Tras la sorprendente participación del Raja de Casablanca en la final de 2013, Europa y Sudamérica volverán a luchar por el título de la Copa Mundial de Clubes de la FIFA, exactamente como en los tiempos de la Copa Intercontinental. Para llegar al duelo decisivo, Real Madrid y San Lorenzo hicieron valer su condición de favoritos, cada uno a su manera: mientras que los españoles arrollaron al Cruz Azul en una nueva exhibición, los argentinos pasaron apuros y únicamente se impusieron al asombroso Auckland City en la prórroga, recordando en cierto modo su agitada campaña hacia el título de la Copa Libertadores.

El partido
Real Madrid-San Lorenzo, Grand Stade de Marrakech, 20 de diciembre, 19:30 (hora local)

Después de adjudicarse 21 victorias consecutivas, el Real Madrid busca la 22ª para cerrar a lo grande uno de los años más exitosos de su historia. Con tres títulos hasta ahora (Liga de Campeones, Supercopa de Europa y Copa del Rey), necesita uno más para superar lo conseguido en 1989 y 2002 y alcanzar al Milan como equipo más laureado de Mundiales y Copas Intercontinentales, con cuatro. En sus filas, Carlo Ancelotti está decidido a llevarse de nuevo el torneo siete años más tarde, mientras que Toni Kroos quiere nada menos que su tercer título mundialista en un año (ganó el Mundial de Clubes de 2013 con el Bayern de Múnich y la Copa Mundial de la FIFA con Alemania). El Real Madrid ha tenido un recibimiento muy caluroso en el país norteafricano, y espera devolver el cariño del público mediante otra actuación de lujo. Para eso podrá contar con el refuerzo de James Rodríguez, ya recuperado de su lesión.

Aunque las cifras avalan a los españoles, que parten como favoritos, San Lorenzo espera compensar la diferencia utilizando su principal baza en los encuentros de eliminatoria: la tradicional garra argentina. Pasado el susto de semifinales —el Auckland llegó a dominar el choque—, el equipo afirma estar aliviado y con confianza para dar otro gran salto en su historia reciente. El título sería la guinda a un año mágico para el Ciclón, que conquistó la Copa Libertadores tras innumerables vuelcos, evitaría la tercera derrota argentina en finales del torneo (Boca Juniors y Estudiantes perdieron en 2007 y 2009, respectivamente) y daría también a su país el décimo trofeo entre Copas Intercontinentales y Mundiales. Y aunque la hinchada local ya se haya decantado, la presencia de varios miles de seguidores argentinos puede proporcionar al partido ese ambiente de batalla al que San Lorenzo está tan acostumbrado.

Números que hablan
79:
son los goles marcados por el Real Madrid en esta serie de 21 triunfos consecutivos, un promedio de 3,8 encuentro. Cristiano Ronaldo —que puede convertirse en el cuarto futbolista de la historia que gana el Mundial con dos clubes distintos (lo hizo con el Manchester United en 2008)— ya ha visto puerta 25 veces en la liga española, una menos que el total de los jugadores de San Lorenzo en la liga argentina. En 2014, el número 7 merengue suma ya 61, ocho menos que su récord en un año, obtenido en 2013. Curiosamente, no marcó en semifinales, pero intentará rehacerse para emular a Filippo Inzaghi y Lionel Messi, únicos que han anotado en dos finales del certamen.

Las frases
“Ha sido un año genial. Hemos ganado muchos trofeos, y tanto con el Real Madrid como con la selección francesa para mí ha sido un año fantástico. Queremos también este título para prolongar esta gran fase y cerrar el año como soñamos”, Karim Benzema, delantero del Real Madrid.

“El Real Madrid no nos asusta. La realidad es que se trata de uno de los mejores equipos del mundo, pero intentaremos hacer el mejor papel. La clave será estar bien parados en defensa, encontrar los espacios y hacer daño en cada ataque. Soñamos con terminar este torneo festejando”, Martín Cauteruccio, delantero de San Lorenzo.