Hace apenas cuatro años se sabía muy poco del Umm Salal, pero el equipo se ha consolidado desde entonces como uno de los principales protagonistas de la primera división del fútbol qatarí. Tras conquistar la Copa del Emir de Qatar en 2008, el conjunto que representa a un municipio situado unos 20 kilómetros al norte de Doha ha sorprendido a muchos analistas al alcanzar las semifinales de la Liga de Campeones de la AFC de este año. Ahora, el equipo tiene serias aspiraciones de ganar la competición y pasar a ser el representante asiático en la Copa Mundial de Clubes de la FIFA 2009.

FIFA.com ha conversado con el presidente del club, el jeque Faisal Bin Hamad Al-Thani, con su técnico, el francés Gérard Gili, y con su capitán, el marroquí Aziz Ben Askar, sobre el secreto que se esconde tras la rápida transformación del club, que ha pasado de ser un combinado poco conocido de la segunda división a uno de los principales nombres del fútbol asiático.

El club se fundó en 1979 con el nombre de Al-Ta'awun, antes de cambiar su denominación a Umm Salal Sports Club en 2004. El jeque Faisal considera ese momento como el punto de inflexión en la trayectoria del equipo. "El éxito del Umm Salal es el resultado de un esfuerzo colectivo desde el momento en que le cambiamos de nombre. Cuando yo asumí la gestión del club, estaba en segunda división, y decidimos que nuestras ambiciones tenían que irse consiguiendo paulatinamente. Nuestra meta inicial por entonces era lograr el ascenso a la primera división de Qatar", explica.

"En el primer año después del ascenso, nuestro objetivo era evitar el descenso y permanecer en la máxima categoría. Y no sólo lo logramos, sino que quedamos entre los cuatro primeros; así que, la siguiente campaña, nuestra meta era permanecer entre los cuatro mejores. Lo conseguimos y además ganamos la Copa del Emir de Qatar", continúa el jeque Faisal.

"En gran medida, nuestras ambiciones en Umm Salal se han cumplido llegando a las semifinales de la Liga de Campeones asiática, pero solamente se confirmarán definitivamente si nos proclamamos campeones. Asimismo, espero que tengamos la suerte de ganar competiciones nacionales, especialmente el título liguero", añade.

El Umm Salal logró el ascenso a la primera división del fútbol qatarí bajo la dirección técnica de Hasan Harmatullah, antes de conquistar la Copa del Emir con Laurent Banide en el banquillo. Sin embargo, muchos creen que fue la llegada de otro entrenador francés, Gérard Gili, lo que provocó la prolífica ascensión del equipo.

"Hemos alcanzado este éxito por el trabajo realizado desde que me hice cargo del equipo hace 10 meses. Ha sido un enorme esfuerzo por parte de todos los estamentos del club lo que ha acarreado nuestra privilegiada posición actual", manifiesta Gili.

Para describir el éxito del Umm Salal, el técnico galo lo compara a un matrimonio feliz y pide que se vuelva a invertir sobre la base de ese éxito, de modo que el equipo pueda convertirse en uno de los más grandes de Qatar. Asimismo, añade que el club pretende crear una escuela de fútbol para sacar futbolistas con talento, similar a la que posee el Arsenal en Inglaterra.

El capitán del equipo, Aziz Ben Askar, revela que los jugadores del Umm Salal están sorprendidos con sus resultados, ya que nadie esperaba que pasaran de la fase de grupos. "Para ser sincero, nos hemos quedado sorprendidos con lo bien que lo estamos haciendo. Tuvimos un buen estreno contra Al Jazira, y eso nos espoleó para obtener más victorias".

"Nuestro éxito en la Liga de Campeones es un reflejo de la fortaleza de la liga qatarí, así como del trabajo que venimos realizando en el club. Nuestra plantilla no ha cambiado mucho en los últimos cuatro años, y creo que Hasan Harmatullah sentó las bases para el éxito de hoy", añade Ben Askar.

Umm Salal es el primer equipo qatarí que llega a esta ronda de la competición desde que cambió su formato en 2003. Ahora, el jeque Faisal aspira a ganarla y, de ese modo, clasificarse para la Copa Mundial de Clubes de la FIFA 2009. "Proclamarse campeón de Asia sería un logro increíble, pero jugar contra los mejores equipos del mundo estaría mejor todavía. Creo que jugar a ese nivel es el sueño de todo el mundo", destaca el presidente del club.

Para concluir, Gili deja muy claras sus intenciones: "El equipo todavía tiene que ganar tres partidos para obtener el título. Lo único que nos preocupa es seguir trabajando bien y creer que podemos ser el mejor equipo de Asia".