Cuando en 1901 un holandés llamado William Paats volvió a Paraguay desde Argentina con una pelota debajo del brazo, no podía imaginar que estaba a punto de sembrar la semilla de uno de los duelos más tradicionales de Sudamérica....
Es cierto, ninguno de los que colmarán el Estadio Defensores del Chaco el próximo domingo, para presenciar una nueva edición del clásico entre Cerro Porteño y Olimpia, tendrán presente aquel momento. Sin embargo, detrás del derbi paraguayo hay una historia que merece ser contada, y FIFA.com la presenta a continuación.
Los orígenes
Paats era un instructor de educación física que organizó el primer partido de fútbol registrado en Paraguay, jugado en la Plaza de Armas de Asunción el 23 de noviembre de 1901. El juego se extendió rápidamente pero, al principio, se circunscribió a gente de clase alta. Fue así que un grupo de estudiantes decidieron, al año siguiente, fundar el primer club del país. Si bien barajaron nombres como "Esparta" o "Paraguay", aceptaron la sugerencia de Paats, y el 25 de julio de 1902 vio la luz el Club Olimpia.
Cerro Porteño nació una década después, el 1 de octubre de 1912, como un club de barrio formado por amigos que jugaban en la humilde Capilla San Juan, también en Asunción. El nombre se debe una batalla librada en 1811 por las fuerzas paraguayas contra las porteñas (de Buenos Aires) en las cercanías del Cerro Mbae, renombrado Cerro Porteño luego de la resistencia guaraní. Sus colores, azul y colorado, simbolizan el deseo de unidad de las facciones que históricamente pugnaron por el poder en el país.
La liga paraguaya se creó en 1906, pero Olimpia ganó su primera corona justamente en 1912. Cerro Porteño hizo su ingreso a lo grande en 1913, consagrándose campeón invicto. La primera cita entre ellos nunca se jugó por la no presentación de Olimpia. Sobre el siguiente hay versiones encontradas: unos dicen que ganó Cerro 3-1; otros que igualaron 2-2... Como sea, de los próximos seis torneos, Cerro obtuvo tres y Olimpia dos. La rivalidad había nacido.
Algunas cifras
En partidos oficiales por la liga, Cerro Porteño lidera el historial: sobre 261, ganó 94 (336 goles) contra 89 de Olimpia (340). Sin embargo, los hinchas del Decano rápidamente recuerdan que tienen más títulos de liga (38 sobre 27), tres copas Copa Libertadores y una Intercontinental, lauros jamás obtenidos por su rival.
Los máximos goleadores son Saturnino Arrúa para Cerro, con 11, y Mauro Caballero para Olimpia, con 10. La marca de más goles en un partido la comparten Pedro Osorio y Dante López con 4: mientras el primero los hizo para el Ciclón en un 8-1 de 1937, el segundo los marcó para el Decano en un 4-1 de 2005.
En lo que rachas sin perder se refiere, allí también están iguales: Cerro sumó un invicto de 10 partidos entre 1992 y 1995, pero luego Olimpia lo hizo entre 2001 y 2004. Sin embargo, Cerro tiene la mayor cantidad de victorias consecutivas en el clásico con 5 (la primera entre 1986 y 1988; la segunda, entre 2007 y 2008).
Leyendas, anécdotas y frases del pasado
1915 fue año memorable. Sobre cuatro partidos, el Ciclón ganó el primero 5-1, pero Olimpia venció en la revancha 5-0. Tras empatar 1-1 en el tercero, el 15 de diciembre se vieron las caras por primera vez en una final: luego empatar 3-3 en tiempo reglamentario, Cerro anotó cuatro goles en el suplementario y celebró su segundo título.
Igualmente, algunos ubican la llama que avivó el fuego en el humillante 10-1 que Olimpia le propinó a Cerro en 1916. Sin embargo, la máxima goleada oficial es un 8-1 a favor del Ciclón en 1937, que los decanos minimizan al aclarar que los últimos cincos goles los recibió con un jugador de campo que, pese a estar lesionado, ocupó el arco para no dejar a los suyos con uno menos...
Varios duelos por Copa Libertadores resultaron épicos. Durante el primero, en enero de 1969, estaban 1-1 cuando el cerrista Miguel Ángel Sosa hizo una gran jugada, eludió al arquero y, en vez de anotar, se sentó sobre el balón en la línea. Sosa esperó la recuperación del portero para recién ahí anotar el gol. Al final, Cerro ganó el "Clásico de la Burla" por 4-1.
Olimpia se desquitó en la Libertadores de 1991, cuando como campeón defensor se cruzó con Cerro Porteño en cuartos de final. El Ciclón ganó 1-0 a la ida con gol de Ramón Hicks, quien soñaba con "eliminar a Olimpia y morir". Sin embargo, el Decano goleó por 4-1 a la vuelta y avanzó a semifinales.
En 1999, Olimpia, ganador del Apertura, definió el Torneo Absoluto contra Cerro, triunfador del Clausura. El Decano ganó el primero 1-0 y encaró confiado el segundo, promocionado como "el último clásico del milenio". Si bien Cerro se adelantó 2-0, Olimpia lo dio vuelta, ganó 3-2 y logró el tricampeonato.
Recién en 2005 Cerro tuvo revancha. Por la anteúltima fecha del Clausura, visitó en su condición de escolta a un punto al líder Olimpia. Pese a comenzar perdiendo, el Ciclón se recuperó, venció por 3-1 y una fecha más tarde se consagró campeón.
Actualmente
Ese título de 2005 es el último que logró Cerro Porteño. La sequía de Olimpia es peor, ya data del año 2000. Sin embargo, ambos son animadores del Apertura en curso: a cinco fechas de final, el Ciclón es líder con 37 puntos y el Decano marcha tercero con 31. Para uno es la posibilidad de despegarse, para el otro la de tomar el último tren a al cima. Y todo con el honor como telón de fondo. ¿Quién celebrará el domingo?
