Aunque el clásico de Teherán entre Persépolis y Esteghlal tan sólo es uno de los varios duelos que podemos encontrar en Irán, consigue atraer la atención de todos los aficionados al fútbol del país. La "enemistad" deportiva y la tensión que rodean al encuentro, conocido como Surkhabi, alcanzan tales cotas que se considera uno de los más intensos del continente asiático.
 
Dada la importancia de ambos clubes en Irán, no resulta nada sorprendente que muchos de los mejores jugadores que han vestido los colores de la selección nacional hayan participado en el Surkhabi. En dicho elenco de estrellas figuran Hossein Kalani, máximo goleador de la Copa Asiática 1972, o Ali Daei, Mehdi Mahdavikia y Ali Karimi, galardonados con el premio al mejor futbolista asiático del año. Y otros, como Mehdi Hasheminasab, ex del Persépolis, y Ali Vahedi Nikbakht, ídolo del Esteghlal, se arriesgaron a provocar la ira de sus aficiones al integrar las filas de su acérrimo adversario.
 
Los orígenes
El Esteghlal, fundado en 1945 como Docharkheh Savaran, era en un principio un club polideportivo, centrado sobre todo en el ciclismo, eso hasta 1949, cuando decidió dedicarse en exclusiva al fútbol y adoptó el nombre de Taj. Adquirió una popularidad enorme tras imponerse en diversos torneos, como la edición de 1970 del Campeonato Asiático de Clubes (actual Liga de Campeones de la AFC).
 
El conjunto de la camiseta azul ganó tres ligas locales iraníes y seis títulos nacionales en la época profesional, el último de ellos en 2008/09. En su palmarés también se hallan seis Copas de Irán y un segundo trofeo continental, logrado en 1991.
 
El Persépolis, ataviado de rojo, tardaría muchos años en consolidar su afición actual, considerada la más numerosa de Irán. El club se fundó en 1963, y comenzó en la tercera división, pasando bastante desapercibido hasta que incorporó a varios hombres destacados del Shahin FC, tras la disolución de éste en 1967. Los refuerzos contribuyeron a su meteórico ascenso hacia lo más alto del deporte rey iraní, conquistando ocho títulos de liga y granjeándose el apoyo de muchísimos seguidores.
 
El primer enfrentamiento oficial entre ambos se produjo el 5 de abril de 1968, en el Estadio Shahid Shiroudi, saldándose con un 0-0. Y mientras tanto, como suele ocurrir en casos similares, la procedencia tradicionalmente obrera de los aficionados del Persépolis, al contrario que los del Esteghlal, no ha hecho sino acentuar una rivalidad ya de por sí apasionada.
 
Algunas cifras
En los 41 años transcurridos desde aquella primera contienda, se han cruzado en 66 ocasiones. El Esteghlal domina actualmente en cuanto a victorias, con 20, por 16 de su rival, a la vez que los 30 empates ponen de manifiesto hasta qué punto estos encuentros son tensos y reñidos: los seis anteriores terminaron en 1-1, y el último triunfo, un 2-1 a favor del Persépolis, se remonta a 2006.
 
El registro del Persépolis sigue viéndose lastrado por su mal inicio, ya que perdió los tres primeros partidos, y no ganó por primera vez hasta el octavo. Sin embargo, suma más goles que su oponente, 66, por 62 del Esteghlal.
 
En el apartado de los récords individuales, Ali Parvin participó en 20 partidos como jugador y 22 como entrenador con el Persépolis, seguido de cerca por Afshin Peryovani, quien saltó al campo en 18 clásicos. En el Esteghlal, Karo Haghverdian y Ali Jabari han jugado 17.
 
Sifar Iranpak es el principal artillero del Persépolis, con siete realizaciones en su haber, una más que Hossein Kalani. Jabari, Gholam Hussein y Hasheminasab suman cinco tantos con el Esteghlal.
 
Leyendas, anécdotas y frases
El Esteghlal encabeza la lista de victorias, dicho está, pero su adversario ha obtenido las más contundentes. El 15 de noviembre de 1972, el Persépolis venció por primera vez en el clásico de Teherán, mediante un inapelable 4-1, y menos de un año más tarde cosechó un 6-0, aún hoy el tanteo más abultado del Surkhabi.
 
No obstante, también es quien ha atravesado sequías más extensas, como una serie de nueve derbis sin ganar entre 1990 y 1996. Posteriormente vendría el propio bache del Esteghlal, que se prolongó hasta 2001.
 
Uno de los choques más encendidos fue el de diciembre 2000, justo después del traspaso de Hasheminasab del Persépolis al Esteghlal en la pretemporada. Karimi, futuro jugador del Bayern de Múnich, replicó al gol anotado por Hasheminasab en los últimos minutos con su nuevo club mediante una espectacular diana al filo del pitido final, firmando el 2-2 definitivo.
 
Actualmente
Los dos equipos acuden al clásico número 68 empatados a puntos, en el tercer puesto de la clasificación, aunque el Esteghlal posee una mejor diferencia de goles. Quien gane se acercará al líder, el Sepahan, si bien éste disfruta actualmente de una cómoda renta de doce puntos al frente de la tabla.
 
En el banquillo del Persépolis se sienta desde diciembre Daei, ídolo del club y legendario delantero de la selección iraní, que aspira a encadenar una tercera victoria consecutiva al mando del equipo, tras doblegar a Rah-Ahan y Peykan. El entrenador rival, Abd al Samad Mervawi, pretende reencontrase con el triunfo después de los últimos empates de sus discípulos. El Esteghlal alineará en punta a Arash Borhani, autor de diez tantos en el torneo y cuarto de la tabla de anotadores.