La ciudad de Lubumbashi podría celebrar el sábado su mayor fiesta en 40 años si el TP Mazembe Englebert local cumple los pronósticos y conquista la Liga de Campeones de la CAF a pesar de la derrota que sufrió en el partido de ida. Han pasado casi 40 años desde que esta ciudad del sur de la República Democrática del Congo albergó por última vez un partido de este calibre y más de cuatro décadas desde que el Mazembe se proclamó campeón continental. Sin embargo, Les Corbeaux deberán primero superar la desventaja de un gol que se trajeron del partido de ida que el pasado fin de semana los enfrentó al Heartland FC. El equipo nigeriano ganó 2-1 en Owerri tras remontar un 0-1 en contra y afronta ahora el partido de vuelta con una ventaja mínima.
El Mazembe ha convertido el compacto y austero Stade Kenya en una plaza casi irreductible durante el último año y regresa a su intimidante coliseo con motivo de la final, después de que el estadio se sometiese a varias semanas de trabajos de remodelación para celebrar el partido del que saldrá el campeón de la máxima competición africana de clubes. El cuadro congoleño perdió por 0-2 en casa en la vuelta de la semifinal que le enfrentó al Al Hilal hace un mes, pero aquel partido se disputó en el Stade Kibasa Maliba y la derrota local tuvo mucho que ver con la relajación de un Mazembe que disponía de un cómodo 5-2 a favor logrado en tierras sudanesas en la ida.
La histeria se ha desatado en una Lubumbashi que no ve la hora de que llegue el partido de vuelta de la final el sábado, lo que ha obligado a los hijos predilectos de la ciudad a volver a buscar refugio en Zimbabue para preparar la contienda. Antes del encuentro de ida, el Mazembe ya se había trasladado a Harare, donde el equipo pudo pasar desapercibido y el técnico Diego Garzitto tuvo la oportunidad de trabajar con relativa calma. "Nos jugamos mucho en el partido de vuelta y, con el apoyo de la afición, deberíamos ser capaces de ganar en casa", declaró el entrenador francoitaliano.
Todo el país espera mucho de un duelo que ofrece a los congoleños la oportunidad de revivir los días de gloria que la antigua Zaire disfrutó a finales de la década de 1960 y principios de los 70, cuando se situó en la cumbre del fútbol continental. El Presidente del país, Joseph Kabila, asistirá al evento junto con las máximas autoridades del fútbol africano. En el estadio estarán también muchas de las leyendas del todopoderoso Mazembe que ganó la antigua Copa Africana de Campeones en 1967 y 1968 y que alcanzó la final los dos años siguientes.
Entre ellos estarán Pierre Kalala, posiblemente el mejor futbolista congoleño de la historia, y el ex capitán del club, Tshimenu Bwanga, que viaja desde Bélgica para presenciar el choque. Bwanga, miembro de la selección de Zaire en la Copa Mundial de la FIFA que se disputó en la ex Alemania Occidental en 1974, ha avisado de que el 2-1 del partido de ida podría ser peligroso: "No es un mal resultado, pero las cosas pueden ponerse feas rápidamente si el equipo no se lo toma en serio".
"Me recuerda a la final de 1970, en la que nos encontrábamos en la misma situación frente al Asante Kotoko ghanés. Habíamos perdido 2-1 fuera, y en casa no pudimos pasar de un 1-1 que resultó insuficiente. La clave para el sábado es que el Mazembe no dé ninguna facilidad al rival. Será decisivo mantener la concentración durante los noventa minutos", agregó Bwanga.
El Heartland ha fletado un avión que le lleve de Port Harcourt a Lubumbashi sólo 24 horas antes del partido. El conjunto nigeriano ya visitó al Mazembe esta temporada en la fase de grupos de la Liga de Campeones de la CAF y perdió por 2-0. "El equipo local jugará bajo presión y nosotros tendremos la oportunidad de marcar los goles que necesitamos para conquistar el título", predijo el técnico del Heartland, Kelechi Emetole, antes de emprender viaje hacia tierras congoleñas.
El ganador de la competición representará a África en la Copa Mundial de Clubes de la FIFA que se disputará el próximo mes en Abu Dhabi.


