No es frecuente ver un marcador de 9-1 en un partido de fútbol profesional. Tal insólito desenlace, sin embargo, fue el que se registró en un encuentro del campeonato oficial de China. Y no sólo eso: se produjo entre dos de los titanes históricos del país, el Guoan de Pekín y el Shenhua de Shanghai, cuando el anfitrión capitalino hizo picadillo a su visitante por una goleada récord el 20 de julio de 1997.
Anteriormente a ese partido, la fiera rivalidad entre ambos conjuntos había ido cocinándose a fuego lento, pero este varapalo marcó un punto de inflexión en la historia de la rivalidad de ambos clubes. Para los de Shanghai, esa derrota sigue siendo la mayor abolladura en su orgullo, mientras que los capitalinos extraen ánimos sin cesar de aquel memorable alirón cada vez que los dos conjuntos se enfrentan.
Los orígenes
Las dos grandes metrópolis de China, Shanghai y Pekín, llevan mucho tiempo cruzando espadas en distintos certámenes deportivos y culturales. La competitividad existente entre ambas se extendió al fútbol de manera significativa en 1994 con la inauguración de la liga profesional doméstica.
Ninguno de los dos equipos causó impresión en la primera temporada, en la que el Shenhua terminó cuarto mientras el Guoan languideció en el octavo puesto. Las cosas cambiaron enseguida en la siguiente campaña, sin embargo, y las dos entidades, pertrechadas con algunos de los mejores jugadores del país, se enseñorearon de la liga. Fue el Shenhua el que a la postre se alzaría con aquel segundo título por delante del Guoan, subcampeón. El cuadro de la capital levantó su primer trofeo un año después, al destronar al Shandong Luneng y ganar la Copa nacional, hazaña que repetiría al año siguiente.
Dado que ambos clubes pertenecen a la élite futbolística del país, los duelos entre ambos pronto comenzaron a dominar los titulares de la prensa nacional. El Shenhua rió el primero en un electrizante triunfo por 4-3 en casa en su primer enfrentamiento, pero el Guoan se cobró la revancha en el encuentro de vuelta, infligiendo un severo 5-1 sobre los visitantes. Desde esa apertura del telón, el deseo de gloria en el derbi ha ido aumentando con cada temporada que pasa.
Algunas cifras
El incesante antagonismo se ha desplegado en los 31 partidos de liga que han disputado ambos conjuntos hasta la fecha, con 12 victorias para el Shenhua y 9 para el Guoan. Pese a su ligera ventaja, el Shenhua rara vez ha ganado con facilidad y no lo ha hecho nunca por más de dos goles de diferencia. Por parte de los pequineses, en cambio, la paliza por 9-1 no fue ni mucho menos la única vez que bailaron a sus rivales, pues en 2004 los tumbaron por 3-0 antes de endosarles un soberano 4-0 al año siguiente.
Leyendas, anécdotas y frases del pasado
El inaudito 9-1 del Guoan sigue siendo una plusmarca sin par en la Superliga china. "Queda por ver si un triunfo tan sensacional podrá replicarse en el futuro, pero estoy muy orgulloso de que nosotros hayamos logrado ese récord", declaraba a FIFA.com en una entrevista reciente el ex entrenador del Guoan que planeó la estrategia del encuentro, Jin Zhiyang.
Según recordaba el técnico de 66 años, el resultado puede ser mayormente atribuido a la sublime actuación de su tridente ofensivo de importación, que obró ocho de los nueve goles. El espigado delantero español Andrés Olivas Rubio y su socio paraguayo en el ataque, Casiano Wilberto Delvalle Ruiz, firmaron una tripleta cada uno, mientras que el centrocampista Jorge Luis Campos estampó un doblete.
"Después de que Andrés abriera el marcador y Cao Xiandong doblara nuestra ventaja, el Shenhua recortó distancias, pero a continuación cometió un error táctico al lanzarse con demasiado ímpetu al ataque, dejando demasiados huecos atrás, lo que nos permitió aprovechar al máximo nuestra velocidad al contragolpe", recapituló Jin.
Actualmente
En su próximo choque, que tendrá lugar este sábado en el feudo del Guoan, ambos inveterados adversarios librarán su 32ª batalla liguera. Se prevé que el cuadro local, líder de la clasificación de 16 equipos y dirigido por el técnico surcoreano Lee Jang-Soo, acreciente su ventaja adjudicándose su décimo triunfo sobre el Shanghai.
A juicio del veterano estratega Jin, el combinado de Pekín debe concentrarse en jugar bien más que en obtener un buen resultado, si quiere continuar su impresionante avance hacia el que sería su primer título de liga.
"Si el equipo piensa demasiado en el resultado, la presión pesará sobre nuestros hombros. Además, aunque contamos con un estupendo registro en casa, nunca podemos subestimar a nuestros rivales y no podemos esperar que vayamos a tener un partido fácil".
Sus opiniones coinciden con las de Fan Zhiyi, que fue el capitán del Shenhua en la dolorosa derrota por 9-1. El otrora Jugador del Año de la Asociación China de Fútbol señaló a FIFA.com: "Aquel accidente reflejó nuestra falta de experiencia en aquellos días, pero un partido tan desigual es muy difícil que vuelva a repetirse esta vez. Será un encuentro muy reñido y el resultado dependerá de cuál de los dos equipos es más capaz de mantener la calma".
