En 1952, el Manchester United levantó el tercer trofeo de liga de su historia. En la siguiente temporada fue campeón el Arsenal. Estaba claro que cualquier choque entre los hombres de Matt Busby y el equipo de Tom Whittaker iba a ser, inevitablemente, muy reñido. Cincuenta y cinco años después, la rivalidad entre ambos equipos sigue su curso sin haber perdido ni un ápice de pasión o relevancia.
Y vaya si se este domingo 21 denero de 2007 cumplieron con la expectativas... Si bien el Manchester United ganaba 1-0 gracias al gol convertido por Wayne Rooney (53), los Gunners no se riendieron y lograron dar vuelta el marcador sobre el final, con sendas conquistas del holandés Robin Van Persie (83) y del francés Thierry Henry (90+3), redondeando un 2-1 soñado para los hinchas del equipo londinense.
El primer partido de liga entre ambas formaciones se jugó el sábado 13 de octubre de 1894 en la calle Bank de Clayton (un barrio periférico situado al este de Manchester). Por entonces, el Manchester United respondía al nombre de Newton Heath y los Cañoneros, al de Woolwich Arsenal. El encuentro se saldó con empate a 3-3. Desde entonces, ambos equipos se han enfrentado en 176 ocasiones. Los de Manchester han ganado 71 de esos partidos, y los londinenses se han adjudicado, con éste último, 65.
Las estadísticas informan, además, de que la mayor asistencia de público registrada en un partido de la liga inglesa de fútbol corresponde a un encuentro entre el Manchester United y el Arsenal de 1948. Para presenciar el duelo, 83,260 espectadores abarrotaron el estadio de Maine Road. El Manchester compartía el campo con su vecino Manchester City porque su estadio, el Old Trafford, se encontraba en obras para reparar los desperfectos que le había causado un bombardeo durante la II Guerra Mundial.
Desde la creación de la Premier League en la temporada 1992/93, los Diablos Rojos y los Cañoneros se han afianzado como dos de los equipos de más éxito en la División de Honor de la liga inglesa. Aunque el relumbrón de los tres campeonatos nacionales que se adjudicó el Arsenal pueda haber quedado últimamente un tanto empañado por los triunfos consecutivos del Chelsea en la liga, en 2005 y en 2006, ha sido precisamente el conjunto de Arsene Wenger el eterno pretendiente al título liguero durante las catorce últimas temporadas. De hecho, en la clasificación histórica de la Premiership, el Arsenal se encuentra en segunda posición, por detrás del Manchester United, un equipo que posee ocho títulos de la máxima división de liga y ha anotado en ella más de 1,000 goles.
Los entrenadores
Se ha señalado como factor catalizador de los éxitos que en los últimos años han alcanzado estos dos equipos el nombramiento para los respectivos puesto de entrenador de dos de los técnicos con más talento del fútbol europeo: sir Alex Ferguson y Arsene Wenger, que tomaron posesión de sus cargos en 1986 y 1996 respectivamente.
Ferguson ha ganado más trofeos que ningún otro entrenador en la historia del fútbol inglés y ha dirigido al Manchester United en más de 1,000 partidos. Con sus dos décadas en el puesto, es el segundo entrenador que más años ha trabajado para el club. En Old Trafford, Ferguson se ha convertido en el técnico de más éxito del fútbol inglés, pues ha guiado al equipo hasta la consecución de ocho títulos de liga. En 1999, se convirtió en el primer entrenador que lograba el pleno al tres con un club inglés: el triunfo en la liga, en la Copa de Inglaterra y en la Liga de Campeones de la UEFA.
En el equipo de Londres, Wenger es el entrenador que más trofeos ha alcanzado para el club y el que más tiempo lleva trabajando en él: casi 600 partidos en el banquillo del Arsenal. Wenger es, además, el único técnico extranjero que ha ganado el doblete (la liga y la Copa de Inglaterra) en Inglaterra y, además, lo ha conseguido en dos ocasiones, en 1998 y en 2002. En 2004, se convirtió en el único entrenador de la historia de la Premier League inglesa que no ha conocido la derrota durante una temporada completa.
"El Pizzagate"
El talento de ambos entrenadores es célebre, pero también es harto conocida la rivalidad que existe entre ellos. La tensión entre los dos equipos alcanzó su punto más álgido en octubre de 2004 durante el tristemente famoso "Pizzagate" de Old Trafford.
Fue el choque en el que los hombres de Alex Ferguson pusieron fin a la racha de 49 partidos de imbatibilidad del Arsenal en la liga. El Manchester ganó por 2-0 en un encuentro que pasó a la historia con el nombre de la "batalla del bufé". Sobre el terreno de juego se había visto una refriega encarnizada, hasta el punto de que el delantero del Arsenal José Antonio Reyes llegó a comentar: "En toda mi vida deportiva no he recibido tantas patadas como en Manchester. Fue el partido más duro que he jugado jamás". El encuentro se decantó del lado del Manchester United después de que el árbitro pitara un polémico penal. Pero la batalla estalló de verdad después del choque, y la comida voló por los aires.
Durante una refriega en el túnel de vestuarios entre los jugadores de ambos equipos, Ferguson recibió un "pizzazo" en plena cara. Ashley Cole, a la sazón defensa del Arsenal, describe en su autobiografía la conmoción que provocó este incidente: "El trozo de pizza me pasó volando por encima de la cabeza y se estampó en la cara de Fergie... todos nos quedamos boquiabiertos mientras veíamos cómo la pizza le caía por la cara y terminaba pegada en su elegante traje negro".
Tres meses después del suceso, los dos entrenadores prometieron poner fin a su guerra de palabras, después de que la Asociación Inglesa de Fútbol, los promotores de la liga nacional, el Ministerio de Deportes británico e incluso la policía les exigieran resolver sus desavenencias de una vez por todas. Se acordó que, a partir del 20 de junio de 2005, las declaraciones públicas de Ferguson y Wenger se limitaran a análisis previos y posteriores de los partidos entre sus respectivos equipos.
Un nuevo escenario
El encuentro del domingo será el primero entre los dos equipos en una nueva sede: el estadio Emirates del Arsenal. Sin duda, el nuevo escenario brindará la misma emoción y el mismo espectáculo que ofreció Highbury.
El 17 de septiembre, más de 75,000 personas presenciaron la primera victoria del Arsenal de esta temporada en la Premiership gracias a un gol en los últimos minutos de Emmanuel Adebayor. Cesc Fábregas arrebató el balón a Cristiano Ronaldo y envió un pase con mucho efecto a Adebayor, quien metió el esférico en la puerta rival.
El entrenador del Chelsea, José Mourinho, se debe haber dado el permiso de esbozar al menos una sonrisa con este agónico triunfo de los Gunners, ya que a pesar de su derrota a manos del Liverpool, sigue a seis puntos del Manchester United. Un triunfo del equipo de Sir Alex Ferguson hubiera hecho empezar a pensar si la Liga Premier había comenzado a definirse o no...
Como sea, Arsenal y Manchester estuvieron a la altura de su historia, aunque esta vez, el que rió último y mejor, fue el cuadro de Londres.