Yokohama
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Yokohama, segunda ciudad japonesa en extensión, con una población de 3,4 millones de habitantes, ha pasado de ser un puerto minúsculo, con unas cuantas casas, a convertirse en uno de los centros empresariales y comerciales más importantes del país. Aunque está situada a tan sólo media hora del centro de Tokio, la ciudad se ha creado un aspecto y un ambiente propios y exclusivos, muy diferentes de los que caracterizan a la capital del país.


Los extranjeros se han vinculado especialmente con Yokohama desde el final del shogunato Edo (1603-1867). En 1859, este pueblo de pescadores se convirtió en uno de los primeros en abrir sus puertas al comercio foráneo. Desde entonces, ha crecido a una velocidad de vértigo hasta su tamaño actual y, junto a Tokio, representa la mayor extensión urbana del mundo. Con sus viviendas de estilo occidental, sus inmensos rascacielos, su parque de atracciones futurista y uno de los barrios chinos más grandes del planeta, es una ciudad incomparable.


Pero si su aspecto tan característico no bastara para atraer a los turistas, Yokohama cuenta además con infinidad de museos y, gracias a su influencia foránea, posee una diversidad gastronómica capaz de tentar a todos los gustos. Si bien la ciudad en sí misma tiene poca historia interesante que comentar, Kamakura, la capital de Japón en el siglo XII, se conserva relativamente intacta a unos 15 kilómetros de distancia.


Estadio
El Estadio Internacional de Yokohama, finalizado en 1997 para la Copa Mundial de la FIFA 2002, está situado unos 6 kilómetros al norte de su centro urbano. Con un aforo de 72,370 localidades, es el mayor campo de fútbol del país. El recinto fue el escenario de la final de la Copa Mundial de la FIFA que disputaron Brasil y Alemania, y también sirvió de sede para varios encuentros de la Copa FIFA Confederaciones de 2001. Aunque alrededor del terreno de juego tiene una pista de atletismo bastante ancha, el estadio posee excelentes instalaciones para las retransmisiones televisivas. Será el escenario de tres partidos del Campeonato Mundial de Clubes de la FIFA, incluida la gran final.


Club
Yokohama está considerada como una de las ciudades japonesas más entregadas al fútbol, y hasta 1998, cuando la bancarrota obligó al Flugels a unirse a su rival de la ciudad, el Marinos, la ciudad era sede de dos equipos muy famosos de la J-League. La temporada pasada, el Marinos de Yokohama F. consiguió su segundo título de liga consecutivo y actualmente está trabajando por triunfar en la Liga de Campeones de la AFC. De conseguirlo lograría además una gran ventaja en el Campeonato Mundial de Clubes de la FIFA.