Con siete campeonatos obtenidos, en la zaga defensiva del Monterrey hay un jugador que, de cara a la Copa Mundial de Clubes de la FIFA Japón 2012, por su solidez y experiencia en competiciones internacionales resulta fundamental en el esquema táctico de los dirigidos por Víctor Manuel Vucetich. Su nombre, Hiram Mier. ¿Su edad? Tan solo 23 años. 

Su historia grande comenzó el 25 de agosto de 2010 cuando, en su cumpleaños número 21, recibió el mejor regalo en la ciudad de Seattle: la oportunidad de debutar con el primer equipo de los Rayados en un duelo de la Liga de Campeones de la CONCACAF. Desde entonces, todo ha sido triunfos en dos años de trayectoria en el mundo del fútbol. 

“Es una emoción muy grande”, recuerda en exclusiva a FIFA.com, mientras hace memoria de todos los títulos conseguidos. “Me ha tocado participar en torneos muy importantes y ganarlos. Todos tienen su historia y su significado, pero siento que el mayor ha sido la medalla de oro en los Juegos Olímpicos. Siempre había tenido el sueño de estar ahí y dado que México nunca había ganado la medalla, tuvimos la oportunidad de traerla a casa por primera vez”, añade el defensa central, quien no duda en reconocer que la gesta en Londres 2012 hasta el día de hoy lo sigue emocionando. 

Desde el campeonato mexicano local en 2010, pasando por los Juegos Panamericanos, el Torneo de Esperanzas de Toulon, la Copa Oro 2011 y hasta llegar a Londres 2012, sólo hay una piedra en el zapato del ya experimentado jugador regiomontano: la Copa Mundial de Clubes de la FIFA. Después de haber ganado la Liga de Campeones que lo vio nacer como jugador profesional, la travesía en Japón 2011 no fue del todo grata: “Ya nos tocó una mala experiencia, quedamos en quinto lugar de seis equipos participantes; nosotros queríamos llegar a la final. Es un torneo complicado, van los mejores equipos del mundo a pelear por el trofeo. Tuvimos mala suerte en los penales y eso nos regresó pronto a casa”, analiza de aquella primera experiencia en la que los mexicanos cayeron ante el Kashiwa Reysol. 

Una nueva oportunidad
Fruto del bicampeonato obtenido en la temporada 2011/12 de la máxima competición de clubes de la CONCACAF, la revancha en la justa mundialista no tuvo que esperar mucho tiempo para este jugador que confiesa admirar la carrera del defensa internacional mexicano Rafael Márquez, “Tenemos una nueva oportunidad muy importante para nosotros. Queremos que no nos pase lo mismo. El primer partido es importantísimo, ir paso a paso ganando, pensando en cada duelo”, afirma sin querer poner la mente todavía en el Chelsea o el Corinthians. 

Entonces, ¿cuál es el secreto de este joven para conseguir tantos triunfos en tan corta carrera de cara a su retorno a Japón? “Siempre trabajar con humildad, ser el mismo siempre, trabajar intenso, a tope; dedicarte al 100% a esto que es lo que te gusta y que te da tantas cosas. Esforzándote y dejando todo en la cancha se cumplen los objetivos que te trazas. No hay por qué cambiar, seas quien seas, o lo que hayas ganado”, responde quien, después del descanso posterior a cada entrenamiento, asiste a la universidad a terminar sus estudios profesionales de Negocios Internacionales. 

A diferencia de 2011, el Monterrey llega a esta nueva edición de la Copa Mundial de Clubes de la FIFA con la motivación de haber visto a la selección mexicana colgarse la medalla de oro en Londres, equipo en el que Mier fue pieza clave. “Siento que algo ha cambiado. Todas las selecciones a los torneos que han ido, desde la Sub-17 , la Sub-20, la femenil y ahora la Sub-23, han cambiado la mentalidad. Conforme se van ganando los torneos se contagia a las demás selecciones. Se vienen torneos importantes y creo que estamos para grandes cosas”, apunta el nacido en Santiago, quien piensa que esta ola de triunfos aztecas con una nueva forma de pensar puede llevar al Monterrey a obtener grandes resultados para la CONCACAF a nivel de clubes. 

Ya con un lugar asegurado en el cuadro titular y más experiencia en el máximo nivel, ante este nuevo reto en tierras niponas el triunfador defensa no se asusta ante la responsabilidad de obtener un mejor lugar que en 2011 y lanza una advertencia: “Tenemos una nueva oportunidad para hacer mejor las cosas; el año pasado no fue el mejor torneo. Buscaremos el primer lugar y tengo en mente traer también este torneo a casa”.