Tras la pausa invernal, la competición se reanudó por fin en Alemania. La segunda vuelta de la 44ª edición de la Bundesliga arrancó el viernes con todo un clásico: el Bayern de Múnich visitó al Borussia Dortmund, su acérrimo rival. El partido despiertó en los aficionados numerosos recuerdos de duelos memorables por el trono alemán, aunque este año las condiciones que rodearon al choque fueron diferentes.

Pero el encuentro ha tenido todos los ingredientes que prometía. Intriga, compromiso, emoción y goles en un entretenido choque de la jornada 18 de la Bundesliga. El suizo Alexander Frei mostró el camino de la victoria al Borussia en el minuto 12 (1-0), pero Daniel van Buyten no tardó en igualar la contienda (1-1, min25). El implacable Roy Makaay consiguió poner en ventaja a los visitantes justo antes del descanso (2-1, min 42). Sin embargo, esa fue la última ocasión del partido en la que los jugadores del Bayern sonreían ya que en la segunda parte, Frei una vez más y después el brasileño Tinga daban la victoria al Borussia.

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El Bayern comienzaba la segunda vuelta en el grupo perseguidor, una posición a la que está poco acostumbrado. Tres puntos lo separaban del líder, el Werder Bremen, y del Schalke 04. Félix Magath, entrenador del club bávaro, era consciente de que su equipo juegaba bajo presión. "Ahora ya no caben excusas", asegura. "En cualquier caso, ofreceremos mejor fútbol que en la primera vuelta. Todo ha marchado según lo previsto durante la pausa. Doy por sentado que empezaremos bien".

El Borussia Dortmund esperaba empezar con buen pie la segunda vuelta. En las últimas temporadas, los problemas económicos han obligado al club de Westfalia, que ganó su última liga en 2002, a deshacerse de numerosas estrellas y apostar por jóvenes promesas. En consecuencia, los objetivos del equipo también han variado. No obstante, el Borussia se ha reforzado esta temporada con el internacional paraguayo Nelson Valdez, el cazagoles suizo Alexander Frei, el sudafricano Steven Pienaar, el ghanés Matthew Amoah y el brasileño Tinga, campeón de la Copa Libertadores con el Internacional de Porto Alegre.

Así, las expectativas en Dortmund eran grandes en la presente campaña, pero el Borussia ha acabado la primera vuelta en un decepcionante noveno puesto. Durante la pausa invernal, el técnico Bert van Maarwijk se ha visto obligado a abandonar el cargo y ha sido sustituido por Juergen Roeber. Este entrenador de 53 años, que ya dirigió en la Bundesliga al Stuttgart, Hertha de Berlín y Wolfsburgo y cuyo último equipo hasta la fecha había sido el Partizán de Belgrado, tendrá la misión de clasificar al Borussia para las competiciones europeas. A pesar de las elevadas exigencias y de no poder contar con varios jugadores por lesión, Roeber se muestra confiado: "Siempre hay presión. Eso no es nuevo para mí. Lo importante es empezar bien".

 
La historia favorece al Bayern
Los dos equipos están obligados a ganar si no quieren alejarse demasiado de sus respectivos objetivos para esta temporada. El balance de enfrentamientos entre ambos equipos en la Bundesliga favorece a los muniqueses. En los 75 duelos que han disputado hasta la fecha, el Bayern se llevó la victoria en 34 ocasiones, mientras que 24 encuentros acabaron en empate y 17 cayeron del lado de los de Dortmund, incluido el primer enfrentamiento entre ambos clubes, en la temporada 1965/66 (0-2 en Múnich).

En cualquier caso, los aficionados pueden prepararse para un duelo emocionante, como los muchos que han deparado Borussia y Bayern en años precedentes. En el encuentro que disputaron en la primera vuelta, que se saldó con victoria bávara por 2-0, los ánimos ya se caldearon de lo lindo. Sebastian Kehl se vio obligado a retirarse lesionado tras una dura entrada del mediocampista del Bayern Hasan Salihamidzic.

De todas formas, la rivalidad entre ambos equipos ha disminuido en los últimos años, en claro contraste con la segunda mitad de la década de 1990. En aquella etapa, ambos clubes se disparaban, durante los días previos a los partidos, dardos envenenados que buscaban desestabilizar al contrario. En 1995 y 1996 fueron los de Dortmund (a las órdenes de Ottmar Hitzfeld, que posteriormente también guiaría al Bayern a la conquista de varios títulos) quienes se llevaron el gato al agua y se proclamaron campeones de liga, mientras que los bávaros tuvieron que conformarse con el sexto y el segundo puesto, respectivamente.

En 1997, el Bayern se llevó el triunfo final y los de Westfalia se vieron relegados a la tercera plaza. El panorama no varió en 1999, 2000 y 2001: mientras que el Bayern celebraba tres títulos de liga consecutivos, el Borussia tenía que conformarse con acabar cuarto, undécimo y tercero, respectivamente. En 2002, el Dortmund conquistó su último título hasta la fecha y el Bayern fue tercero. Los dos equipos intercambiaron posiciones al año siguiente. A partir de entonces, el club bávaro ha dominado la competición, mientras que el Dortmund ha dejado de frecuentar la zona alta de la tabla.

Duelos inolvidables
El duelo Bayern de Múnich-Borussia Dortmund también ha generado titulares en las competiciones europeas. En la temporada 1997/98, los dos equipos se vieron las caras en los cuartos de final de la Liga de Campeones de la UEFA. El partido de ida, disputado en Múnich, se saldó con un empate a 0-0. El marcador registró el mismo resultado al término de los 90 minutos en el encuentro de vuelta. Ya en la prórroga, el ariete suizo Stéphane Chapuisat anotó el gol de la victoria para los de Dortmund, que caerían eliminados por el Real Madrid en la siguiente ronda.

No obstante, los siempre apasionantes duelos entre ambos equipos en la Bundesliga son los que han permanecido con más fuerza en la memoria de los aficionados. Es el caso de la 24ª jornada de la temporada 1998/99. El Dortmund se jugaba la clasificación para la Liga de Campeones, mientras que el Bayern se encontraba metido de lleno en la lucha por el título. "Fue un partido especial", recuerda Heiko Herrlich, ex delantero del Borussia Dortmund. "Contra el Bayern siempre juegas más motivado. El ambiente estaba al rojo vivo". La expulsión del defensa Samuel Kuffour había dejado al Bayern en inferioridad numérica y el Borussia dominaba en el marcador por 2-0, para regocijo de la hinchada local. El portero visitante Oliver Kahn atrapó entonces un balón alto en su área y, acto seguido, arremetió contra Herrlich y se lanzó sobre su cuello al más puro estilo Drácula.

"Quería espabilar a su equipo", comenta Herrlich con humor al recordar a aquella acción. "No cabe duda de que lo consiguió. A pesar de jugar con un hombre más, encajamos dos goles y el partido acabó en empate a 2-2. Típico de estos duelos". Las expulsiones y amonestaciones también son habituales en los enfrentamientos entre estos dos enemigos acérrimos. En la 28ª jornada de la temporada 2000/01, en un partido que se saldó con empate a 1-1, tres jugadores tuvieron que irse a la ducha antes de tiempo, a lo que se sumaron un total de doce tarjetas amarillas.

Además de batallas a cara de perro sobre el césped y ambientes espectaculares en las gradas, este clásico de la Bundesliga ha deleitado a los seguidores con tardes repletas de goles. En los últimos años, el Bayern se ha mostrado muy fuerte, especialmente en su estadio, y ha infligido serios correctivos al Borussia. El equipo bávaro se impuso por 4-0 en la campaña 1997/98, en la 2000/01 goleó por 6-2 y en la 2004/05 humilló a los de Dortmund con un contundente 5-0. Por su parte, el Borussia logró su última victoria en casa sobre el Bayern en la temporada 2003/04 (2-0). El próximo viernes viviremos un nuevo capítulo de este histórico duelo.