Los derbis siempre tienen un carácter muy particular. Pero cuando el 3 de diciembre, en la decimoctava jornada de la liga croata, el Hajduk Split reciba a su eterno rival, el Dinamo de Zagreb, regirán leyes totalmente particulares. Ningún otro partido en Croacia apasiona a los hinchas tanto como éste. En su dilatada historia, el duelo ha estado a punto de ser suspendido en muchas ocasiones, por culpa de los incorregibles que utilizan los estadios como escenario de altercados.

Un vistazo a la tabla clasificatoria corrobora la impresión de que también esta vez habrá muchas emociones en juego. Mientras que el Dinamo, con 44 puntos, once de ventaja sobre el segundo clasificado, el Rijeka, emprende el viaje hacia Split como líder indiscutible, el anfitrión está situado en la nada grata séptima posición con sólo 22 puntos.

Y no es una buena situación porque esta liga de doce equipos se divide, tras veintidós jornadas, en un grupo que lucha por el campeonato y otro por el descenso. El Hajduk Split necesita puntuar a toda costa si aún quiere desbancar a su rival directo por la sexta plaza, el Cibalia Vinkovci.

El Dinamo, con la moral bien alta
Pero no será sencillo. El Dinamo ha podido reorientar su camino hacia los altos vuelos deportivos con el nuevo entrenador Josip Kuže, tras sufrir en la temporada 2004/2005 el mismo destino que ahora amenaza al equipo de Split y verse obligado a disputar la fase de descenso. Kuže ya entrenó al Dinamo hace quince años y lo ayudó a hacerse con el título de liga.

En su nueva etapa, Kuže ha vuelto a levantar la moral de los jugadores. Con la introducción de disciplina táctica, poco a poco también ha ido llegando el éxito. Además, ha convertido en un valor seguro al veterano capitán Zoran Mamiae, mano derecha del entrenador en el césped. También destacan en el colectivo del Dinamo el brasileño Etto y el camerunés Mathias Chago.

Kranjcar, entre dos aguas
El jugador clave del Hajduk es precisamente un apasionado seguidor del Dinamo: Niko Kranjcar. El hijo del seleccionador nacional, Zlato Kranjcar, es la nueva figura del fútbol croata y maneja no sólo los hilos del centro del campo en el Hajduk Split, sino también en la selección.

"Con diecisiete años, yo ya era capitán del Dinamo de Zagreb, y mi padre es una leyenda en ese equipo. Pero en el Dinamo también me han sucedido muchas cosas malas. El año pasado tuve una gran discusión con ellos y me fui a su eterno rival, el Hajduk Split", ha dicho Kranjcar para FIFA.com. Y ha añadido: "Fue la época más difícil de mi vida. El Dinamo siempre será para mí algo muy especial, pero no las personas que ahora lo dirigen".

En el partido de ida del 11 de septiembre, ambos equipos acabaron empatados a 0-0. Fue uno de los mejores encuentros del Hajduk esta temporada. Sin embargo, tras el siguiente partido de liga, el entrenador Miroslav Blazevic se vio obligado a hacer las maletas como resultado de la derrota por 1-0 que sufrió el equipo a manos del Rijeka. Ivan Gudelj ha ocupado el puesto que Blazevic dejó vacante. Sin duda alguna, la emoción está servida dentro y fuera del campo.