La ciudad de Al Ain es un hermoso oasis situado 160 km al este de la capital, Abu Dhabi. Su nombre procede de las numerosas fuentes de agua que brotan de su suelo, junto a las montañas de Omán, y que la convierten en una de las localidades con más zonas verdes de Emiratos Árabes Unidos, alrededor de 100 km2.

Recibe el sobrenombre de “ciudad de los jardines del Golfo” gracias a sus muchos oasis, vergeles o caminos arbolados. En ella hay más de 71 jardines, repartidos por toda la urbe. También es célebre su sistema subterráneo de irrigación, que envía el agua desde el fondo de los pozos hacia cultivos y palmeras.

Al Ain es el centro neurálgico de una región que se extiende hasta el Sultanato de Omán, y en la que la industria ha experimentado un intenso desarrollo durante los últimos años. Además, la presencia de la Universidad de los Emiratos Árabes Unidos, la principal del país, ha hecho de esta ciudad un importante referente a nivel educativo y cultural.

Sus yacimientos arqueológicos constituyen un indudable atractivo turístico, así como la cercana montaña de Jebel Hafeet, con una altura de 1.240 m. Las fuentes de agua natural son también un lugar de encuentro inexcusable para los amantes de la naturaleza y el descanso.

Pero la ciudad de Al Ain es mucho más que un magnífico oasis. En ella se encuentra el equipo de fútbol que lleva su nombre y que es uno de los más importantes de la región. El Al Ain ha cosechado grandes éxitos tanto en el plano nacional como internacional. Así, en 2003 se convirtió en el primer club emiratí en ganar la Liga de Campeones de la AFC, de la que fue también subcampeón en 2005. En el plano doméstico, el equipo puede presumir del récord de ligas conquistadas, 12 hasta el momento, la última en la temporada 2014/2015.

La pasión por el fútbol es tan intensa que la ciudad cuenta con tres estadios. El Tahnoun Bin Mohamed Stadium; el estadio internacional Sheikh Khalifa, que albergó encuentros de la Copa Mundial Sub-20 de la FIFA 2003; y el moderno Hazza Bin Zayed, el de mayor capacidad de todos y que será una de las sedes de la Copa Mundial de Clubes de la FIFA 2017. Su cubierta está inspirada en el tronco de una palmera, símbolo del legado y la cultura emiratís.