"Si ve una Bruja montada en una escoba, ése es Verón, ése es Verón que está de moda...". Los aficionados de Estudiantes de La Plata popularizaron esta canción de cancha en honor a Juan Ramón Verón, uno de los jugadores símbolo de aquel equipo chico de Argentina que sorprendió al mundo con sus hazañas deportivas a fines de la década del '60.

Verón era un delantero atrevido, veloz y de zurda endiablada que se recibió de ídolo pincharrata gracias a varios goles decisivos, pero sobre todo, a los que marcó en 1968: primero, los dos que le anotó al Palmeiras en las finales de la Copa Libertadores de ese año, la primera que obtuvo el club; y segundo, por el tanto de cabeza que le permitió al León de La Plata consagrarse campeón de la Intercontinental ante el famoso Manchester United de Bobby Charlton y George Best en el mismísimo Old Trafford.

Estudiantes llegaría tres veces más a la final de la Libertadores. Dos de ellas, en 1969 y 1971, fueron justamente ante Nacional de Uruguay, el mismo rival al que debe enfrentar por las semifinales de la presente edición. Y, como en aquellas épicas noches, habrá otro Verón sobre el campo de juego: Juan Sebastián, el hijo de Juan Ramón, quien se inició en el club, triunfó en Italia e Inglaterra y volvió a La Plata con ganas de seguir haciendo historia. Ni más ni menos, el heredero de la mística pincharrata...

Dos epílogos distintos
En 1969, como campeón defensor, el Pincha accedió directamente a la instancia semifinal, donde eliminó a la Universidad de Chile al ganarle las dos veces 3-1. En la final, se impuso 1-0 en Uruguay y 2-0 en Argentina. "¿Qué es lo que más recuerdo? Que fue la única vuelta olímpica que pudimos dar en La Plata. Después, que éramos dos equipos durísimos con las cosas claras, que jugamos dos partidos a muerte. Igual que como será ahora, bah... Aquella vez nos tocó festejar a nosotros. Espero que ésta sea igual", asegura Verón padre, quien conversó en exclusiva con FIFA.com a horas de la semifinal de ida que tendrá a su hijo Sebastián como protagonista.

Luego de lograr su tercera Libertadores en 1970, el León volvió a acceder directamente a semifinales en 1971. Allí dejó en el camino a Barcelona de Guayaquil y a Unión Española de Chile antes de verse las caras nuevamente con Nacional. "Era un Estudiantes distinto, con otros jugadores, otro entrenador, otros dirigentes... Así y todos les ganamos 1-0 en La Plata y estuvimos cerca de definir la cosa en Montevideo. Pero nos hicieron un gol de pelota parada y debimos jugar el desempate en Perú. Allí fueron mejores que nosotros y nos ganaron bien 2-0", rememora quien anotara 93 goles en 333 juegos con la camiseta albirroja.

Sensaciones encontradas
De cara al duelo con Nacional, la Bruja original tiene sensaciones encontradas. "Esta serie la voy a sufrir más como hincha que como padre, porque uno no se puede olvidar de que fue jugador del club y espera cada encuentro con ansiedad. Como papá la viviré más tranquilo, porque Sebastián suele jugar bien este tipo de partidos. De chico mamó lo que significa la Libertadores para Estudiantes y estará a la altura de las circunstancias. Además, está muy entusiasmado con ganar esta Copa", dice con confianza.

Verón no se anima a dar pronóstico alguno. A los 65 años, con una carrera de 22 como futbolista sobre sus hombros, el hoy dirigente pincharrata sabe de qué habla. "Ni siquiera me animo a decir cuál será la clave de la serie, porque hay demasiados imponderables en un partido de fútbol, y este dura 180 minutos. Eso sí, al equipo lo veo bien, maduro, confiado en sus posibilidades. Van a ser dos juegos cerrados", anticipa.

Consultado sobre si existe punto de comparación entre el equipo de hoy y el que integró él cuatro décadas atrás, Verón padre no duda: "Sí, el hecho de tener muchos jugadores nacidos en el club. Y no es un dato menor, porque sienten la camiseta en serio y eso siempre te da una marcha más. Allí está el origen de la mística de Estudiantes. Nosotros tuvimos nuestra oportunidad hace 40 años y la supimos aprovechar. Ahora les toca a Sebastián y sus compañeros. Ojalá tengan el juego y la suerte necesaria para poder ganar la Copa".