Veinte brasileños unidos sobre el campo, orgullosos, realizados y eufóricos, celebrando con alegría su logro ante más de 55.000 hinchas en Abu Dhabi. Acababan de vencer a España en la final del Campeonato Mundial Juvenil de la FIFA EAU 2003.
Parecía que estos jugadores tenían el mundo a sus pies. Ninguno, quizás, más que Kléber Giacomance de Souza Freitas, un delantero de calidad exquisita a quien muchos auguraban una rápida incorporación a los planes del entonces seleccionador de Brasil, Carlos Alberto Parreira.
La mayoría de los integrantes de aquel victorioso combinado sub-20, entre ellos Daniel Alves y Nilmar, que ahora están disputando la Copa FIFA Confederaciones, han pasado a representar a Brasil en la categoría absoluta. Pero, curiosamente, Kléber no figura entre ellos.
Sin embargo, en estos momentos está reclamando con fuerza un puesto en la convocatoria de Dunga, al intentar regresar con su club a Abu Dhabi, donde se celebrará este año la Copa Mundial de Clubes de la FIFA, en el mes de diciembre. De hecho, este genial muchacho de 25 años ha tenido mucho que ver en la clasificación del Cruzeiro para semifinales de la Copa Libertadores 2009.
Kléber hizo que A Raposa empezase con buen pie su campaña en el Grupo 5, firmando dos goles en el 3-0 sobre el Estudiantes argentino, que se medirá con el Nacional uruguayo en la otra semifinal. También fue clave en el triunfo global por 3-1 ante el Universidad de Chile en octavos, y en la posterior eliminación de su antiguo equipo, el São Paulo.
"Creemos en nuestor fútbol"
Esta noche, el Cruzeiro recibe a sus compatriotas del Grêmio en el partido de ida de semifinales. "El Grêmio es un gran club, con mucha tradición. Sabe lo que hace falta para ganar este torneo, porque ya lo ha hecho", ha declarado Kléber a FIFA.com. "También está jugando muy bien. Llegó a octavos con el mejor registro de la fase de grupos, invicto, y un solo gol en contra. Es un equipo muy potente en defensa. Practica un marcaje muy estrecho y dificulta mucho el juego del contrario".
"Pero nosotros creemos en nuestro fútbol. Estamos jugando bien, y obteniendo buenos resultados. Lo hemos hecho muy bien fuera de casa en la Libertadores, con victorias en Santiago y São Paulo en la fase de eliminatorias. Pero ahora queremos asegurar un triunfo en casa y, si es posible, conseguir una buena renta para viajar a Porto Alegre. Es importante no recibir goles en el Mineirão".
El "Gladiador Azul" llegó a Minas Gerais en febrero, como parte del traspaso de Guilherme al Dinamo de Kiev, con el que había ganado dos títulos de la Súper Liga ucraniana antes de ser cedido al Palmeiras en 2008. Dejó su huella de inmediato, al anotar dos dianas contra el Estudiantes y recibir una tarjeta roja en un encuentro que había comenzado como suplente, todo ello en 14 minutos.
Kléber enseguida se convirtió en un ídolo del Cruzeiro, catapultando al equipo a la conquista del Campeonato Mineiro. Vio puerta en los dos partidos de la final, contra su acérrimo rival, el Atlético Mineiro, y terminó el torneo como segundo máximo realizador. "El Cruzeiro tiene unos seguidores maravillosos. Les apasiona el fútbol, y no dejan de animar en ningún momento", ha explicado.
"En cuanto llegué aquí hicieron que me sintiese en casa, y siempre intento devolverles ese cariño dentro del campo. Merecen el título", ha añadido, refiriéndose a la Copa Libertadores que ya se adjudicó el club en 1976 y 1997.
"Quiero quedarme"
Si se deshacen del Grêmio, los hombres de Adílson Batista estarían a una eliminatoria de sellar su billete, junto al Barcelona y otros equipos, para EAU 2009, que empezará seis años después del mes en que Kléber exhibió por última vez su talento en Abu Dhabi. No obstante, sus 21 goles en 24 actuaciones con A Raposa han suscitado el interés de varios grandes europeos, entre ellos el Liverpool.
"Únicamente pienso en el Cruzeiro. Quiero quedarme", ha insistido. "Sería bonito jugar algún día en un grande de una gran liga europea, pero ahora mismo estoy centrado en proclamarme campeón de Sudamérica, y luego, si puede ser, del mundo".
"El Grêmio es un adversario complicado. Vamos a tener que jugar con la determinación que mostramos contra el São Paulo. Pero creo que le venceremos. Desde que fiché por el Cruzeiro sueño con ganar la Libertadores, y creo que podemos hacerlo".


