El Atlético-MG llegó al clásico disputado el sábado como el único equipo de la Seria A del Brasileirao que, en 2007, no había festejado una victoria. Sin embargo, ante el Cruzeiro, líder del Campeonato Mineiro, se recuperó de la desventaja inicial para cortar esa racha al vencerlo por 3-1. Este resultado equilibró el historial entre ambos en el Estadio Mineirao, inaugurado en 1965.

El defensor Gladstone había puesto en ventaja al Cruzeiro a los 13', pero con goles de Coelho y Danilinho, Atlético logró dar vuelta el marcador antes de la finalización del primer tiempo. Cuando se jugaban 15' del complemento, a través de una gran jugada individual, Galo Marcinho anotó ante su ex club el decisivo tercer tanto. "Jugamos muy bien y merecimos esta victoria", aseguró Marcinho luego del 3-1. Y agregó: "Deberíamos haber definido el encuentro en la primera etapa pero erramos muchos goles, pero la tarde ha terminado muy bien para nosotros".

A pesar del traspié, los Azules se mantienen como único líder del Campeonato Mineirao, que integran 12 equipos. Los blanquinegros , con la victoria, salieron del fondo de tabla para escalar hasta la décima posición, pero a sólo tres puntos de su vencido.

Presión

El derbi de Belo Horizonte se ha cobrado el puesto de bastantes entrenadores a lo largo de los años; entre ellos, los actuales técnicos de sus contendientes, Levir Culpi y Paulo Autuori. El primero fue cesado como entrenador del Raposa en 1999, tras la eliminación del equipo a manos del Atlético en los cuartos de final del campeonato brasileño. Al año siguiente, Autuori corrió exactamente la misma suerte: fue despedido del Cruzeiro después de que el equipo cayera derrotado por 4-2 ante su eterno rival en el Campeonato Mineiro.

Ricardinho, que acaba de regresar al conjunto azul después de cinco temporadas en Japón, tiene este sábado la oportunidad de participar en su 29º derbi de Belo Horizonte. "Para mí, es un partido diferente. Es especial, incluso como derbi. Siempre me ha ilusionado muchísimo jugar este partido", ha declarado este jugador que el sábado intentará mejorar su registro de 11 victorias, 9 empates y 8 derrotas en el clásico.

Por otro lado, varios jugadores disputarán su primer derbi, entre otros: Coelho, Bilu y Galvao del Atlético; y Fellype Gabriel, Marcinho y Rómulo del Cruzeiro.

Estalla la rivalidad
Durante la primera mitad del siglo XX, el derbi más importante de Minas Gerais era el choque entre el Atlético y el América. Precisamente el Atlético había sido el campeón de la primera edición de la competición del estado en 1915, aunque el América conquistó diez coronas del Campeonato Mineiro consecutivas entre 1916 y 1925. El Cruzeiro, llamado por entonces Palestra Italia, en el que destacaba la presencia de los legendarios hermanos Fantoni, alcanzó en 1929 el primero de sus tres títulos estatales seguidos. Pero fue a mediados de la década de 1950 cuando su rivalidad con el Atlético se convirtió en la más sonada de la región.

Esta enemistad se exacerbó por el hecho de que ambos conjuntos se vieron obligados a compartir el trofeo en 1956 y estalló con estruendo nueve años después, coincidiendo con la inauguración del grandioso estadio Governador Magalhaes Pinto, más conocido en todo el mundo por el nombre de estadio Mineirao.

El recinto se inauguró el día 5 de septiembre de 1965 con un partido entre una selección de Minas Gerais y el coloso argentino River Plate. Incluso aquel día, las hinchadas del Atlético y del Cruzeiro vitoreaban cada una por su lado a los jugadores de sus respectivos clubes para que marcaran el primer gol del nuevo tempo futbolístico de Belo Horizonte. La distinción recayó en Bugle, un jugador del Atlético. Su gol en el minuto 47 otorgó la victoria (1-0) a los anfitriones.

Dominio azul
El inicio de la llamada "Era del Mineirao" coincidió con el surgimiento de un periodo de hegemonía azul. El Cruzeiro, con un atractivo equipo que derrochaba talento, en el que figuraban Raúl, Piazza, Dirceu Lopes, Natal y Tostao, arrasó en la competición estatal y alzó cinco títulos consecutivos a partir de 1965, con el Atlético como subcampeón en todas las ocasiones. La tercera de esas derrotas en la final fue especialmente difícil de digerir para el Gallo. El Atlético-MG había arañado un insólito empate a 0-0 con la Raposa y otro empate a 3-3 con los defensores del título en el segundo encuentro de la campaña. Sin embargo, la desigual final se saldó con victoria global de 6-1 para el Cruzeiro. "No sienta muy bien perder una final, pero perder a manos de tu rival más encarnizado duele muchísimo", admitió después del encuentro el entonces entrenador del Gallo, el paraguayo Fleitas Solich.

El Gallo contraataca
A mediados de la década de 1970, el Atlético Minerio había reunido a un grupo de jugadores admirables. Durante los años siguientes, futbolistas como Joao Leite, Luizinho, Toninho Cerezo, Paulo Isidoro, Nelinho, Eder y, en especial, el inimitable Reinaldo iban a convertirlo en uno de los equipos más reverenciados de Brasil. Durante aquel periodo, el Gallo superó a sus rivales con regularidad pasmosa en las confrontaciones directas y ganó 11 Campeonatos Mineiros en 14 temporadas.

En las dos últimas ediciones de la competición estatal, el Atlético ha caído en semifinales ante el Cruzeiro, que se impuso al Ipatinga para ceñirse su 34ª corona del Mineiro en 2006. El Atlético no ha añadido ningún trofeo a sus vitrinas desde el año 2000 y, ahora que a su archirival le falta poco para igualar su récord de 38 títulos del campeonato, estará ansioso por derrotar este sábado a los hombres de Paulo Autuori.

Para los aficionados neutrales, sería estupendo revivir la emoción y el festival de goles que ambos equipos ofrecieron en aquel mítico partido de 2004, que se adjudicó el Atlético Mineiro con una victoria por 5-3.