El Arsenal jugó su primer partido contra el Tottenham Hotspur allá por 1887. En aquel amistoso, los Spurs no pudieron consumar su victoria por 2-1, ya que el encuentro fue suspendido por falta de luz. Casi 120 años más tarde, la rivalidad permanece, pero el sábado los focos (y, por supuesto, el estadio entero) fueron nuevos. El 152º derbi del norte de Londres ha sido el primero que se ha jugado en el nuevo estadio Emirates del Arsenal.

Sin capitán y goleador Thierry Henry, que fue baja por lesión, los Gunners se impusieron por 3-0 a su rival gracias a los goles de Emmanuel Adebayor y Gilberto Silva. El togolés abrió el marcador a los 20 minutos de juego y el brasileño se encargó de redondear el resultado anotando desde el punto de penal dos castigos en el minuto 42 y en el 72.

"Tenemos una gran presión psicológica. Pero hemos demostrado que tenemos mucho carácter, determinación y una buena organización", comentaba con satisfacción Arsène Wenger, después de que los puntos obtenidos el sábado les auparan a la tercera plaza de la Premier League.

 

A pesar de los cerca de 120 años de historia que jalonan sus duelos, el encarnizado antagonismo entre ambos equipos no comenzó hasta 1913. Fue aquel año cuando el Arsenal se mudó de su feudo en el sur de Londres, Woolwich, al estadio Arsenal (más conocido como Highbury), a poco más de seis kilómetros del campo del Tottenham, White Hart Lane. De este modo, los Gunners se convirtieron en sus vecinos más próximos, y de ahí surgió la lógica rivalidad local.

Esta rivalidad se intensificó en 1919, cuando se acordó que la máxima categoría de la liga inglesa se ampliaría en dos equipos más. Al 19º clasificado, el Chelsea (que de lo contrario habría descendido), se le concedió la permanencia. La última plaza debería haberse adjudicado al 20º clasificado, el Tottenham, o al Barnsley, que había quedado 3º en la segunda división. Sin embargo, los dos se quedaron sin ella. En su lugar se decidió que subiera el Arsenal, pese a haber quedado 5º en la división de plata. El Tottenham retornó a la máxima categoría la temporada siguiente, tras proclamarse campeón de segunda división. Desde entonces, la rivalidad no ha hecho sino recrudecerse.

En el cómputo global, el Arsenal suma ahora 64 victorias por las 49 de los Spurs, pero una estadística más elocuente aún informa de que el último triunfo a domicilio del Tottenham se re remonta a 1993 (e incluso entonces, el Arsenal alineó un once seriamente debilitado). El choque que ha registrado más goles fue la disputadísima victoria por 5-4 del Arsenal en White Hart Lane, el 13 de noviembre de 2004. El triunfo más abultado es para el Arsenal (6-0 de visitante, el 6 de marzo de 1935), aunque el Tottenham ha ganado dos veces por 5-0 (el 25 de diciembre de 1911 y el 4 de abril de 1983).

Los primeros tiempos y los títulos
El Arsenal nació cuando los obreros de la fábrica de armamento de Woolwich (llamada Woolwich Royal Arsenal) formaron un equipo en 1886. En 1891, el club se hizo profesional y cambió su nombre a Woolwich Arsenal. Dos años después se incorporó a la liga de fútbol profesional.

El Tottenham Hotspur nació muy cerca del actual White Hart Lane, en 1882. Varios jóvenes de un equipo de críquet y de un instituto de la zona decidieron fundar un club, y así surgió el Hotspur FC. Se llamaron así por un viejo héroe local: el hijo menor del duque de Northumberland, Henry Percy, conocido por el sobrenombre de "Harry Hotspur". Dos años después, el equipo se rebautizó como Tottenham Hotspur Football and Athletic Club y, en 1885, los Spurs jugaron su primer partido de competición. Diez años después, el club se hizo profesional.

El Arsenal aventaja al Tottenham en cuanto a títulos nacionales, pero los blanquillos han tenido más éxito en Europa. Los Cañoneros suman 13 títulos de liga y 10 Copas de Inglaterra, frente a las 2 ligas y las 8 Copas del conjunto de White Hart Lane. Sin embargo, pese a la mayor cosecha de trofeos del Arsenal, en especial en la era Wenger, los seguidores del Tottenham siempre se han aferrado al concepto del Glory Game ("Juego glorioso") acuñado por Danny Blanchflower, el capitán de la plantilla que conquistó el doblete liga-copa en 1961.

Blanchflower afirmó: "La gran falacia es que en el fútbol, lo primero y principal es ganar. En realidad, no tiene nada que ver con eso: el fútbol consiste en alcanzar la gloria, en disfrutar. Se trata de hacer un juego elegante y vistoso, de salir al campo y vencer al otro equipo, no de esperar que se muera de aburrimiento". En efecto, gente como Jimmy Greaves, Glenn Hoddle, Ossie Ardiles, Chris Waddle y Paul Gascoigne, que han descollado vistiendo la camiseta de los Spurs, han refrendado esa reivindicación.

Caras conocidas y partidos memorables
Tal vez por causa de la gran rivalidad, sólo hay 11 jugadores que han militado en ambos equipos desde 1913, si bien Terry Neill y George Graham se han sentado en el banquillo de los dos rivales del norte de Londres durante sus carreras como entrenador. Quizá los dos nombres más ilustres son los de Pat Jennings y Sol Campbell.

El mítico guardameta Jennings jugó 590 partidos con el Tottenham entre 1964 y 1977. Sin embargo, el conjunto de White Hart Lane, creyendo que el final de su carrera estaba próximo, lo vendió a su rival del norte de Londres. Así, fue el Arsenal quien rió el último, ya que el internacional norirlandés siguió jugando durante ocho años más. Jennings regresó al Tottenham como entrenador de porteros del club.

Un jugador que tendría muy difícil regresar de una forma similar a White Hart Lane es Sol Campbell. El defensa central de la selección inglesa, hincha de los Spurs desde que era un chaval, se negó a firmar un contrato en 2001 y dejó el club con la carta de libertad, amparándose en la sentencia Bosman y alegando que quería jugar la Liga de Campeones de la UEFA.

Dos de los encuentros más recordados en la memoria reciente fueron los choques de semifinales de la Copa de Inglaterra en 1991 y 1993. En el estadio Wembley, en 1991, el Arsenal se topó con un inspiradísimo Gascoigne. Tras someterse a una doble operación de hernia, el voluble jugador sólo había disputado 60 minutos en las cinco semanas anteriores, pero supo ponerse a la altura de las circunstancias de una forma soberbia. Un magnífico lanzamiento de falta del centrocampista desde unos 30 metros y un par de tantos de Gary Lineker dieron la victoria por 3-1 a los Spurs ante 80,000 aficionados.

Dos años después, sin embargo, el Arsenal se tomó la revancha. El solitario gol de Tony Adams acabó marcando la diferencia entre los dos equipos (1-0).

En el último duelo, el Arsenal retomó la senda de la victoria tras una decepcionante racha en la Premier League. Independientemente del resultado, el sábado se volvió a vivir el clásico del norte de Londres con más de 60,000 seguidores apasionados en las gradas de un nuevo escenario.