El TP Mazembe Englebert se complicó la vida en un partido de puro trámite, pero al final consiguió clasificarse para su primera gran final de la Liga de Campeones de la CAF en casi 40 años. El campeón de la República Democrática del Congo se impuso al Hilal por un marcador global de 5-4, aunque el domingo convirtió en un suplicio un partido de vuelta aparentemente rutinario.
El Mazembe, que entre 1967 y 1970 se metió en la final de la máxima competición de clubes africana en cuatro ocasiones, esperaba clasificarse sin problemas para la eliminatoria decisiva de este año después de su contundente victoria por 5-2 a domicilio contra su rival sudanés, en la ida de la semifinal disputada a principios de mes. El triunfo sin color en casa del rival, el más abultado en una semifinal de la competición hasta la fecha, convirtió en puro trámite el choque de vuelta del domingo en Lubumbashi.
El Al Hilal necesitaba una victoria por 4-0 en la vuelta para que se produjera el milagro de una remontada menos que plausible. Aunque pocos analistas apostaban por él, el conjunto visitante anotó dos goles en la primera parte en pos de su sueño. Edward Sadomba sacó ventaja de un error de la defensa para otorgar la ventaja al Hilal en el minuto 26. El propio jugador zimbabuense se encargó de ampliarla seis minutos después. Mohamed Tahir se internó en el área, pero el guardameta rival, Robert Kidiaba, blocó su disparo, y Sadomba aprovechó el balón rebotado para batir de nuevo la puerta local.
El pánico y la consternación sacudieron las gradas del estadio Kibasa Maliba de la ciudad meridional de Lubumbashi. Diego Garzitto, el entrenador del Mazembe, se vio obligado a reorganizar sus filas a toda prisa, después de haber introducido varios cambios importantes en su once inicial con respecto al equipo que presentó en la ida. El técnico sentó al joven Deo Kanda, que debutaba como titular en la Liga de Campeones de la CAF, e hizo saltar al terreno de juego al camerunés Narcisse Ekanga, un cambio que equilibró un poco más el partido. Otra sustitución en la primera parte y, de nuevo, una más en la segunda otorgaron cierta tranquilidad al Mazembe, que se sintió más cómodo sobre el terreno de juego tras el descanso y creó varias ocasiones, pese a que los visitantes se mostraron muy organizados en defensa.
El 2-0 se mantuvo en el marcador hasta la conclusión del partido, un resultado que aseguró al Mazembe el puesto en la gran final. Sin embargo, la celebración se vio empañada por la mala actuación de los suplentes de Les Corbeaux, quienes no supieron cumplir con su promesa de ofrecer un juego tan implacable en la vuelta como en la ida. El Mazembe se enfrentará al Heartland FC en la cita final, cuyo partido de ida se disputará el domingo 1 de noviembre en Owerri y la vuelta, una semana más tarde en Lubumbashi. El ganador se clasificará para la Copa Mundial de Clubes de la FIFA que en diciembre se celebrará Abu Dhabi.


