Edmundo y Romario formaron un tándem imparable e infalible. Entre ambos desmontaron sin contemplaciones la defensa del Manchester United de camino a la final de la Copa Mundial de Clubes de la FIFA Brasil 2000, donde pensaban convertir a los centrales Fabio Luciano y Adilson del Corinthians en sus siguientes víctimas propiciatorias. Sin embargo, las supuestas víctimas se resistieron al sacrificio y consiguieron repeler a sus verdugos durante 120 minutos de juego sin goles, que O Timão acabó adjudicándose por 4-3 en la tanda de penales.
Lógicamente, Adilson Batista estaría más que encantado de volver a levantar el prestigioso trofeo. Actualmente, el brasileño está a punto de adjudicarse una nueva oportunidad, pero esta vez no será como jugador. El ex defensa de sus 41 años de edad ha organizado en calidad de estratega el asalto del Cruzeiro a la final de la Copa Libertadores, cuyo partido de ida se saldó con empate a 0-0 a domicilio con el Estudiantes argentino. Como en dicha competición no está en vigor la regla de los goles a domicilio, el resultado ha hecho de la Raposa firme favorita para representar a Sudamérica en Emiratos Árabes Unidos 2009. FIFA.com se ha reunido con el antiguo integrante de la selección de Brasil en vísperas de la decisiva vuelta de la final que se celebrará en Belo Horizonte.
Adilson, ¿cómo se siente después de haber arrancado un resultado tan bueno en La Plata?
Lógicamente, estamos encantados. Nunca es fácil jugar contra un equipo argentino. Fue un choque muy complicado. Su afición lo apoyó sin descanso durante todo el encuentro, pero lo hicimos muy bien. Fabio desplegó una actuación genial, con paradas decisivas incluidas. Habríamos ganado si Kleber hubiera transformado la estupenda oportunidad que creó en los últimos minutos de la segunda parte. Pese a todo, tenemos la final muy bien encarrilada.
¿Qué opina de Fabio? ¿Cree que merece un puesto en la selección brasileña?
Es un guardameta excelente. Sabe imponerse en el área, tiene manos firmes, reflejos aguzados y una colocación siempre irreprochable. En mi opinión, si bien es cierto que Brasil posee muchos porteros excelentes, él se merece un puesto en el combinado nacional.
Últimamente Estudiantes está sensacional a domicilio...
Los equipos argentinos son siempre muy fuertes como visitantes, como ha demostrado Estudiantes en la fase eliminatoria de esta competición. Es un equipo muy técnico, muy rápido y derrocha energía. Además tiene un futbolista que me preocupa: Verón. Se trata de un jugador de enorme experiencia, todo un líder, con una categoría y una calidad tremendas. Su visión, sus pases... Es un hombre capaz de dar la vuelta a un partido. No hay que perderlo de vista. Estudiantes no nos lo pondrá fácil. Debemos estar al tanto de sus contraataques. Sabemos que nos queda mucho por hacer.
¿Alzar el trofeo de la Libertadores se saborea más y mejor cuando se ha derrotado a un equipo argentino en la final?
No importa a quién derrotes en la final, el triunfo en la Libertadores se saborea siempre igual.
Usted ganó la Copa Mundial de Clubes de la FIFA como jugador del Corinthians en 2000. ¿Qué sintió?
Fue una sensación maravillosa que jamás olvidaré. Quiero que mis jugadores la sientan el próximo mes de diciembre.
Al final, el Corinthians logró imponerse al Vasco en la tanda de penales. ¿Ha hecho que el Cruzeiro practique lanzamientos desde el punto penal en los preparativos del partido del miércoles?
Ya practicamos los penales antes de enfrentarnos al Universidad, luego antes de jugar contra el São Paulo y el Gremio, y ahora antes de este partido. Más vale estar preparados. Ese tipo de cosas puede decidir quién triunfa en la competición y se mete en el Mundial de Clubes. Esperamos ganar en el tiempo reglamentario, pero si acabáramos en la tanda de penales, tenemos fe ciega en Fabio. Nos pondríamos enteramente en sus manos.
En aquel Corinthians brillaban dos estrellas de excepcional talento, aunque polémicas, Marcelinho Carioca y Edilson. En este Cruzeiro destaca un jugador muy parecido: Kleber. ¿Qué importancia tiene este futbolista en su equipo?
Kleber es un futbolista soberbio. Todo el mundo sabe que es un goleador genial, pero es mucho más que eso. Es muy bueno de espaldas a la portería, además de buen pasador, hábil e inteligente.
¿Cree usted que merece una convocatoria para la selección brasileña?
Sin duda alguna. Kleber tiene categoría para jugar en la Seleção. Su problema es la competencia, porque en Brasil hay muchísimos delanteros estupendos. Pero, si sigue jugando como ha hecho hasta ahora en el Cruzeiro, con sus exhibiciones en grandes partidos, creo que le llegará la oportunidad.
Usted jugó con Dunga en el Jubilo Iwata. ¿Qué le parece su trabajo como seleccionador de Brasil?
Dunga está haciendo un trabajo excelente. Accedió al cargo en un momento difícil y, sin embargo, ha conquistado dos títulos importantes. Incluso en partidos que nada tenían que ver con esas dos competiciones, Brasil ha jugado bien y se ha impuesto a los grandes, como a Argentina o a Italia en Londres. Eso es fundamental, porque son equipos formidables como ésos los que hay que derrotar en la Copa Mundial.
¿Ambiciona convertirse en seleccionador de Brasil?
Ahora mismo tengo un proyecto con el Cruzeiro: ganar la Libertadores. Sólo puedo pensar en eso. Después, cuando lo consiga, quedan muchos más triunfos que quiero conquistar con este club. Sería fantástico competir como entrenador en la Copa Mundial de Clubes contra equipos como el Barcelona. Todo el mundo sueña con ser seleccionador de Brasil algún día, pero por ahora yo estoy muy satisfecho con lo que hago. Es un honor entrenar a un club tan importante, con una afición tan maravillosa.
¿Cómo es la afición del Cruzeiro?
Fantástica, apasionada, entregada... El Cruzeiro posee un grupo de seguidores muy especial. Los necesitaremos a todos el miércoles, porque el partido será muy tenso.
Por último, ¿está seguro de que el Cruzeiro levantará el trofeo de la Copa Libertadores?
Segurísimo. Sabemos que no será fácil y que debemos jugar con una gran concentración. Pero tenemos un equipazo y calidad para ganar este partido. Estoy convencido.


