En febrero de 1969, un seísmo en el Océano Atlántico repercutió sobre las costas marroquíes, provocando que un maremoto de escasa amplitud se cerniese sobre Casablanca. Desde entonces, los indicios de actividad sísmica son bastante escasos en la ciudad, pero la tierra continúa temblando dos veces al año, cuando llega la hora del derbi entre el Wydad y el Raja. Si bien es cierto que el clásico del fútbol marroquí, que se disputa en el estadio Mohamed V (situado en pleno centro urbano), no provoca víctimas, sí causa muchos estragos, sobre todo en la moral de los derrotados.

En su vuelta al mundo de los derbis legendarios, FIFA.com fija hoy su atención en Casablanca y en la rivalidad entre el Wydad Athletic Club (WAC) y el Raja Club Athletic.

Los orígenes
El derbi de Casablanca comporta una rivalidad deportiva entre dos de los tres clubes más laureados de Marruecos (Las Fuerzas Armadas Reales de Rabat completa el trío). El WAC suma 11 títulos ligueros y 1 Liga de Campeones africana, mientras que el Raja posee 3 coronas nacionales menos, pero puede presumir de tener 3 Ligas de Campeones en su palmarés. Además del aspecto deportivo, el antagonismo entre estos dos grandes magrebíes tiene asimismo una dimensión social. Así, al público del WAC se le asocia tradicionalmente con la clase media, mientras que los simpatizantes del Raja proceden más bien de los barrios populares.

Desde un punto de vista histórico, la rivalidad está íntimamente ligada a un personaje que ha marcado la historia de los dos clubes: Affani Mohamed Ben Lahcen, alias "Padre Jégo". Tras fundar el Wydad en 1937 y convertirse en su primer entrenador, enseguida introdujo el club en el corazón de los baidauis (los habitantes de Casablanca) al conquistar 4 ediciones de la primigenia Liga de Marruecos (precursora del actual campeonato); 3 títulos de campeón de África del Norte y 1 Copa de África del Norte. El Padre Jégo, muy popular, psicólogo de primera y extraordinario descubridor de talentos, acabó, sin embargo, por ser una molestia para los directivos del cuadro rojillo, y vio cómo le mostraban la salida en 1952. Incapaz de alejarse del fútbol, llamó a la puerta de la casa de enfrente, donde aportó su pasión y su experiencia. Su carisma y su estilo de juego cautivaron rápidamente al público del Raja, para el que los duelos contra el WAC se acabarían convirtiendo en ocasiones para vengar el honor de su héroe.

Algunas cifras
La liga marroquí vio la luz en 1956 y el primer derbi tuvo lugar ese mismo año, con el más joven de los dos clubes como vencedor. Aquel triunfo del Raja iba a ser el primero de los 37 que se ha adjudicado en las 119 ediciones ya disputadas (105 de ellas en liga), por 29 de los Rojos y 53 empates. La balanza de los goles se decanta igualmente a favor de los Diablos Verdes, que han hecho temblar las redes rivales en 89 ocasiones, frente a los 75 tantos de las Águilas del Wydad.

Asimismo, es un jugador del Raja quien ostenta el título honorífico de máximo realizador del derbi. El extremo derecho Said Gandhi, que brindó días de gloria al Raja y a la selección nacional en la década de 1970, encontró 7 veces el camino del gol frente al gran rival. En el apartado de los más asiduos, el defensa del Raja Abdellatif Jrindou vivió en 16 ocasiones el ambiente de estas grandes citas; esto es, cuatro más que Hicham Louissi, que disputó 12 clásicos con el WAC.

Anécdotas y frases míticas
Si bien la historia rebosa de grandes recuerdos por ambos bandos, la leyenda empezó a escribirse antes incluso del primer encuentro. El Padre Jégo, interrogado por sus preferencias entre los dos clubes, respondió: "Mi corazón está con el Wydad, pero el Raja simboliza la solidez de mi carácter". A pesar de la hegemonía del Wydad en aquella época, anunció que el Raja se impondría en su primer enfrentamiento... ¡y el conjunto verde ganó por 1-0!

Esa lucha por la supremacía local y nacional tiene también sus connotaciones internacionales. El Wydad, influido por los viajes del Padre Jégo a Europa, ha forjado su leyenda desplegando un juego basado en la táctica y el físico, en torno a un delantero centro. Como contrapartida, el carismático Affani se inspiró en sus viajes a Sudamérica para insuflar un estilo más técnico y espectacular al Raja. Así, si bien ahora encontramos tanto jugadores con una técnica exquisita como currantes natos en ambos bandos, el derbi de Casablanca fue durante mucho tiempo una oposición entre un Wydad "a la inglesa" y un Raja "a la brasileña".

Entre los recuerdos más gratos del Raja, podemos citar su brillante victoria por 5-1 en los cuartos de final de la Copa de Marruecos de la campaña 1996/97, la más abultada en la historia del clásico; o el triunfo obtenido el 30 de abril de 2005 en el tiempo añadido gracias a Hicham Aboucharouane, cuyo gol daba el título a los Diablos verdes. Sin embargo, el Wydad se tomó la revancha al año siguiente, conquistando la liga en las mismas condiciones: Hicham Louissi arrancó un empate en el último segundo del derbi 100º, para dar a su equipo un primer título liguero después de 13 años de sequía.

Actualmente
Tras cambiar su ubicación a Rabat los dos últimos años para limitar los desmanes de las ediciones precedentes, el derbi ha regresado esta temporada al estadio Mohamed V. Cinco años después de su última liga, el Raja podría acercarse a su 9ª corona en caso de imponerse ante su rival. El conjunto verde saca 9 puntos de ventaja a su inmediato perseguidor, el Fuerzas Armadas Reales, y debe sumar 7 puntos en sus 5 últimos partidos para asegurarse el título matemáticamente. Con una victoria el domingo, solamente le faltarían 4.

En cuanto al Wydad, 4º a 11 puntos, aunque con un partido menos, la liga parece ya inaccesible, y el objetivo principal en este final de campaña es la final de la Liga de Campeones árabe, donde el WAC se medirá al Espérance de Túnez. Una victoria ante el Raja no haría sino acrecentar la moral del equipo antes de ese segundo compromiso decisivo en apenas una semana.