Muy pocos futbolistas en el mundo pueden igualar los éxitos de los que ha gozado el legendario egipcio Hossam Hassan durante su larga y distinguida carrera. Hassan, el jugador con más internacionalidades y más goles marcados con su selección en la historia del fútbol africano, acumuló 83 tantos y 170 partidos como internacional durante la friolera de 21 años vistiendo la camiseta de los Faraones.
FIFA.com conversó con esta leyenda viva del fútbol egipcio para conocer más de cerca su pasado y su presente.
Momentos imborrables
Para Hassan, 1985 fue el año en el que todo empezó de verdad, merced a su debut con el grande cairota Al Ahly, que vino seguido por la convocatoria con su selección sólo unos meses más tarde. Al año siguiente, aunque sólo jugó unos minutos en el triunfo de Egipto en la Copa Africana de Naciones, a Hassan le hizo muchísima ilusión salir como suplente de su ídolo, Mahmud el Khateeb, único egipcio elegido mejor jugador de África por la revista France Football. Por entonces, parecía imposible que Hassan fuera a abrirse un hueco en un combinado tan repleto de estrellas (en especial, porque su técnica era claramente inferior), pero la voluntad de hierro que iba a convertirse en su seña de identidad hizo que bastante pronto se consolidase como delantero titular en su selección.
En 1988, Hassan conoció al que sería su mentor. Mahmoud el Gohary asumió las riendas de los Faraones por primera vez y condujo al equipo nacional a su segunda y, hasta la fecha, última presencia en una Copa Mundial de la FIFA, dos años más tarde. "El Gohary es como un padre para mí", declara Hassan a FIFA.com. "Es la mejor persona que he conocido jamás, y tengo que decir que a él se le debería atribuir la mayor parte del éxito actual del fútbol egipcio".
Ese profundo cariño y respeto era mutuo, y la confianza de El Gohary en Hassan se vio recompensada cuando el delantero anotó el gol decisivo en la histórica victoria por 1-0 de Egipto ante Argelia, que selló el pase a Italia 1990. "Ése fue el mejor momento de mi carrera", recuerda Hassan en relación al tanto que le convirtió en un héroe nacional. "Recuerdo que el país entero estuvo apoyándonos y animándonos para conseguir ese sueño".
Después de Italia 1990, fichó por el PAOK de Salónica griego antes de recalar en el Neuchatel Xamax suizo, pero no supo adaptarse al estilo de vida europeo y regresó a casa al cabo de dos años. Una decisión que acabaría lamentando eternamente... "Debería haber continuado mi carrera en Europa; podría haberme dado más fama internacional", admite. "Me habría encantado jugar en Italia, pero decidí volver a casa sin pensarlo para ayudar a mi ex equipo a recuperar el orgullo perdido".
Su ex equipo era Al Ahly, que entonces atravesaba por un bache, y Hassan, efectivamente, le ayudó a retornar a sus tiempos de gloria. El propio jugador alcanzó el momento cumbre de su carrera al guiar a su país, de nuevo bajo la dirección de El Gohary, hacia el triunfo en la Copa Africana de Naciones 1998. Poco después, sin embargo, vivió un vergonzoso episodio cuando Al Ahly, el club al que había entregado su carrera, se desprendió de él y de su hermano gemelo por motivos disciplinarios.
Ya con 35 años, muchos consideraban que al delantero le quedaba poco más que ofrecer. Comoquiera que fuese, decidió fichar por el gran rival del Al Ahly, el Zamalek, y, como cabía esperar, le llevó a conquistar varios títulos, incluida la Liga de Campeones africana. "Dejar Al Ahly fue un momento muy duro, pero al recordarlo ahora lo considero una bendición, porque pude jugar también en el Zamalek y gocé del mismo éxito", observa. "Eso me convirtió en uno de los jugadores más populares en Egipto".
Y la historia de Hossam no se había acabado aún. Todavía hubo tiempo para cantar victoria una última vez en la escena internacional cuando, con 40 años, formó parte de la selección egipcia que volvió a adjudicarse la Copa Africana de Naciones en 2006.
Actualmente
El año pasado, Hassan aceptó un puesto como entrenador de uno de sus antiguos clubes, Al Masry, e inmediatamente causó sensación al salvar al equipo del descenso. La polémica siguió acompañándole (fue sancionado tres veces en una temporada), pero el técnico de 42 años recalca que seguirá ligado al fútbol durante mucho tiempo más. "El fútbol es el centro de mi vida y simplemente no puedo dejar de pensar en él", asevera. "Para mí no es un trabajo ni una afición; es todo mi mundo. Tengo muchas ganas de aprender y de perfeccionar mis aptitudes como entrenador, y confío en tener éxito".
Actualmente, Hassan ocupa el banquillo del Telecom Egypt, otro conjunto amenazado por el descenso, pero el mítico ex delantero no oculta la ambición que le mueve: "Espero poder hacerme cargo algún día de la selección egipcia, y creo que lo conseguiré muy pronto", concluye.
Hossam Hassan
Posición: Delantero.
Clubes: Al Ahly (EGY), PAOK (GRE), Neuchatel Xamax (SWI), Al Ain (UAE), Zamalek (EGY), Masry (EGY), Tersana (EGY) y Al Ittihad (EGY).
Selección: 170 partidos y 83 goles
Palmarés: 3 Copas Africana de Naciones con Egipto (1986, 1998 y 2006), Liga de Campeones de la CAF con el Al Ahly (1987), Liga de Campeones de la CAF con el Zamalek (2002), 2 Recopas de la CAF con el Ahly (1986 y 1993), Copa de clubes Afro-Asiáticos con el Ahly (1989), 11 títulos de Liga Egipcia con el Al Ahly (1985, 1986, 1987, 1989, 1994, 1995, 1996, 1997, 1998, 1999 y 2000), 3 títulos de Liga Egipcia con el Zamalek (2001, 2003 y 2004), 4 Copas de Egipto con el Al Ahly (1985, 1989, 1993 y 1996), Supercopa de la CAF con el Zamalek (2003).




