Suele decirse que el arquero es pieza clave en la columna vertebral de un equipo con pretensiones de ser campeón. En el caso de Estudiantes de La Plata, esa máxima se cumple a la perfección, ya que buena parte de sus aspiraciones de ganar su cuarta Copa Libertadores recae sobre los hombros de Mariano Andújar, dueño indiscutible del arco pincharrata desde hace tres años.

Andújar llegó al club a mediados de 2006 procedente del Palermo de Italia y, desde entonces, su carrera resurgió: empezó como suplente, se ganó rápidamente la titularidad y cinco meses más tarde era campeón del fútbol argentino. En 2008 fue figura del Estudiantes que alcanzó la final de la Copa Sudamericana, y el pasado mes de junio debutó con la selección argentina en las eliminatorias para la Copa Mundial de la FIFA Sudáfrica 2010 con la que parece haberse ganado el puesto. Como si fuera poco, acaba de transformarse en el arquero que más minutos estuvo sin recibir goles en la historia de la Libertadores...

En la antesala del partido de ida ante Cruzeiro de Belo Horizonte, Andújar dialogó en exclusiva con FIFA.com. "¿Cómo vivo las horas previas? Tranquilo, con alegría. Uno tiene que disfrutar estas cosas porque no se repiten seguido. Fue un camino largo, que empezamos a recorrer el año pasado cuando buscábamos la clasificación y al mismo tiempo definíamos la Sudamericana. Debimos jugar el repechaje, no arrancamos bien en la fase de grupos... Ahora estamos en la final, que es a donde todos quieren llegar pero sólo dos equipos lo hacen, y haremos todo lo posible para ganarla".

Enderezó el rumbo a tiempo
Aquel comienzo dubitativo del que habla Andújar, con tres derrotas en los primeros seis encuentros, incluso un 0-3 con Cruzeiro en Brasil, parece hoy lejano en el tiempo. ¿Qué fue lo que cambió? "El equipo empezó a encontrar rendimientos individuales, a entender cómo jugar los partidos. Fue clave que el grupo siempre se mantuvo unido: cuando eso pasa, en algún momento las cosas que te salían mal empiezan a salirte bien".

Para el arquero, también tuvo mucho que ver la llegada de Alejandro Sabella, bajo cuya conducción el Pincha sigue invicto en la Copa, con siete triunfos, entre ellos el 4-0 que le propinó a los de Belo Horizonte en La Plata, y dos empates. "Nos encontró la vuelta rápido y transmitió la serenidad que necesitábamos para reencontrarnos con nuestro juego, pero aplicando su estilo, su idea. Hoy lo hacemos casi sin que tenga que corregirnos", analiza.

Andújar relativiza esos dos partidos que Estudiantes jugó con Cruzeiro. "Para mí no son medida, porque ahora las posibilidades se reparten cincuenta y cincuenta. En el grupo uno tenía posibilidades de recuperarse de un mal resultado, de hechos nos ganamos mutuamente y estamos en la final. Pero ahora es distinto, porque el que se equivoca, se queda sin nada".

Esta postura no le quita la capacidad de analizar al rival. "Nos conocemos y respetamos. Tienen individualidades muy importantes como Kléber, Wellington Paulista y Fábio, que está en un gran momento; Wágner maneja muy bien los tiempos, Ramires demostró qué clase de jugador en la Copa Confederaciones... Es un equipo completo, por algo es finalista".

Ante esto, ¿qué debe hacer Estudiantes para ganar? "No hay secretos: estar concentrados y seguir jugando el fútbol que nos trajo hasta acá".

Como de la familia
Nacido el 30 de julio de 1983, Andújar debutó a los 20 años en Huracán, cuadro del cual es hincha. Sin embargo, el aficionado de Estudiantes ya lo siente como propio. "Acá me han adoptado, es cierto. La gente se ha dado cuenta de que adentro de la cancha, para mí esta es la camiseta más importante. No niego que en este club me revaloricé, pero prefiero lo afectivo, y yo me siento parte de la familia pincharrata", afirma desde sus imponentes 194 centímetros de altura.

Sobrio, seguro y siempre bien ubicado, algunos lo comparan con Alberto Poletti, el arquero que ganó las tres Copas Libertadores y la Intercontinental con Estudiantes a fines de la década de los 60. Su reacción es instantánea: "¡Es una locura! Yo puedo ser reconocido por la gente, pero Poletti no tiene porque ser comparado con nadie. Él es el arquero más importante que tuvo el club. El tiempo dirá qué lugar me tocará ocupar a mí".

Andújar volverá al fútbol italiano una vez que termine la Libertadores, ya que el Catania compró su ficha. Por eso, si Estudiantes obtiene el torneo, no estará en la Copa Mundial de Clubes de la FIFA EAU 2009. "Prefiero no hablar en eso porque todavía no ganamos nada, y mucho menos pensar en mi partida. Cuando llegue el momento, me gustaría que me valoren por otras cosas además de un título. Pero irme campeón de la Copa sería la despedida ideal. Ojalá se nos dé: estamos a dos partidos de la historia".