Sin sobrararle mucho, es cierto, pero con el saber del objetivo cumplido, Estudiantes se quedo con el partido de ida en su semifinal de la Copa Libertadores de América al derrotar en La Plata a Nacional de Uruguay por 1-0.
El volante Diego Galván, con un cabezazo a los 14 minutos, marcó el único tanto del encuentro. El éxito por la ventaja mínima prolonga el suspenso con miras al desquite, que se jugará el 1 de julio en el Centenario de Montevideo. El ganador se medirá por el título con el vencedor del choque entre los brasileños Cruzeiro y Gremio.
Quince minutos furiosos
Decidido a encontrar la diferencia desde el comienzo, Estudiantes se plantó con la idea de presionar sobre la salida rival y buscar espacios, con un intenso despliegue de sus volantes.
Rodrigo Muñoz, el arquero de Nacional, debió trabajar desde temprano, y se lució con una doble atajada, primero ante un remate de Gastón Fernández, y luego del rebote, para salvar su valla ante un potente disparo de Mauro Boselli.
Fue su estandarte Juan Sebastián Verón quien inició la jugada del gol, al apurar la dalida en un tiro libre y habilitar con precisión a Leandro Benítez sobre el sector derecho, quien a su vez colocó un centro al corazón del área para que Galván, de 'palomita", venciera la resistencia del arquero charrúa.
Mientras tanto, a Nacional le costaba asentarse, se veía desbordado por el juego intenso que proponía Estudiantes, y recién comenzó a emparejar el desarrollo cuando se vio en desventaja. De todos modos, le costó mucho progresar en el terreno al equipo de Gerardo Pelusso, y su única aproximación en la primera parte fue un tímido cabezazo de Coates tras un centro de Lodeiro.
Estudiantes comenzó a disminuir notoriamente su rendimiento desde el momento en el que Verón acusó una lesión en la pierna derecha, ya que la 'Brujita' actúa como el cerebro del equipo, con una enorme capacidad para actuar en el mediocampo, elaborar y resolver en prácticamente todas las jugadas.
Sin Verón, Estudiantes comenzó a replegarse y el partido cayó en un pozo de errores, con un desarrollo desornedado y trabajado, y en los primeros minutos de la segunda parte fue cuando se vio lo mejor del tricolor charrúa.
El recién ingresado Santiago García dilapidó la mejor ocasión al desviar su cabezazo a un par de metros del arco de Estudiantes, y casi de inmediato, el portero Mariano Andujar salvó su arco ante un remate de media vuelta de Gustavo Bizcayzacú.
Casi estira la diferencia
Pero Nacional no tuvo contundencia y el cuarto de hora favorable se le escurrió, porque Estudiantes mejoró a partir del ingreso de Maximiliano Núñez, que le dio más aire y dinámica en la parte ofensiva.
El equipo platense volvió a crear peligro y estuvo cerca de aumentar con sendos remates elevados de Fernández y de Núñez, y casi en el epílogo, con una escapada de Boselli en la que Muñoz se vistió de héroe para desviar el remate que llevaba destino de red con la punta del botín izquierdo.
Pese a no brillar, Estudiantes mereció la victoria ante un adversario que no jugó bien. Nacional, a pesar de su bajo nivel, se fue con una derrota ajustada que le permite estirar la esperanza hasta la semana próxima.


