En 1864, Charles Miller regresó a Brasil tras pasar algún tiempo en Inglaterra. Con él traía dos balones de fútbol, un reglamento del juego y el anhelo de divulgar su recién estrenada afición por todo el país. Al hacerlo, desató una obsesión nacional. Así, mientras la popularidad del futebol se disparaba, los derbis se convirtieron rápidamente en ocasiones especiales en las que los aficionados locales se reunían para compartir las emociones únicas que proporciona la rivalidad deportiva.

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Como jugador del Clube Atlético São Paulo, Miller participó en algunos de los primeros clásicos del país. Pero es en Río de Janeiro donde se celebra el derbi con más solera de Brasil. El primer choque entre el Botafogo y el Fluminense se disputó hace casi 101 años y desde entonces se ha repetido en más de 300 ocasiones. Estos días, ambos equipos se preparan para reavivar la antigua rivalidad en el Clássico Vovô (el abuelo de todos los derbis) que tendrá lugar el domingo.

Disputa por el título
El Botafogo y el Fluminense se vieron las caras por primera vez en octubre de 1905, en un partido amistoso en el que éste último se hizo con la victoria por 6-0. Pero su primer encuentro oficial se celebró el 13 de mayo de 1906, y también se saldó con un nuevo triunfo del Fluminense, esta vez por 8-0. Sin embargo, a comienzos de la siguiente temporada del Campeonato Carioca, el Fogão ya se había convertido en un equipo a tener en cuenta.

En medio de una gran polémica, suscitada por el calendario de partidos, ambos clubes terminaron la temporada igualados a puntos. Se sugirió entonces que se disputara un encuentro para decidir al ganador, pero la idea no cuajó. El Fluminense se autoproclamó campeón basándose en la diferencia de goles y en un registro ligeramente superior en los enfrentamientos entre los dos equipos, mientras el Botafogo mantenía que el título era suyo. Al final, la pugna no se dirimió hasta 1996, año en que el organismo rector del estado en materia futbolística los declaró vencedores ex aequo.

  Figuras del partido
El primer jugador destacado del Clássico Vovô fue un inglés llamado Henry Welfare, que había dejado su Liverpool natal en 1913 para trabajar como profesor de geografía y matemáticas en Río de Janeiro. Sin embargo, el "Tanque Inglés", sobrenombre con el que era conocido, terminó impartiendo clases magistrales de fútbol a los adversarios de su equipo, el Fluminense.

Durante años, Welfare fue el azote del Botafogo. En 1918, su mejor año, marcó de un potente cabezazo el gol que, contra todo pronóstico, dio al Tricolor la victoria por 2-1 frente a su rival acérrimo. Un triunfo que resultó crucial para que su equipo pudiera retener ese año el título del estado. En 1924, y como no podía ser de otra manera, Welfare colgó las botas tras anotar un tanto decisivo en otro partido frente al Fogão.

Décadas más tarde, en 1957, el Fluminense llevaba una racha de once victorias consecutivas frente al Botafogo. Era el último encuentro de la temporada del Campeonato Carioca y al Tricolor le bastaba un empate para hacerse con el título. Sin embargo, se topó con los inconmensurables blanquinegros Garrincha y Paulinho Valentim. El legendario extremo brasileño realizó una actuación impecable, mientras que su compañero anotó cinco tantos que contribuyeron al triunfo de su equipo por 6-2.

No obstante, en lo que respecta a goles marcados en el derbi, la cuenta de Paulinho Valentim se ve superada por la de Heleno, que anotó 16 tantos para el Botafogo en la década de 1940. El máximo goleador del Fluminense en los partidos del clásico sigue siendo Waldo, que se adjudicó otras 16 dianas entre 1954 y 1961.

Todo en juego
Tras el triunfo del Flamengo en la Copa Guanabara, la primera parte del campeonato estatal de Río de Janeiro, tanto el Botafogo como el Fluminense están obligados a ganar la Copa Río, actualmente en juego, si quieren lograr una plaza en la final del Campeonato Carioca. Ambos equipos comenzaron con buen pie el pasado fin de semana y afrontarán el encuentro del domingo con la moral alta. El Botafogo vapuleó al Friburguense (7-0) y se colocó en cabeza del Grupo A. Mientras que el Fluminense derrotó al Cabofriense por 3-1, con lo que mantiene intactas sus aspiraciones al título.

Alex Dias marcó dos tantos en la victoria del Fluzão, con lo que eleva su cuenta personal a seis dianas en ocho partidos en la presente temporada. Para la segunda ronda podría contar con la inestimable ayuda en ataque del ex vencedor de la Liga de Campeones de la UEFA, Carlos Alberto. Del mismo modo, el Botafogo espera que el veterano delantero Dodô esté completamente recuperado de su lesión para el derbi. De todas formas, con jugadores de la talla de Joílson, Zé Roberto y Lucio Flavio en plena forma no hay duda de que el Fogão parte, a priori, como favorito.

Aunque el Fluminense posee un mejor registro en los partidos entre ambos clubes, su rival ha logrado más victorias en Maracaná, el estadio donde se celebrará el encuentro del domingo. En los últimos tiempos, los enfrentamientos del clásico han resultado muy reñidos. De hecho, cuatro de los cinco choques disputados en 2006 terminaron en empate, antes de que Zé Roberto completara su doblete en los compases finales del último encuentro y arrebatara a O Glorioso la victoria por 2-1.

Es mucho lo que está en juego: los puntos para lograr una cita con el Flamengo en la final del Campeonato Carioca y el orgullo de la afición. Dos buenas razones que sin duda añadirán emoción a la próxima edición del derbi más veterano de Brasil.