Puede que su nombre no sea muy conocido fuera de Asia, pero lo cierto es que el Al Ittihad se ha anotado en los últimos años un registro tan espectacular en las competiciones nacionales y continentales que ya se le compara con el Manchester United. La comparación se ve reforzada por el hecho de que la palabra árabe "ittihad" significa ‘unido', exactamente lo mismo que la inglesa "united".
El equipo saudí, que hasta la fecha se ha proclamado campeón de ocho Premier League nacionales, llegará a Tokio este sábado con la etiqueta de gran favorito. En la gran final de este año, donde persigue su tercera corona de la Liga de Campeones de la AFC, se enfrentará al Pohang Steelers, ganador de la Copa de la K-League de la República de Corea.
En el puesto de entrenador del campeón asiático de 2004 y 2005 se encuentra nada más y nada menos que Gabriel Calderón, el ex delantero internacional argentino, veterano de las fases finales de la Copa Mundial de la FIFA de 1982 y 1990. Calderón, quien perdió el cargo de seleccionador nacional de Arabia Saudí a pesar de haber conseguido su clasificación para la Copa Mundial de la FIFA Alemania 2006, anima a sus hombres a llevar el partido al campo del rival, muy en la línea del actual seleccionador de Argentina, Diego Maradona, con el que formó pareja de ataque en Italia 1990, donde la Albiceleste se proclamó subcampeona.
En la conversación que ha mantenido recientemente con FIFA.com, Calderón explicó cómo su equipo no cejó en el empeño de presionar al Nagoya Grampus en la vuelta de la semifinal continental, a pesar de haberse impuesto en casa en la ida con una aplastante victoria por 6-2.
"Tanto el Al Ittihad como el Nagoya son equipos muy ofensivos, que presionan sin censar el área rival y pelean hasta el final", comentó Calderón. "No sabemos jugar de otra manera. Los equipos que sólo se dedican a poner hombres por detrás del balón suelen perder partidos. Por eso mismo, aunque sacamos una ventaja importante en la ida, echamos mano de nuestra experiencia internacional y salimos al ataque". Con este planteamiento, los saudíes cosecharon los beneficios esperados y se impusieron por 2-1 en aquella contienda y por 8-3 en el global de la eliminatoria.
Calderón aseguró que esperaba con impaciencia el saque inicial de la gran final del sábado, la primera de la Liga de Campeones asiática que se definirá en un solo partido, contra el menos favorito Pohang Steelers. El entrenador se refirió a la importancia que tiene la unidad del equipo. "Esta plantilla forma un grupo compacto, y no estoy dispuesto a hablar de individualidades", explicó este trotamundos que también fue seleccionador de Omán. "Todos los jugadores son importantes; todos y cada uno de los integrantes de mi plantilla de 24 jugadores son importantes en una final asiática. La unidad hace la fuerza".
El Al Ittihad llegó a Japón el 24 de octubre, a tiempo para enfrentarse al Nagoya en la correspondiente semifinal cuatro días después. Desde entonces, el equipo se ha quedado en Japón para poder aclimatarse al frío antes de su cita con el Pohang, acostumbrado a jugar en un clima muy similar y en un huso horario con tan sólo una hora de diferencia.
El mediocampista Manaf Abushgeer agradece enormemente el tiempo del que está disfrutando su equipo para adaptarse a las condiciones de Japón. "Nuestros países tienen culturas, climas y gastronomías muy diferentes", declaró Abushgeer. "No obstante, hemos seguido concentraciones de entrenamiento en Europa y en otros lugares y sabemos lo que es el frío. Estamos acostumbrados a llevar prendas de abrigo, eso no nos supone ningún problema. Somos capaces de jugar incluso mejor que en casa".
Entre las figuras de la cantera que posee el conjunto saudí se encuentra uno de los delanteros con más clase y prestigio del Próximo Oriente, Naif Hazazi, y el motivado mediocampista y veterano de la selección nacional Mohammed Noor. En cuanto a los talentos importados, puede que el más famoso sea Armine Chermiti, un atacante tunecino que jugó en la Copa Mundial de Clubes de la FIFA con su antiguo club, el Etoile Sportive du Sahel.
Aunque Calderón ha conjuntado un equipo muy bien organizado, capaz de no dejar espacios al rival, el argentino insiste en que, este sábado, sus hombres tomarán la iniciativa contra los coreanos. "Siempre salimos a ganar, y eso mismo haremos en la final", sentenció el entrenador. Es un aviso que el Pohang Steelers no puede permitirse el lujo de pasar por alto.



