Sábado 11 de julio, apenas pasado el mediodía argentino. Unos 200 simpatizantes burlan la escasa seguridad que rodea al lugar de concentración que tiene Estudiantes de la Plata en su country club de City Bell, y llegan hasta la mismísima puerta de la casona principal. El último entrenamiento abierto antes del viaje a Brasil terminó hace un rato y los jugadores, si bien acostumbrados al cariño de la gente, se sorprenden al ver que su habitual y tranquila ruta de salida está desbordada por pasión roja y blanca...

El motivo de la "invasión", claro está, no es otro dar apoyo a ese grupo de futbolistas que este miércoles irá por la hazaña de levantar la Copa Libertadores en Belo Horizonte, donde los espera un Cruzeiro lleno de confianza tras el 0-0 de la ida. Pero los hinchas no entienden de favoritismos y gritan casi al unísono: "¡Vamos que podemos ganar allá!".

¿Se puede?
"Claro que se puede. Sabemos que será difícil, pero ellos también deben estar preocupados porque no va a ser sencillo ganarle a Estudiantes. El 0-0 de la ida no fue un mal resultado porque, al fin y al cabo, la definición quedó abierta. Nuestras posibilidades están intactas", declara a quien quiera oír, Christian Cellay. El defensor es uno de los jugadores que, pese a no haber nacido en el club, ha logrado meterse en el corazón del simpatizante pincha con entrega y jerarquía.

Su compañero de zaga Rolando Schiavi apunta al exceso de confianza que puede haber generado en Cruzeiro el 0-0 de La Plata. "Ojalá ya festejen a cuenta, mejor para nosotros. Estudiantes demostró que no es un rival fácil para ninguno. Esa tranquilidad que nos llevó a la final hay que trasladarla a Brasil. Hoy no hay resultados puestos; los partidos hay que jugarlos", asevera con convicción el experimentado central.

El mismo camino transita Rodrigo Braña, otro "foráneo" que ha sabido ganarse la idolatría de la gente, como lo demuestra la ovación que despierta su nombre cada vez que es leída la formación del equipo antes de los partidos en el Estadio Único. "Estamos tranquilos, quedan 90 minutos y la presión de ser local quizás a ellos pueda jugarles en contra. Igual, al no ganar en casa nos quedamos sin lugar para la especulación: deberemos ser inteligentes y saber explotar los momentos favorables que tengamos", afirmó.

Para el habilidoso media punta Gastón Fernández, uno de los jugadores de muy buen pie del plantel pincharrata, será fundamental tanto lo futbolístico como lo anímico: "Tenemos confianza en lo que podamos hacer. Este es un equipo que juega bien, con ideas claras y una apuesta definida. Pera esta vez más que nunca, como dice Alejandro (Sabella, su entrenador), deberemos dejar hasta la última gota de sudor".

Los hinchas también creen
Aquella demostración de amor incondicional en la concentración pincha se transmitió a las boleterías, ya que los hinchas de Estudiantes agotaron las 3.000 localidades que puso a su disposición Cruzeiro en el imponente estadio Minerão. "¿Por qué estoy tan seguro de que vamos a salir campeones? Porque este equipo ya me demostró que puede ganarle a cualquier en cualquier cancha. Vamos a sufrir, pero al final, daremos la vuelta allá", jura y perjura Rodrigo, quien viste campera, bufanda y gorro con el escudo del club y acaba de obtener un autógrafo de Mariano Andújar.

Unos metros más allá, una niña que con suerte llega a los 18 años le muestra emocionada a su amiga la foto que, a duras penas, acaba de sacarse con Leandro Benítez. "Muchos lo critican al Chino pero él nació acá y siente esta camiseta como pocos. En Brasil les va a demostrar a todos que tiene el pecho bien caliente. Ya van a ver", grita a los cuatro vientos la jovencita. Un niño de 9 años, en cambio, la escucha y sentencia: "Mejor que levante la pelota en los centros. Si los tira bien, le ganamos el partido de cabeza".

Un señor con varios cumpleaños sobre sus hombros desafía el frío y apenas tiene un pulóver debajo de su camiseta de Estudiantes, en cuya espalda está impreso el número 11 de Juan Sebastián Verón. De un lado para el otro, camina cantando una y otra vez la misma canción: Pincharrata, sos mi enfermedad, cada día, yo te quiero más, ni la muerte nos va a separar, desde el cielo, te voy a alentar... le pido a los jugadores, la vida por los colores, lo único que quiero es ver al Pincha campeón de la Libertadores...

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