En vísperas de la Copa Mundial de la FIFA Estados Unidos 1994, los ambiciosos anfitriones necesitaban sobre todo buenas dosis de profesionalidad, solidez defensiva y descubrir una perla que, además, tuviera pasaporte estadounidense. Lo encontraron todo, y mucho más, en la persona de Thomas Dooley.
El padre de Dooley, a quien el futbolista nunca conoció, era un soldado americano destinado a Alemania. "No tenía prácticamente ningún contacto con Estados Unidos, no conocí a mi padre, nací alemán y alemán me críe, y no hablaba inglés. Sin embargo, el país me brindó la oportunidad de hacer realidad un sueño que atesoraba en el corazón: jugar en un Mundial", explicó Dooley a FIFA.com.
El experto defensa guió a los novatos anfitriones hasta octavos de final, su mejor clasificación desde 1930. Dooley acabó cosechando 81 convocatorias con la selección de Estados Unidos, fue capitán del equipo en Francia 1998 y colgó las botas en la incipiente MLS. "Fue como si, de repente, Estados Unidos descubriera el fútbol en 1994, y no se pueden hacer a la idea de lo orgulloso que me siento de haber formado parte de todo aquello y de lo que siguió a continuación", afirma Dooley, que actualmente reside en el sur de California.
Momentos imborrables
Dooley nació en 1961 en Bechhofen, Renania Palatinado, y empezó su carrera muy lejos del lujo de la Bundesliga y del brillo de la Copa Mundial de la FIFA: en la undécima división del sistema del fútbol alemán. "Me di cuenta de que no quería pasarme toda la vida trabajando en una tienda", admite Dooley. "Así que empecé a concentrarme en el fútbol cuando aún no había cumplido los veinte. Empecé a marcarme objetivos en la vida y planear maneras de conseguirlos. Dejé de beber y de fumar, y empecé a entrenarme mucho más y de una forma más profesional".
Para 1986, a los 25 años, Dooley había contribuido al ascenso del humilde FC Homburg hasta la Bundesliga, había fichado por un equipo consolidado en la máxima división, el Kaiserslautern, y había hecho méritos suficientes como para haber recibido una convocatoria para la selección nacional de Alemania.
Pero nunca llegó. "Me quedé hecho polvo", recuerda Dooley. "Estuve tres veces a punto de entrar en la convocatoria, pero cada vez sufrí una lesión grave y se malogró todo. Perdí las esperanzas de ser internacional, pero mi mujer seguía diciéndome: ‘las cosas no pasan porque sí, siempre hay una razón para todo'".
Mientras tanto, Dooley afianzó su lugar en el centro de la defensa del Kaiserslautern, y ganó la Copa de Alemania en 1990 y un celebrado título de la Bundesliga en 1991. "No éramos el mejor equipo de Alemania, individualmente hablando, pero teníamos sed de victoria y conseguimos algo grande".
Un año antes de la Copa Mundial de la FIFA 1994, la Asociación Estadounidense de Fútbol se puso en contacto con Dooley, porque había descubierto por casualidad sus raíces norteamericanas. "Se dieron cuenta de que Dooley no era un apellido muy alemán que digamos, y vinieron a mí a enterarse de todos los detalles. Al final, me invitaron a formar parte de la selección de Estados Unidos".
"Tuve que correr como un loco para conseguir el pasaporte y aprender un poco de inglés", comenta Dooley entre risas. "Fue una época estupenda y muy divertida. Pasamos juntos un año increíble", recuerda Dooley sobre un equipo en el que también figuraban astros de la talla de Tab Ramos, John Harkes, Claudio Reyna, Alexi Lalas o Cobi Jones. "Pusimos el fútbol en la conciencia colectiva del público estadounidense".
Dooley llegó a ser capitán de Estados Unidos en Francia 1998, conquistó la Copa de la UEFA con el Schalke 04 en 1997 y pasó algún tiempo jugando en el Leverkusen. Colgó las botas en Nueva York después de tres temporadas en el Crew de Columbus.
Actualmente
Dooley, considerado uno de los mejores jugadores de la historia de la selección nacional de Estados Unidos, sigue dedicado exclusivamente al fomento del fútbol en su país de adopción. Tras una breve estancia en Alemania como entrenador del Saarbrucken, se mudó a la soleada California donde dirige una escuela de fútbol (Orange County Kings), con la esperanza de "entrenar a los jóvenes como se hace en Europa y prepararlos para que puedan desempeñar sus carreras en las ligas más importantes del mundo".
Además, participa en una empresa que se dedica al desarrollo de software específico para analizar partidos de fútbol, y promociona y organiza partidos de fútbol-tenis.
Ficha personal:
Posición: defensa
Clubes (como jugador): FC Homburg (1983-1988),FC Kaiserslautern (1988-1993), Bayer Leverkusen (1994-1995), Schalke 04 (1995-1997), Columbus Crew (1997-2000), MetroStars (2001)
Clubes (entrenador): Saarbrucken (2002-2003)
Selección nacional: 81 partidos (7 goles)
Palmarés: Copa de Alemania (1990 -Kaiserslautern), Bundesliga (1991 -Kaiserslautern), Copa de la UEFA (1997 -Schalke 04), Futbolista del Año en EEUU en 1993.




