La derrota en tanda de penales ante el Al-Sadd en el partido por el tercer puesto de la Copa Mundial de Clubes de la FIFA ha impedido al Kashiwa Reysol poner el broche de oro a un año memorable. No obstante, el campeón de Japón puede sentirse orgulloso de lo mucho que ha logrado en un año plagado de retos dentro y fuera de los terrenos de juego.

El guardameta titular del conjunto japonés, Takanori Sugeno, lamenta no haber repetido el recital que ofreció en la tanda de penales de la victoria sobre el Monterrey mexicano en cuartos de final. No obstante, está convencido de que la exhibición de su equipo en Japón 2011, unida a la conquista del título de la J-League en la temporada del ascenso a primera, habrá servido para infundir alegría en la afición de Kashiwa. Los éxitos del club se han producido después de que la prensa insinuara que en la ciudad se habían detectado altos niveles de radiación procedente de la central nuclear de Fukushima.

“Para nosotros, como equipo representante de la nación anfitriona, tenía muchísima importancia participar en el Mundial de Clubes, especialmente con todos esos rumores que circulan sobre la contaminación radiactiva de Kashiwa tras el desastre del 11 de marzo. Creo que, en nombre de Kashiwa y de Japón, hemos dado una alegría a nuestra gente”, comentó Sugeno a FIFA.com antes del partido del domingo en Yokohama. “Me satisface que nos encontremos en situación de lograrlo. Además, considero que todos los jugadores del equipo hemos mejorado por disputar una competición de esta magnitud”.

El Kashiwa había llegado al partido con la moral muy alta, a pesar de no contar por acumulación de tarjetas con Leandro Domingues, mejor jugador de la J-League de este año, cuyo entendimiento con el también brasileño Jorge Wagner ha influido decisivamente en los éxitos del equipo en 2011. Aunque el conjunto japonés dominó la posesión y creó muchas más ocasiones incluso sin su emblemático mediocampista, la defensa del Al-Sadd supo mantener la entereza y aguantar el empate a 0-0 a lo largo de 120 minutos. Al final, los qataríes se impusieron por 5-3 en la tanda de penales. 

“No es el resultado que buscábamos”, declaró Wagner. “Queríamos llegar lo más alto posible, pero fuimos incapaces de marcar el gol que necesitábamos. De verdad que es una lástima”.

Pese a que la derrota pone una nota final triste a la temporada, Wagner está convencido de que las hazañas que ha protagonizado el Kashiwa en 2011 han encarrilado a los suyos por el mejor de los caminos. “Hemos participado en una competición realmente importante, personalmente para mí y también para el equipo", comentó. "Nos hemos enfrentado a clubes de gran calidad y hemos conocido el ambiente que se respira en un gran torneo. Esta experiencia nos servirá de mucho en los preparativos de la próxima temporada”.

La alegría del vencedor
Mientras el Kashiwa contaba con el respaldo de la afición local en este partido, también el campeón asiático, Al-Sadd, llegaba muy motivado al encuentro. "La Copa Mundial de Clubes de la FIFA es una competición importantísima para nuestro club, para los jugadores y, muy especialmente, para el pueblo de Qatar”, declaró su capitán, Abdulla Koni, tras el choque. “El fútbol qatarí está al alza y el país albergará el Mundial de la FIFA de 2022. Nuestro fútbol necesita seguir mejorando”.

“Estoy encantado de que hayamos alcanzado el tercer puesto”, prosiguió el defensa. “El Kashiwa es un equipo bastante bueno y nos ha obligado a jugar muy bien. El año que viene, ellos disputarán la Liga de Campeones de la AFC, y hoy nos ha tocado a nosotros demostrar las cualidades que nos han hecho campeones de Asia. Ha sido un partido difícil, y además la mayoría del público en el estadio apoyaba al Kashiwa. Pero he disfrutado mucho”.

Koni también tuvo palabras amables para la hospitalidad que ha brindando la nación anfitriona, después del partido disputado precisamente en el día nacional de Qatar. “Me gustaría dar las gracias a todos los japoneses por haber hecho de nuestra estancia una experiencia tan placentera y memorable. La gente ha estado amabilísima y nos ha recibido como si fuéramos de la familia. Me ha encantado que todo el mundo nos saludara en el hotel. Deseo dedicar esta victoria a la familia real de Qatar y al público de nuestro país. Espero regresar a la Copa Mundial de Clubes de la FIFA el año próximo”.