¿Qué supuso para usted profesionalmente jugar un Copa Mundial de la FIFA a la edad de 21 años?
Participar en la mayor competición de fútbol del mundo fue muy emocionante. Vestir la camiseta de Brasil en una Copa Mundial es el mayor premio que puede recibir un futbolista, especialmente si ganas. Es el premio supremo.

Cuando era niño, ¿soñaba con jugar en una Copa Mundial de la FIFA?
Había soñado con eso desde que era muy niño. Seguí la Copa Mundial de 1982 con mis amigos de la calle donde vivía, y la visión de los hinchas brasileños me hizo soñar con levantar aquella Copa.

¿Ganar este Trofeo fue simbólicamente importante para usted?
Sufrí una lesión muy grave antes de la última Copa Mundial y necesitaba tiempo para recuperarme. Gracias de Dios, me recuperé completamente y me puse en forma a tiempo de disputar la fase final.

¿Cuatro años después, cuál es el recuerdo imborrable que guarda de aquella Copa Mundial de la FIFA 2002?
El mejor momento fue cuando alcé el Trofeo con mis propias manos; lo levanté y lo besé. Sin duda, aquél fue el mejor momento. Para mí, es el mejor momento de aquella Copa Mundial.

¿Qué significado tiene para usted este Trofeo?
Es el máximo premio que puede conseguir un futbolista. Es un título colectivo y mundial que cada país desea ganar. Yo lo he ganado ya dos veces y espero conquistarlo otra vez.