Con más sufrimiento del que demuestra el marcador, el Real Madrid se coronó campeón de la Copa Mundial de Clubes de la FIFA Japón 2016 luego de imponerse en la prórroga al Kashima Antlers. El equipo local remontó un gol en contra y, poniendo al campeón de Europa contra las cuerdas, forzó una prórroga en la que Cristiano Ronaldo marcó la diferencia.

Y eso que se las prometía felices el Madrid en el Estadio Internacional de Yokohama el domingo 18 de diciembre, cuando Karim Benzema abrió el marcador al rematar un rechace del portero Hitoshi Sogohata que se había lucido para detener el intento de Luka Modric (1-0, 9’). El capitán japonés Mitsuo Ogasawara no se mostró intimidado y rozó, a continuación, el larguero del arco de Keylor Navas, dejando claro que no se iban a rendir tan fácilmente.

Sogohata se lució para sacar otro remate raso del francés y un tiro con efecto de Modric. El Real Madrid parecía no tener prisas y en uno de sus veloces contragolpes, el Kashima dio el golpe. Llegó Shoma Doi por la izquierda y colgó el balón al área. A Gaku Shibasaki el control con el pecho se le fue largo pero tuvo tiempo de recuperarlo para cruzárselo de zurda a Navas (1-1, 44’).

Siguió firmemente organizado el equipo de Masatada Ishii en la segunda parte y se atrevió a avanzar unos metros. Y así, de nuevo Shibasaki recibió en la frontal y con clase regateó hacia la izquierda encontrando el hueco descubierto en el arco de Keylor para batirlo de nuevo con un zurdazo raso (1-2, 52’).

Poco le duró la alegría a los locales porque entre Yamamoto y el propio Shibasaki cometieron penal sobre Lucas Vázquez y Cristiano Ronaldo no perdonó (2-2, 60’). Con el orgullo herido, el Real Madrid tocó a arrebato y se lanzó arriba. Sergio Ramos y Marcelo estuvieron cerca, pero los japoneses se defendieron rabiosamente. Sogahata estuvo felino para repeler de nuevo a Benzema (73’) y una llegada en carrera de Cristiano (81’).

El dominio de los de Zinedine Zidane se fue diluyendo frustrado por no encontrar hueco en una defensa que se replegaba y peleaba como si el reloj no hubiera corrido. Y el Real Madrid terminó el tiempo reglamentario acorralado en su área donde Keylor tuvo que tirar de reflejos para evitar el gol de Fabricio en el 87’ y Casemiro tuvo que sacar a córner un intento de Mu Kanazaki.

Isco derrochó regateo y buscó con instinto en el arranque de la prórroga pero fue Benzema quien encontró el pasillo para que Cristiano rompiese la igualdad (3-2, 98’). El larguero impidió que un remate de cabeza de Yuma Suzuki, tras el tiro libre del omnipresente Shibasaki (101’) reestableciese el equilibrio. Y quien no perdonó fue el Real Madrid. Ronaldo sentenció la victoria, redondeó su triplete y se convirtió en el máximo goleador del equipo en este torneo (4-2, 104’).

Mu Kanazaki evitó que Álvaro Morata aumentase el castigo para un equipo que arrancó el aplauso mundial con su presentación en esta final.


Jugador Alibaba YunOS Auto del Partido: Cristiano Ronaldo (Real Madrid)