Aunque es un club con una historia gloriosa, el Al Ahli emiratounidense celebró el domingo 24 de mayo de 2009 un gran día desde todo punto de vista. El popular y respetado conjunto de Dubai ganó el título de liga nacional, y con él el honor de ser el primer equipo de los Emiratos Árabes Unidos que participará en la Copa Mundial de Clubes de la FIFA, cuya celebración está prevista en el país del Golfo a finales de este año.

El triunfo por 3-1 del Al Ahli en la última jornada sobre su vecino y vigente campeón, el Al Shabab, anuló el poderoso desafío del Al Jazira, cuya victoria por 4-1 sobre el Ajman no sirvió de mucho: el punto de desventaja antes del último encuentro resultó ser un obstáculo imposible de superar. Los tres primeros clasificados del campeonato, Al Ahli, Al Jazira y Al Ain, se han metido automáticamente para la Liga de Campeones asiática, mientras que el cuarto, el Al Wahda, ingresará en la ronda previa.

El Al Ahli y el Al Jazira se habían escapado al frente de la clasificación, con el empeño puesto en ser el primer vencedor de la recién remodelada liga de fútbol de Emiratos Árabes Unidos. Entre el segundo y el tercer concursantes ha mediado al final una diferencia de 11 puntos. En el otro extremo del casillero, el Al Sharjah consiguió la supervivencia al empatar en el feudo del Al Dhafra, y el Al Shaab se unió al Khaleej en su caída a la segunda división.

Fuerza creciente
El Al Ahli se ha transformado en un dispositivo sólido gracias a las artes de Ivan Hasek, legendario futbolista checo y ahora entrenador. Hasek ya saboreó anteriormente las mieles del éxito con su club al asir la Copa del Presidente el año pasado y la Supercopa al comienzo de esta temporada.

Hasek, capitán de la selección checoslovaca en la Copa Mundial de la FIFA 1990, ha estado trabajando para llegar hasta aquí desde su llegada a la entidad en diciembre de 2007. El técnico de 45 años, normalmente circunspecto, no pudo contener su júbilo al sonar el pitido final en el estadio Al Maktoum de Dubai. "Desde el primer momento, vine aquí para ganar, no para quedar segundo", manifestó Hasek eufórico, "No ha sido fácil. El Al Jazira ha jugado muy bien, y el Al Ain también".

Hasek fue sólo uno de los muchos embargados por la emoción. Algunos jugadores incluso derramaron lágrimas de alegría al oír el pitido final, mientras se encendían las celebraciones por el quinto título doméstico, el primero desde 2006. Si los nervios estaban a flor de piel antes del saque inicial, no tardaron en calmarse. El maestro egipcio Hosny Abd Rabo adelantó a los suyos en el marcador en el minuto 7, y el prolífico delantero brasileño Bare doblaba la ventaja sólo tres minutos después.

Puesto que el Al Jazira se había impuesto con autoridad en Ajman, no había margen de error. Después del brillante comienzo, una nube de incertidumbre amenazó con aguar la fiesta cuando un tiro libre sobre la portería local se envenenó tras tocar en Faisal Khalil y fue a parar al fondo de las mallas. Ali Abbas aplacó todos los temores con un certero golpe franco en el tiempo de descuento de la primera mitad, que desbarató cualquier asomo de resistencia por parte del Shabab. El cuadro local hizo un sólido segundo tiempo, muy en la línea de todo un campeón.

Orgullo local
El club puede ahora anticipar con ilusión su participación en calidad de representante de la nación anfitriona en la Copa Mundial de Clubes de la FIFA, que por primera vez tendrá lugar en los Emiratos Árabes Unidos, concretamente en Abu Dhabi, situada a dos horas de autopista de Dubai. Ya se conocen otros dos combinados que acudirán a la cita el próximo diciembre. Son el Atlante mexicano, campeón de la CONCACAF, y el Auckland City neozelandés, señor de Oceanía. Esta semana conoceremos al cuarto concursante, cuando el Barcelona y el vigente defensor del título mundial, el Manchester United, diriman sus diferencias en la final de la Liga de Campeones de la UEFA.

Ser el primer club emiratounidense en aparecer en la competición mundial es un honor que iguala o incluso supera la gesta del Al Ain, que ganó la edición inaugural de la Liga de Campeones asiática en 2003. El Al Ahli aspira a desafiar a los mejores del mundo siempre y cuando la reciente mejoría bajo el mandato de Hasek continúe avanzando al mismo ritmo. El estratega checo realizó sabios fichajes que han fortalecido el armazón del equipo, como por ejemplo la incorporación del experto centrocampista defensivo egipcio Hosny Abd Rado y el corpulento delantero brasileño Bare, cuyos hitos goleadores en la liga japonesa ya eran fenomenales. Dada la experiencia de Hasek al máximo nivel, no se harán una idea falsa respecto a la magnitud de la misión que les aguarda. "Los jugadores han estado excelentes toda la temporada", afirmó Hasek. "La Copa Mundial de Clubes ha sido un gran estímulo. Ahora tenemos que seguir trabajando".