Aunque, por lo general, el 18 es un dorsal que se entrega a los jugadores suplentes, en la República de Corea posee un significado especial y diferente. No se trata de un simple número, sino de una especie de honor que recae sobre las espaldas de las jóvenes promesas que aspiran a seguir los pasos del mítico delantero Hwang Sun-Hong.

Con 20 años de edad, Hwang marcó el primero de sus 50 goles como internacional en su debut con la selección, en un encuentro de la Copa Asiática Qatar 1988 contra el eterno rival, Japón. Para cuando anotó el tanto de la victoria contra la RDP de Corea en un partido de clasificación para la Copa Mundial de la FIFA Italia 1990, a Hwang ya se le conocía por el apodo cariñoso de Hwangsae ("la Cigüeña") por su estilo de juego elegante, y estaba considerado como el sucesor natural del famosísimo Cha Bum-Kun.

A pesar de cotizarse como uno de los mejores de Asia, las apariciones de Hwang en la máxima competición mundialista resultaron relativamente decepcionantes. En Italia 90, el punta jugó sólo dos de los tres partidos de la liguilla, contra Bélgica y Uruguay, mientras la República de Corea caía eliminada en esa primera fase. Cuatro años después, en Estados Unidos, los surcoreanos remontaron un 2-0 adverso para arrancar un peleado empate contra España, pero no lograron tomar impulso y, frente a Bolivia, se llevaron un frustrante empate sin goles. Hwang lo recuerda como "el peor momento en mi carrera de futbolista".

El último encuentro del grupo, contra Alemania, deparó el primer gol de Hwang en una fase final mundialista, pero la derrota por 3-2 significó que los Guerreros Taeguk tenían que regresar a casa sin ninguna victoria, una vez más. Lo peor estaba por llegar, después de que "la Cigüeña" viera cortadas sus alas en el periodo de preparación para Francia 1998. Una lesión de última hora en un amistoso contra China lo obligó a ver desde la grada cómo sus compañeros caían a manos de México y Holanda, antes de volverse a casa otra vez con las manos vacías.

Momentos memorables
La suerte de Hwang por fin cambió de signo cuatro años después, con "la Cigüeña" decidida a planear por última vez sobre las canchas de Corea/Japón 2002. El 4 de junio, en un estadio Asiad de Busan lleno hasta la bandera, Hwang abrió el marcador contra Polonia, con una oportuna volea a los 26 minutos que acabó siendo el gol que encarriló la victoria. Fue un momento que Hwang sigue recordando con nitidez, y que supuso el primer paso hacia la mítica presencia en semifinales de la República de Corea.

"Fue nuestra primera victoria en un Mundial", declaró el surcoreano de 40 años a FIFA.com. "En ese momento no me di cuenta de lo que acabábamos de hacer, pero al cabo de un rato pude ver lo importante que era para mí, así como para todo el país. Fue grandioso".

Tras aquella histórica victoria por 2-0, Hwang fue nombrado ciudadano de honor de Busan, mientras los discípulos de Guus Hiddink pasaban a despachar sucesivamente a Portugal, Italia y España para plantarse en semifinales, donde perdieron ante Alemania. Hwang, cuyo modelo a imitar como jugador era el holandés Marco van Basten, señaló que quiere parecerse a Hiddink como entrenador.

"Me impresionó la capacidad de liderazgo de Hiddink. Como técnico, se centra en que el equipo esté equilibrado, al tiempo que cuida mucho de las individualidades. Aprendí muchísimas cosas de él en esa Copa Mundial, y quiero ser como él algún día", aseguró.

Después de colgar las botas en noviembre de 2002, Hwang inició su carrera en el banquillo en el Chunnam Dragons, donde llevó las riendas de su equipo filial como segundo entrenador. Después se marchó a Inglaterra, Brasil y Alemania para realizar varios cursos técnicos avanzados. Hwang llegó incluso a participar en una quinta Copa Mundial de la FIFA, la de Alemania 2006, desde una nueva posición como comentarista de televisión.

Una segunda carrera en ciernes
Algo menos de seis años después de espolear la épica cabalgada de la selección surcoreana hasta semifinales, Hwang regresó a su segunda ciudad para entrenar al Busan I'Park. Unos 32.000 aficionados acudieron en masa al estadio Asiad para presenciar un triunfo por 2-1 contra el Jeonbuk Motors en su debut, el pasado marzo. Sin embargo, pese a la cálida bienvenida y el magnífico comienzo, el Busan acabó pasándolo mal en la temporada 2008, donde quedó 12º.

Hwang, no obstante, sigue teniendo confianza en los progresos que está haciendo su equipo. "Los jugadores llegaron a asimilar lo que quería de ellos durante la temporada, y llevó más tiempo de lo esperado que se compenetraran entre sí", incidió.

"Me gustaría transformar al Busan en un equipo más rápido y con más energía", añadió. "Vamos a mejorar hasta ser un equipo difícil de batir, con nuestro propio sello, consistente en un fútbol organizado y muy elaborado".

Sólo el tiempo dirá si Hwang logra tener como entrenador el éxito que tuvo como jugador. Da igual lo que tarde, "la Cigüeña" ya tiene planes muy importantes de cara al futuro: "Mi sueño como entrenador es volver a llevar a la República de Corea hasta las semifinales de una Copa Mundial".

Ficha personal:
Posición:
Delantero
Clubes: Bayer Leverkusen (1991-92), Wuppertaler SV (1992-93), Pohang Steelers (1993-98), Cerezo Osaka (1998-99), Suwon Bluewings (cedido al Kasiwa Reysol 2000-02)
Selección nacional: 103 partidos (50 goles)
Palmarés: 2 Copas de Asia de clubes (1997, 1998), 1 Copa de la FA coreana (1996), 1 Copa de la Liga coreana (1993), máximo goleador de la J-League con 24 goles (1999), disputó tres fases finales de la Copa Mundiales de la FIFA (1990, 1994, 2002)