Se le considera uno de los más grandes jugadores españoles de todos los tiempos y razones no faltan para apoyar tal deferencia. Empezó jugando con un balón de trapo en las calles de La Coruña para luego levantar un Balón de Oro en 1960, y todavía es el único futbolista español que ha logrado tal privilegio.

Nacido en 1935, Luis Suárez trabaja hoy en la secretaría técnica del Inter de Milán, equipo donde alcanzó la gloria en la década de los 60' gracias a su elegante juego, su deslumbrante técnica con el balón, su visión de juego y su fructífera capacidad goleadora.

Comenzó a despuntar en el Deportivo de La Coruña desde donde dio el salto al FC Barcelona en 1954. En siete temporadas en el Barça, Suárez ganó dos Ligas, dos Copas y dos Copa de Ferias. Se le quedó un asunto pendiente. Su último partido con la camiseta azulgrana fue el final de la Copa de Europa de 1961 en Berna donde el equipo catalán cayó por 3-2. "Fue la nota negativa de mi paso por el Barcelona. Siempre digo que de todas las finales que he jugado es la única que he perdido y, sin embargo, por cómo se desarrolló el partido era la que tenía que haber ganado. Se me quedó esa espinita porque es una competición muy grande", rememora Luis Suárez para FIFA.com.

Con aquel sinsabor, el gallego de oro hizo la maleta para emigrar al Calcio italiano, en una época en la que era inusual que un futbolista español dejase la Liga. Pero él ya era un jugador diferente, distinguido con un Balón de Oro. "Ha habido muchos jugadores españoles que se han merecido ese premio. Pero depende mucho del momento que te toque vivir; tienes que tener la suerte de que otro gran jugador coetáneo no rinda tanto como tú. Ha habido grandísimos jugadores que nunca han levantado ese trofeo. No tiene mayor importancia", dice con humildad.

Momentos inolvidables
En sus nueve temporadas con el Inter levantó tres Scudetti, dos Copas de Europa y dos Intercontinentales. "Me apetecía el reto de probar que podía hacer algo importante fuera de casa. Dejé un equipo importante como el Barça para ir a un Inter que en aquel momento no era muy conocido a nivel europeo. Fue una satisfacción muy grande porque en esos años ganamos muchos títulos hicimos grande al Inter", remarca.

Él era el motor de aquella máquina nerazzurra que le elevó a la categoría de leyenda. Toda una hazaña para un volante que aterrizaba en la tierra del catenaccio. "La liga italiana tenía más fama de defensiva de lo que en realidad era. Se jugaba primero a no encajar goles y yo venía de otra mentalidad. En el Barcelona jugaba de centrocampista que hacía muchos goles. Me tuve que adaptar a la nueva situación por el bien del equipo y para conseguir títulos".

"Creo que todo lo que he ganado, lo he merecido porque me he sacrificado mucho por un deporte que me apasionaba", asegura hoy con la perspectiva que le dan sus 74 años.

Quizá uno de los logros que más le enorgullece fue lograr el primer título internacional para la selección española: la Eurocopa de 1964. "Hicimos un gran campeonato y ganamos muy merecidamente. Éramos una selección joven pero con muchas ganas e ilusión. Yo era el que tenía más experiencia pero el resto tenían gran proyección como luego se confirmó: Amancio, Pereda, Lapetra ,Marcelino, Fusté, Rivilla, Olivella, Zoco, Calleja, Iríbar, un grandísimo portero...", rememora citando de carrerilla la alineación titular de aquella final ante la URSS. "Fue una selección que tenía menos dones que otras selecciones españolas de la historia pero que jugó más como equipo".

Pero también disfrutó con el éxito de las nuevas generaciones en 2008. "Fue una gran victoria por cómo se consiguió. España jugó muy bien y mereció el título. Y un gran mérito de esta victoria lo tiene Luis Aragonés. Hay que reivindicarlo más a menudo de lo que se hace, se lo merece por haber hecho una competición fantástica, impresionante", defiende.

Tras colgar las botas, Luis Suárez se embarcó en el reto de ser entrenador pero: "no me fue muy allá como técnico, me fue mejor como jugador", reconoce él mismo entre risas. A pesar de una carrera asombrosa, admite que se le quedaron dos cosas pendientes profesionalmente: "como futbolista, me hubiera gustado ganar un mundial (aunque participó en Chile 1962 e Inglaterra 1966) y como entrenador, haber entrenado al Barcelona".

Suárez, a pesar de no haber perdido un marcado acento gallego al hablar, no ha dejado de vivir en Italia, "porque la vida te va llevando", sin abandonar jamás su pasión por el fútbol.

"Hoy disfruto con Messi y Cristiano Ronaldo que son los que hacen un juego más brillante. Y la incorporación de Ibrahimovic hará que el Barcelona mejore mucho su juego. Serán los tres jugadores más espectaculares de la liga", augura. Y si se trata de elogiar al jugador más grande que jamás haya visto, no tiene dudas y responde tajante. "Alfredo di Stefano. Quizá nos veamos con nuestros bastones en el palco en la Liga de Campeones este año", apunta.

Luis Suárez Miramontes
Posición:
interior zurdo
Trayectoria: (como jugador) Deportivo de la Coruña (1952-54), FC Barcelona (1954-61), Inter de Milán (1961-1970), Sampdoria (1970-1973) - (como entrenador) Inter (1974-75), Cagliari (1975-1976), SPAL (1976-77), Como (1977-78), Cagliari (1977-78), Deportivo de la Coruña (1978-79), Selección española sub-21 (1980-88), Selección española absoluta (1988-91), Inter (1991-92), Albacete (1994-95) e Inter (1995-96).
Selección nacional: 32 partidos (14 goles)
Palmarés: Con el Barcelona, 2 Ligas (1959 y 1960), 2 Copas (1957 y 1959) y dos Copa de Ferias -actual Europa League- (1958 y 1960); Con el Inter, 2 Copa Intercontinental (1964 y 1965), 2 Copas de Europa (1964 y 1965), 3 Scudetti (1963, 1965 y 1966). Balón de Oro (1960, 2º en 1961 y 1964, y 3º en 1965), Campeón de la Eurocopa 1964. Como entrenador, Campeonato de Europa sub-21 1986.