"Apenas tuvimos tiempo para prepararnos después de conquistar la liga japonesa, pero mis jugadores estaban muy motivados. Jugamos con agresividad y al ataque, lo cual nos permitió generar numerosas ocasiones de gol, aunque al final sólo materializamos una. El Auckland es un equipo muy fuerte físicamente. Les pedí a mis jugadores que fuesen pacientes y que hicieran correr el balón. Jugamos muy organizados. En el segundo tiempo, nuestro rival acusó el cansancio y tuvimos más espacios. Ahora sólo contamos con dos días de descanso antes del próximo partido, pero confío en que a mis hombres les dé tiempo de recuperarse", Hajime Moriyasu, entrenador del Sanfrecce Hiroshima.

"Nos sentimos muy satisfechos con nuestra actuación. Cabe recordar que somos un equipo amateur. Completamos un gran encuentro frente al campeón de Japón y dimos la cara hasta el último minuto. El Sanfrecce es un conjunto muy sólido, nos costó mucho robarles el balón. En la segunda parte nos flaquearon un poco las fuerzas. Volvemos a casa con una derrota, pero con la cabeza bien alta. Ofrecimos una imagen mejor que el año pasado y dejamos bien alto el pabellón del fútbol neozelandés", Ramón Tribulietx, entrenador del Auckland City FC.