Milán. Por supuesto que eso fue una ventaja, no sólo para mí, sino para toda la selección alemana. Porque Jürgen Klinsmann y Andreas Brehme también jugaban allí. De ahí que tuviéramos una pequeña ventaja, pues no sólo nos apoyaron con energía los hinchas alemanes, sino también los seguidores del Inter de Milán, ya que nosotros formábamos parte del club. En aquel estadio siempre reinaba una atmósfera formidable."

"Desde el principio demostramos de forma verdaderamente impresionante que queríamos pelear por el título, no sólo en los encuentros de la primera ronda, sino sobre todo en el choque de octavos de final contra Holanda, que siempre tenía chispa. Holanda contaba en sus filas con tres futbolistas que jugaban en el AC Milan, de ahí que los espectadores del estadio se decantaran por la una o por la otra selección. Para los italianos no se trataba de un duelo entre Holanda y Alemania, sino entre el Inter y el AC Milan. Por lo demás, los holandeses apoyaban, como es lógico, a la selección holandesa, y los alemanes a la alemana. Hubo partidos fantásticos en aquel fenomenal ambiente de Milán."
Lothar Matthäus, campeón mundial en 1990

"A veces tengo la sensación de que San Siro es mi segundo hogar. Eso también me ocurre con el centro de entrenamiento en el Milanello de Milán. He pasado tanto tiempo allí... ¡En San Siro he jugado la mitad de mis 800 partidos con el AC Milan! Además, el estadio también fue el hogar de mi padre por un largo tiempo. Es en realidad la "Casa de los Maldini".
Paolo Maldini, ex internacional italiano y jugador del AC Milan